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Sunday, August 13, 2017

BUENA EXPLICACION DE LA SUPERVIVENCIA POLITICA DE MADURO EN VENEZUELA

TRAPITOS AL SOL
La Opinión de RAUL FUENTES
DIARIO EL NACIONAL, CARACAS, DOMINGO 13/8/2017.
 Resultado de imagen para FOTOS DE MADURO AGOSTO 2017
La toma del Fuerte Paramacay y el escape del muy bien apertrechado capitán Caguaripano, el ping-pong que juega el Sebin con Ledezma y López, la cohabitación imposible en el Palacio Federal del fraudulento concilio comunal y la Asamblea Nacional, el doble rol de acusador y defensor que interpreta el abogado Tarek William Saab, la persecución y encarcelamiento de alcaldes de la oposición, el dictamen del CNE que prohíbe a la MUD presentar candidatos en 7 estados, los cancilleres reunidos en Lima que desconocen la ANC y  tachan de dictador a Nicolás, la visita a sus amigotes… En fin, temas sobran para explayarse a placer. Me privaré de ese gusto para tratar de entender cómo el régimen consigue imponer sus demenciales criterios y por qué seres aparentemente humanos y pensantes respaldan y aplauden consensualmente, ¡bravo, así, así, así es que se gobierna!, las bravatas de Maduro, los desplantes de Padrino y la patanería de Cabello. Tanta aquiescencia es sospechosa. ¿Qué coco espanta, ¡bu!, a los que no ven con buenos ojos la deriva autoritaria del nicochavismo y desearían se respetase la Constitución bolivariana?
Citarse a uno mismo denota presunción o vanidad; pero, en este punto, a riesgo de ser tildado de pedante y engreído, incurriré en esa inelegante práctica, pues la pregunta no es retórica y me remite a un artículo, “Parecidos no tan casuales”, publicado hace poco más de un año en este mismo espacio,  en el que establecí algunas analogías entre el régimen militar instaurado por Chávez –y que, a su muerte, La Habana decidió endurecer y vestir, ¿camuflar?, de civil– y las hermandades criminales –Cosa NostraCamorra,  ′Ndrangheta–, enseñoreadas en el mezzogiorno italiano. Para ello, me valí de las cavilaciones respecto a la mafia del Inspector Anders, renco investigador romano, imaginado por el escritor australiano Marshall Browne (1935-2014), que disimula su minusvalía con una pata de palo –¿metáfora del capitán Ahab y su obsesiva persecución de la ballena blanca (Moby Dick) que le arrancó una pierna?– y la compensa con la sagacidad que distingue a los héroes de novelas detectivescas: “¿Qué droga han administrados al país? ¿Por qué la población se queda sentada como una liebre asustada? La respuesta (…) una gran fuerza económica; una sólida red de corrupción; el miedo y la crueldad; un secreto siniestro y una astuta planificación. Individualmente estos elementos son simples y brutales, pero al combinarlos la máquina es tan intrincada como un reloj suizo”. 

Tuesday, December 8, 2015

OTRO GIRO COPERNICANO, AHORA EN VENEZUELA

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A pocas semanas de culminar un año de frondoso calendario electoral a lo largo y lo ancho del globo, se produjeron comicios con resultados previsibles como en Gran Bretaña, Israel y Turquía  pero también sorprendentes, como en Grecia, Polonia, Rumania y Myanmar y, sobre todo en nuestra región latinoamericana, como en México (estaduales), Guatemala y Argentina. Quedando aún los comicios parlamentarios españoles el 20D, el pasado domingo le tocó el turno a Venezuela y sus legislativas. 

Precisamente, el caso venezolano adquiere un  carácter especial, en términos de historia y de debate respecto a la naturaleza del régimen que empieza a despedirse, las cualidades y evolución del liderazgo opositor, las claves de su triunfo -por su doble condición de sorpresivo y aplastante- así como la nada sencilla transición política,económica y cultural, que se vislumbra.

Mucho se ha hablado del legado del extinto Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, la figura emblemática que tanto ha gravitado en la política venezolana antes de su propio gobierno, desde aquel lejano golpe militar fallido que liderase en 1992, tras el "Caracazo" contra el ex Presidente de la socialdemócrata Acción Democrática (AD), Carlos Andrés Pérez; durante su propio gobierno, inaugurado ya vía elecciones, casualmente, otro 6D pero de 1998 y a posteriori de su propia muerte, con aquél ya devenido en régimen, a través de su ex Vicepresidente, el ex chofer de buses, Nicolás Maduro y luego ungido en las urnas, tras fraudulenta elección, en abril de 2013. 

