Saturday, September 13, 2014

TURQUIA: SOLO APOYO LOGISTICO Y HUMANITARIO A "LA NUEVA GUERRA PREVENTIVA" CONTRA ISIS

Turquía solo dará apoyo logístico y humanitario contra el Estado Islámico

Turquía teme represalias en suelo turco, ya que los yihadistas tienen a 46 rehenes turcos en Irak

 (diario el pais, españa) Estambul 13 SEP 2014 - 00:12 CEST15

El secretario de Estado de EE UU y el presidente turco, en Ankara el 12 de septiembre / Foto: AFP | Vídeo: Reuters
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha confirmado este viernes al secretario de Estado estadounidense, John Kerry, que Turquía solo ofrecerá apoyo logístico y humanitario a la coalición internacional contra la milicia yihadista del Estado Islámico (EI).
“[Turquía y Estados Unidos] van a continuar luchando contra las organizaciones terroristas en la región tal y como hasta ahora”, ha asegurado la oficina de la Presidencia turca en un comunicado tras la reunión entre Erdogan y Kerry.  El estadounidense, por su parte, rehusó detallar qué países se sumarán a la coalición —si bien descartó a Irán— y el papel que tendrá cada uno. “Es completamente prematuro, y francamente inapropiado en este momento”, especificar esos extremos dijo Kerry. Ankara seguirá compartiendo informes de inteligencia con EE UU, dando apoyo logístico y aportando ayuda humanitaria a las víctimas de la guerra en Siria.  
Ankara seguirá compartiendo informes de inteligencia con Estados Unidos, dando apoyo logístico a la oposición siria y aportando ayuda humanitaria a las víctimas de la guerra en este país, según ha citado este comunicado la agencia France-Presse.
Tras llegar a Ankara, Kerry, que también se ha reunido con el ministro de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, y con el nuevo primer ministro, Ahmet Davutoglu, ha anunciado que su país iba a donar otros 500 millones de dólares (unos 385 millones de euros) para las víctimas del conflicto enSiria. De esa cantidad, 47,4 millones de dólares van a ir directamente a Turquía. 
En total, y ya contando esta nueva aportación, desde que empezó el conflicto, Estados Unidos se habrá gastado 1.400 millones de dólares (unos 1.080 millones de euros)  de los que 209,3 millones de dólares habrán sido para Turquía (unos 160 millones de euros). Esta ayuda va a beneficiar también a Turquía, que acoge en su territorio a cerca de un millón de refugiados sirios.
Turquía, un país miembro de la OTAN y aliado tradicional de Estados Unidos, se presentaba como un socio clave en la coalición contra el EI, ya que era el único Estado musulmán del primer grupo de 10 países miembros, y también era el único que ahora mismo comparte fronteras con el territorio ocupado por el EI en Siria e Irak.
Sin embargo, ya desde el primer momento Turquía no se había mostrado inclinada a participar activamente en la lucha contra el Estado Islámico. De hecho, Kerry ha llegado a Ankara desde Arabia Saudí, donde había conseguido que 10 países árabes acabaran firmando participar en una "campaña militar coordinada" contra el EI. Pero Turquía, que también había asistido a este encuentro, no firmó ese documento.
“Nuestras manos y nuestros brazos están atados debido a los rehenes”, había dicho el jueves un oficial del Gobierno turco anónimamente a la agencia France-Presse, en referencia a los al menos 46 ciudadanos turcos que el EI mantiene retenidos en Mosul, en el norte de Irak, entre ellos el cónsul turco en esa ciudad, personal diplomático y miembros de las fuerzas especiales, además de varios niños.
“[La base de la OTAN en] Incirlik se va a usar únicamente para operaciones logísticas y de asistencia humanitaria”, había asegurado ya este oficial, que insistió en esta idea: “Turquía no va a participar en operaciones armadas sino que se va a concentrar completamente en operaciones humanitarias”.
Precisamente la cercanía de las milicias yihadistas al otro lado de sus fronteras también hace temer a Ankara que el EI realice atentados en territorio turco como represalia por posibles ataques contra sus militantes.
Además, a Turquía le preocupa que armas destinadas a combatir el EI puedan acabar en manos de la milicia del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo), que actualmente participa en la lucha contra los yihadistas en Irak y que está considerada una organización terrorista por Ankara, la Unión Europea y Estados Unidos. Aunque ahora mismo en medio de un frágil proceso de paz, Turquía y el PKK llevan enfrentados desde 1984 en un conflicto armado que ha causado más de 40.000 muertes, la mayoría militantes kurdos.
Por último, Ankara también teme que la lucha internacional contra el EI acabe favoreciendo en Siria al régimen del presidente Bachar el Asad, actualmente enemigo declarado de Turquía, que desde el principio de la guerra ha apoyado a los rebeldes. Ankara incluso ha sido acusada de, en un primer momento, no impedir el tránsito por Turquía de yihadistas extranjeros dirigidos Siria para luchar contra El Asad.