Chávez y su movimiento bolivariano, una mezcla postmoderna y banal de nacionalismo de los años cincuenta (populista y redistribucionista) con "socialismo del siglo XXI", sumado a una retórica de política exterior, "antiimperialista", es decir, básicamente antinorteamericana, fue el emergente de un entorno social y político absolutamente doméstico. Si bien el zapatismo en México y el movimiento globalifóbico internacional, junto con las crisis financieras de 1998, de algún modo, preanunciaban cierto inquietud con el sistema capitalista global hacia fines de la década de los noventa, favoreciendo el acceso del carismático militar venezolano al máximo poder de su país, éste tiene raíces de arraigo local, en un país que paradójicamente fue exhibido por décadas, entre otros, por los más preclaros politólogos transitólogos como el argentino Guillermo O´Donnell y el español Manuel Alcántara Sáez, como "un modelo" de democracia institucionalizada -recuérdese el Pacto de Punto Fijo de 1958 y la Constitución de 1961-.

Aprovechando el hartazgo del pueblo venezolano, a la corrupción y esclerosis del sistema de partidos tradicionales, la ya citada AD y su archirrival, la socialcristiana COPEI; las contradicciones entre el discurso y las políticas (nada exitosas) de ajuste de Pérez; la ancianidad de su opositor Caldera (1994-1999) y la enorme desigualdad social, fácilmente comprobable con fotos de  Caracas de la época, el carismático y verborrágico Chávez, asesorado por el sociólogo argentino militarista y nacionalista Norberto Ceresole, logró emerger como un "outsider" de ese mismo sistema, con un nuevo liderazgo triunfante y hegemónico. En el bienio 1999-2000, al frente de una coalición cívica-militar, lo primero que hizo, fue barrer con la institucionalidad de 1961, que le había permitido acceder al poder y reemplazarla por una nueva "Constitución-pocket", hecha a su medida, aunque con una enorme cantidad de resortes "pseudopartcipativos" a su servicio, con una Asamblea Nacional dócil, llena de políticos advenedizos y oportunistas que estaban prestos a jurarle lealtad.  

En el 2002, la torpeza opositora con su minigolpe a cargo del empresario Pedro Carmona, apoyado por los ya decrépitos partidos tradicionales, le permitió victimizarse a Chávez, aunque con un indisimulable apoyo de un Ejército, que hasta 1992, había permanecido neutral y bastante profesional. Aprovechando ya el "boom petrolero" y su relación estructural con su principal socio, Estados Unidos, el país que supuestamente quería derrocarlo, Chávez pudo empezar a aplicar su política distributiva que le facilitó su larga estadía en el poder, alimentando su mítica invencibilidad en las urnas. Su compensación a oficiales militares, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, por sus lealtades en el golpe fallido como, su seducción sobre las capas más vulnerables de la sociedad venezolana, a las que catapultó con créditos fáciles, subsidios por doquier, compra de bienes de consumo, etc., en una falsa ilusión óptica de bonanza absolutamente artificial, le permitió seguir ganando elecciones, con excepción del referéndum de 2007, que luego revertiría con más victorias, hasta su muerte, hay hoy, insuficientemente aclarada en torno a su causa real, en marzo de 2013.

El modelo chavista subsistió 17 años así, gracias a la complacencia latinoamericana regional, con Brasil y Argentina (vía negocios espurios con el kirchnerismo) a la cabeza; la falta de resolución por parte de la propia Washington, aturdida tras el golpe de 2002 que apoyó en su triste fracaso; la enorme maquinaria interna de poder, formada por "misiones solidarias", las fuerzas parapoliciales bolivarianas y los cada vez más cientos de miles de empleados y gerentes públicos, incluyendo los de PDVSA; la genuflexión de muchos medios de comunicación, el éxodo de millones de venezolanos de clase media a Miami y Buenos Aires pero sobre todo, la indignidad de millones de pobres que se plegaron a sus dádivas, a costa de sus propias libertades. El producto de todo ello, no pudo ser más aleccionador. La desigualdad social aumentó exponencialmente, incluyendo una "boliburguesía" notoria, integrada por los amigos y favoritos del régimen, con excepción de pocos empresarios como Lorenzo Mendoza Fleury, dueño de Empresas Polar. La inflación más alta del mundo (300 % anual) y la tasa de delitos más elevada del continente, detrás de Honduras, eran otros dos de los pobres resultados de un modelo que se fue descascarando año a año, llegando al paroxismo de la falta de papel higiénico y algunos productos básicos en las góndolas de los supermercados. Precisamente, fueron los pobres y más recientemente, los campesinos y productores agrícolas, los que en los últimos tres años, ya con Maduro en el poder, empezaron lenta pero gradualmente, a retirarles sus apoyos, descreyendo ya de sus discursos mesiánicos invocando a un Chávez reencarnado en un "pajarico", cuando fue palpable la riqueza de él mismo, su familia y  los personeros del régimen y mucho más, cuando empezó a reprimir con violencia, propia de una dictadura, como lo hizo durante las protestas callejeras de febrero de 2014.

En este contexto, cómo se explica la caída por vía de las urnas, de un régimen, que se suponía y muchos suponíamos, tremendamente difícil de derrotar. Aquí vale la pena rescatar la figuras, los estilos y acciones de algunos opositores, básicamente dos: Henrique Capriles Radonski y Leopoldo López, seguramente, las dos figuras políticas de la futura Venezuela democrática de los próximos años. Contra todo y contra todos, el chavismo fue alimentando una oposición civil pero sobre todo, política, a la que dio oxígeno, aun dentro de su propio sistema. Capriles fue gobernador del Estado de Miranda -venciendo al propio Diosdado Cabello en 2008-, como López, alcalde de Chacao, y otros tantos opositores -Antonio Ledezma alcalde de Caracas, Freddy Guevara concejal de esa capital, María Corina Machado diputada, etc.-, que sobrevivieron en sus reductos de poder local, alimentando el sueño permanente de derrotar al chavismo en las urnas a nivel nacional. Capriles unió a la oposición, tarea más que ardua para enfrentar al chavismo de Maduro en abril de 2013 y perdió la elección por apenas 1,5 % de diferencia, con un evidente fraude, aunque él decidiera en nombre de la paz social, no reclamar cívicamente al estilo del peruano Toledo o del mexicano López Obrador. Insistió en tal alternativa partidaria electoralista, versus López, quien prefería la vía de "La Salida", es decir, las protestas en las calles a principios del año pasado y haciéndose encarcelar, erigiéndose en una suerte de cuasi mártir, por parte del inepto Maduro. El resultado del domingo demuestra la eficacia de la alternativa Capriles. Al régimen había que ganarle con una mayoría abrumadora de votos, que hasta tornase fútil un posible fraude al estilo de 2013, con una alternativa política opositora unida (la MUD), que aglutinara a todos, la proscripta María Corina Machado, la esposa de López, Lilian Tintori, el ex presentador de TV, "Chúo" Torrealba, Freddy Guevara, etc. y que canalice el descontento de millones de antichavistas pero también de chavistas, ya exhaustos, con las carencias y corruptelas del gobierno, dejando en el triste olvido la figura legendaria de Chávez. Fueron decisivas esas figuras, sus esfuerzos y acciones de liderazgo, versus la debilidad creciente de Maduro, quien ahora ya con un barril de petróleo a 40 dólares y aislado en el mundo, con apenas el apoyo retórico de la Cuba de los Castro, para colmo, cercanos el viejo enemigo histórico, Estados Unidos. 

Sin subestimar sus fuerzas, el chavismo parece vivir sus horas contadas en Venezuela. Maduro está cercado. Le queda renunciar prontamente o esperar las decisiones de una Asamblea Nacional con mayoría calificada a cargo de la oposición, la cual, a pesar de llamar a la paz social, tampoco será tan magnánima. Los 112 legisladores, tienen en sus manos, desde una amplia amnistía para presos políticos, incluyendo López, antes o después de Navidad y Año Nuevo, hasta la reforma de la Constitución-poket chavista pasando por el pedido de un referéndum revocatorio para abril de 2016, tornando casi imposible que Maduro llegue a 2018, como estaba jurídicamente previsto. Todo será vertiginoso. Como quedó demostrado con Cristina Kirchner en Argentina y puede quedarlo también en Brasil, con el ya casi seguro "no" de Michel Temer, el vicepresidente dolido de Dilma Rousseff, abandonándola a sus suerte en el "impeachment" que se avizora contra ella, más tarde o temprano, los burdos populismos postmodernos, estos "lujos" despilfarradores que "supimos conseguir" en este continente, mientras el mundo arde en llamas con el terrorismo, el cambio climático, los refugiados y demás, parecen terminar mucho antes de lo previsto, demostrando que su invencibilidad no era tal. Demostraron ser frágiles porque eran productos o hijos de coyunturas muy especiales, sólo explicables por las debilidades de sus predecesores. Así empiezan a desmoronarse. Había tan sólo que mover apenas las ramas y encontrar a los ejecutores de tales movimientos. Los Macri, los Capriles, los López se encargaron de estar allí, a la captura de las oportunidades pero también forjándolas ellos y convenciendo a los demás de que "se podía". Es probable que también estarán en el futuro, si se encargan de asumir "el mito del Hombre Araña" -como lo llama el comunicólogo venezolano Aquiles Esté-: ejercer ese tal gran poder con una gran responsabilidad, mucho más sensatamente que los CFK, Rousseff y Maduro.

Lo dicho respecto a la caída del chavismo, no implica desconocer o subestimar la naturaleza de la transición que se avecina. Desde su inicio, se sabía que la concepción de democracia que planteaba, no era precisamente la liberal, competitiva ni respetuosa de la alternancia. Por el contrario, esta visión hegemonizante, plebiscitaria, sólo institucional en tanto y en cuanto, estuvieran esas reglas al servicio del caudillo, no permitía vislumbrar derrotas, excepto efímeras, en una larga guerra contra los llamados poderes fácticos (el empresariado, los medios "concentrados", los contrarrevolucionarios, etc.). Como lo demuestra la insólita y absurdamente complicada transición argentina postkirchnerista, no es el ánimo de los personeros chavistas, resignar cuotas de poder e impunidad, porque temen precisamente que sus opositores usen el poder contra ellos, como ellos lo ejercieron contra las minorías. En esta concepción nada democrática e irrespetuosa de la oposición transitoria,  no cabe sino ganar y si se pierde, la resistencia es la única herramienta disponible, porque están convencidos del estado de guerra permanente, al contrario de una sana y caballeresca competencia reglada. Los formatos y tiempos de tal resistencia, están abiertos pero en todo caso, no hacen más que complicar sobremanera la transición. Sólo la decisión firme de la nueva Asamblea venezolana como la neutralidad del Ejército, pueden garantizar que Maduro y sus secuaces se retiren al ostracismo político, sin arriesgar innecesarios baños de sangre, adicionales a los de los años recientes.

Párrafo final para la sociedad postchavista. Es importante antes de exigirle a los nuevos gobiernos que emergerán tras la era bolivariana, en función de las enormes expectativas de "cambio" y ansias de superación que se generarán, para que no se frustren rápidamente y produzcan el enésimo ciclo populista, que no solamente tengan rotundo y duradero éxito las nuevas políticas públicas de los flamantes gobiernos, sino que además, no generen nuevas grietas con el público leal o fiel al régimen, aferrado a sus "conquistas". El legado social al respecto, es triste y aleccionador pero sobre esas bases y ese pasado ominoso, deberá sustentarse la nueva coalición reformista.

Sólo así se puede entender cómo habiendo sido este tipo de regímenes aun fuertes, no invencibles, al estilo de la Cuba de los Castro o la Corea del Norte de Kim Jong Il, la sociedad los haya tolerado tanto -en el caso venezolano, más de 17 años y en el argentino, 12-. Un mix de educación degradada, para mayorías cada más empobrecidas, aunque "incluidas", más una creciente idiotización forjada desde los muchos medios de comunicación, oficiales y paraficiales, pueden servir de argumentos lógicos. Porque debe llamarse la atención que estos regímenes no contenían sólo una batería comunicacional de "6,7,8", las hartantes cadenas oficiales de CFK y el soporífero monólogo del "Alló Presidente" de Chávez. Durante años, convivieron estas usinas de poder con medios privados, subsidiados desde el poder central, con programas ómnibus, de premios artificiales, artistas cooptados, telenovelas vernáculas y extranjeras, humor de baja calidad, "realities", periodistas de espectáculos,  etc. Fue con ese arsenal mediático, que se intentó -y se logró hasta cierto punto- estupidizar a las masas para hacerles olvidar la triste y degradante condición de vida a las que se las sometía. Durante bastante tiempo, muchos venezolanos y argentinos, actuaron cuan zombies, se los manipulaba desde sus respectivos gobiernos. En el caso de nuestros compatriotas, sumaron a todo ello, desde automedicación, pasando por devoción por símbolos cuasi religiosos, manosantas, mitos orientalizados y demás analgésicos mentales, para evadirse más aún de la ominosa realidad. Muy pocos periodistas se comportaron de manera independiente y valiente respecto al poder; prácticamente ningún juez, apenas algún fiscal; un escaso número de dirigentes políticos y lo que es más grave, una ínfima minoría de intelectuales y artistas, se animaron a abroquelar filas en contra de la indignidad con la que se manejaba por doquier el chavismo.

Tal vez, este último sea el legado más negativo que deberán sortear las futuras elites políticas, a la hora de conducir a la senda del desarrollo genuino, a nuestros países. No será fácil ni lineal, sino por el contrario, se trata de una ardua y ciclópea labor, que no estará exenta de contratiempos. Allí, con las rémoras comentadas, nada funcionales al progreso y el ascenso social, se pondrán en juego, sus liderazgos. Pero el aprendizaje genuino de la libertad, exige muchas veces, afrontar este tipo de desafíos.

Monday, December 7, 2015

VENEZUELA SE TIÑE DE AZUL: HISTORICO TRIUNFO OPOSITOR POR 16 PUNTOS DE DIFERENCIA

El mapa de Venezuela se tiñe de azul tras los resultados de las elecciones parlamentarias de este domingo. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) obtuvo 58% de los votos, en comparación con 42% que obtuvo el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, anunció los resultados del primer boletín después de las 12:00 am.
Informó que por voto nominal, el PSUV obtuvo 24 representantes y, por voto lista, 22, para un total de 46 diputados.
En el caso de la MUD, por voto nominal la oposición logró 72 diputados y, por voto lista, 27, para un total de 99.
Lucena calificó de extraordinaria la participación en el proceso, de 74,25%.

Saturday, December 5, 2015

ZULIA, EL ESTADO CLAVE EN LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS DE VENEZUELA

¿Por qué Zulia puede definir las elecciones del domingo?

EL PERIODICO VENEZOLANO.COM (4/12/15)
Todos los caminos llevan a Zulia. Esa es la historia en estas elecciones parlamentarias, en las que el resultado de ese estado occidental pudiese ser clave para decidir la composición final de la próxima Asamblea Nacional y qué bloque se queda con la mayoría.
Por qué Zulia es tan importante? La respuesta es simple: en esa entidad se escoge el 10,6% de los diputados nominales y en 8 de sus 12 circuitos hay disputas cerradas. De los otros 4, 3 escaños parecen seguros para la oposición y 1 para el chavismo debido a su tendencia histórica.
Por la forma en que están distribuidas geográficamente las 87 circunscripciones del país, la cual beneficia al PSUV, la MUD está obligada a ganar en lugares históricamente reñidos o levemente chavistas, lo que le exige conquistar victorias en al menos 7 de los 8 circuitos zulianos que llegan reñidos al día de la votación. Si no lo hace, se verá obligada a ganar en zonas del país más difíciles y propensas a apoyar al oficialismo.
En otras ocasiones la MUD ha alcanzado en Zulia resultados tan positivos como los que necesita el domingo que viene. En 2010, por ejemplo, se llevó 10 de los 12 circuitos. Sin embargo, desde entonces no ha podido repetir la hazaña: con la votación de las presidenciales de 2012 y de las regionales del mismo año hubiese ganado 3, con el apoyo de las presidenciales de 2013 habría vencido en 6 y con el respaldo de las municipales de ese año habría triunfado también en 3 solamente.
El chavismo es consciente de está situación y ha concentrado en Zulia buena parte de sus esfuerzos de campaña. Aunque al final el resultado sea adverso, si consiguen ganar cuatro o cinco circunscripciones complicarán a la oposición y la obligarán a sacar mejores resultados en el resto del país.
“Sorpresa que le va a dar este pueblo a estos pelucones, corruptos, mala mañosos, oligarcas, a esta derecha maltrecha, le vamos a dar es una pela en Maracaibo y en todo el estado Zulia”, vociferó el presidente Nicolás Maduro desde esa ciudad el pasado sábado, la segunda vez que viajó para allá desde que comenzó la campaña el pasado 13 de noviembre.
Desde finales de octubre, Maduro ha estado en Zulia 3 veces. En las dos primeras entregó viviendas y la segunda vez dio la llave de la casa 800 mil construida en el marco de la Gran Misión Vivienda. Lo hizo en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante, una de las que integran el circuito 8 de la entidad, peleado de cara al domingo.
En todo el acto estuvo a su lado Willy Casanova, el candidato del PSUV en ese territorio. Este mismo personaje acompañó al presidente el pasado sábado, 28 de noviembre, cuando acudió nuevamente a la parroquia Francisco Eugenio Bustamantepara inaugurar desde allí el sistema de transporte público Trans Maracaibo.
“Aquí nació la patria, en el Zulia, en el Golfo de Venezuela, aquí nació la patria, de aquí viene el nombre de nuestra patria y el espíritu y la fuerza y del Zulia, después vino Rafael Urdaneta, el rey, el jefe de la lealtad, Zulia es lealtad porque el Zulia es Urdaneta, el Zulia es Urdaneta y hablar de Urdaneta es hablar de la lealtad a Bolívar, a la revolución de Bolívar, a la revolución de la patria”, afirmó Maduro durante el acto, el cual terminó horas después en el circuito 9, compuesto por el municipio San Francisco y también reñido de cara al domingo.
Ese día Maduro inauguró otra obra en Zulia: la primera etapa del sistema de transporte lacustre y fluvial Comandante Supremo Hugo Chávez. Además, hizo promesas más grandes a los habitantes de esa entidad que a los del resto del país. Por ejemplo, ofreció para 2016 60.660 casas de misión vivienda,12.000 más que para Caracas, el lugar con la segunda mayor cifra, y propuso rehabilitar 50.000 hogares con la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor, 10% de la meta total para todo el país.
Eso no es todo: las herramientas que el chavismo ha activado en Zulia también implican otras jugadas menos tradicionales. Cuatro circunscripciones del estado estarán bajo estado de excepción el día de la votación, incluyendo tres que son reñidas: la 1, 2 y 12. Avilio Troconiz, candidato de la MUD en el circuito 2, teme que eso dificulte la movilización de votantes el domingo.
Sin embargo, pese a todos estos movimientos para incrementar las opciones del chavismo, Piero Trepiccione, analista político y miembro del Centro Gumilla en Lara, advierte que el descontento en la región occidental del país es actualmente mayor que nunca antes.
“En toda esta región, y en especial en Zulia, el desabastecimiento y el racionamiento eléctrico se ha venido sintiendo con mucha fuerza desde enero de 2014. No es algo nuevo y por eso ha subido mucho el rechazo hacia la gestión del Gobierno. Eso se va a traducir en votos”, espera Trepiccione.
Para garantizar que esos sufragios se emitan sin problema, el candidato Troconiz informó que tienen un plan especial de contingencia para movilizar electores aunque los militares coloquen trabas en los circuitos con estado de excepción. No quiso revelar mayores detalles para evitar que se sabotee su funcionamiento.
¿Y si deciden Oriente y el Sur?
Aunque no es solo un estado, otras regiones que pueden ser importantes para definir cuál bloque político se queda con la mayoría de la Asamblea son Oriente y la zona Sur del país.
Si se deja por fuera Delta Amacuro, entre Amazonas, Bolívar, Anzoátegui, Nueva Esparta, Monagas y Sucre se escogen 24 diputados nominales, 21% de los que se eligen por esa vía. La MUD necesita al menos 18 que están ubicados en zonas reñidas o inclinadas históricamente hacia la oposición.
Si el chavismo logra evitar ese arrase y mantiene la mitad o más de los escaños que se reparten en los estados mencionados, complicará a la oposición y la obligará a ganar en zonas tradicionalmente más chavistas.
No es extraño entonces que el oficialismo también haya concentrado buena parte sus esfuerzos de campaña en estos lugares.
Maduro acudió a dos veces a Bolívar y una a Monagas durante la precampaña. Después de eso, una vez iniciado oficialmente el periodo proselitista, acudió una vez a Anzoátegui y dos a Sucre.
En Anzoátegui inauguró 3 obras, en Sucre 2 y en Bolívar 1. A esto se suma que Diosdado Cabello, el candidato lista del PSUV en Monagas, estuvo metido de lleno en ese estado durante toda la campaña y repartió pensiones, casas de Misión Vivienda, canaimitas y taxis. Además, transmitió tres veces su programa Con el mazo dando desde allí.