El Pentágono y Morenés tratan la amenaza yihadista

El secretario de Defensa de EE UU, Chuck Hagel, ha analizado por teléfono con su homólogo español, Pedro Morenés, la ofensiva estadounidense contra la milicia yihadista suní del Estado Islámico (EI), informó el sábado el Pentágono. "Conversaron [el pasado jueves] sobre diversos asuntos de defensa, incluidos los actuales acontecimientos en la coalición contra el Estado Islámico de Irak y el Levante", ha detallado el contraalmirante John Kirby en un comunicado en referencia al nombre con el que se conocía antes a esa organización terrorista.
Hagel ha agradecido a Morenés la "solida relación militar" con España y que el país acoja a las fuerzas estadounidenses en las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz). El Pentágono no ha detallado si España ha ofrecido apoyo militar o material a la coalición multinacional, liderada por Estados Unidos, para intensificar los ataques aéreos contra posiciones del EI en Irak y Siria.
El pasado lunes, Morenés dijo que España está involucrada en la lucha internacional contra el yihadismo y "aportará lo que tenga que aportar" cuando la OTAN concrete la actuación que considere oportuna contra el EI. Morenés rechazó las interpretaciones de que España no participa activamente en la lucha contra el yihadismo después de que no se haya incluido en la coalición internacional contra el EI, surgida de la cumbre de la OTAN celebrada en Gales a comienzos de mes.

Friday, September 12, 2014

Si Escocia vota a favor de su independencia, ¿qué país será el siguiente? – RT

Si Escocia vota a favor de su independencia, ¿qué país será el siguiente? – RT

NEW SANCTIONS TO RUSSIA

U.S. and European Sanctions Take Aim at Putin’s Economic Efforts


WASHINGTON — The United States and the European Union moved on Friday to shut down Western aid to Russian deepwater, Arctic offshore and shale oil exploration, broadening and deepening the range of sanctions imposed on Moscow in retaliation for its intervention in Ukraine despite the potential cost to Western firms like Exxon Mobil and BP.
With twin announcements in Washington and Brussels, the new measures targeting Russia’s energy development came in addition to further limits on access to American and European capital markets, making it harder for Russian banks to obtain any credit in foreign capitals beyond short-term loans. The United States specifically targeted Russia’s largest bank, Sberbank, for the first time.
The Europeans also banned travel by and froze the assets of 24 more individuals, including Russian lawmakers and others who have supported President Vladimir V. Putin over Ukraine, while the Americans blocked the assets of five Russian state-owned defense technology firms. Also targeted was the Russian defense conglomerate Rostec and its leadership, even as its subsidiary plans to build energy plants in Crimea, the autonomous Ukrainian region that was annexed by Moscow this year in an action still rejected by the outside world.
The measures were enacted despite a fragile cease-fire between pro-Russian rebels and Ukrainian government forces that took effect last week in eastern Ukraine, and officials on both sides of the Atlantic emphasized that they could be rolled back if Russia took more significant moves to settle the violent dispute there. European Union officials specifically plan to review their sanctions before the end of the month and could revise them if the peace holds.
European leaders agreed last month to impose new sanctions on Russia, but held off putting them into place amid calls by some countries to wait to see how the cease-fire played out. But the European Council, a body representing European Union members, cited the “gravity of the situation” in a notice in its Official Journal announcing the measures on Friday, and said it “considers it appropriate to take further restrictive measures in response to Russia’s action destabilizing the situation in Ukraine.”
The cumulative impact of the measures was to take aim at the heart of Mr. Putin’s project to reshape and revive Russia’s flagging economy through the development of Chinese-style state capitalism. The sanctions targeted a raft of financial, defense and industrial companies in the vanguard of Mr. Putin’s push to replace the wild free-market capitalism of the 1990s with state-led development.
In Moscow on Friday, the main stock market index, the Micex, rose 1.25 percent as details of the latest round of sanctions became public, as the European measures, at least, were less severe than expected, allowing the grandfathering in of technology transfers under existing oil contracts.
As such, the market perceived the sanctions, again, as more a warning than a blow to the oil industry, economic analysts said.
Addressing the new sanctions for the first time on Friday, Mr. Putin called them “illogical” and accused Western leaders of trying to derail the peace process in eastern Ukraine, according to Russian news agencies.
“I don’t even understand what these present sanctions are related to,” Mr. Putin told reporters after a meeting in Dushanbe, Tajikistan, of the Shanghai Cooperation Organization, a regional political and security group that includes Russia, China, Kazakhstan, Kyrgyzstan, Tajikistan and Uzbekistan. “Maybe someone does not like that the process has moved toward a peaceful scenario.”
In trying to shut down energy development in the Arctic, the United States and the European Union went after a pet project of Mr. Putin and a close associate, Igor Sechin, chief of Rosneft, the largest Russian oil company. It grew into a global giant in part by taking over most of the assets of Yukos, a private company whose billionaire chief, Mikhail B. Khodorkovsky, was arrested in 2003 and held in prison until last year. Exxon Mobil, in partnership with Rosneft, began drilling just last month in the Kara Sea off Russia, a joint project that the Kremlin hailed as the most significant fruit of Russian-American cooperation since the end of the Cold War.
Previous sanctions banned Western companies from providing high technology for Russian deepwater, Arctic and shale exploration, but the new measures announced by the United States on Friday also prohibit the export of goods and services in support of exploration or production in those areas. The American measures apply not just to future contracts but to existing interactions, and the Treasury Department gave American firms until Sept. 26 to wind down any current activities. The European Union, by contrast, did not apply the new restrictions to existing projects in the Arctic and elsewhere in Russia.
Exxon Mobil executives said their lawyers were looking to see if their current oil and gas production in Russia would be affected. Aside from Arctic drilling and other exploration for future production, Exxon Mobil participates in a consortium on Sakhalin Island to produce oil and gas.
“We have to look at what was issued today by the U.S. and E.U. and determine how it affects us,” said Alan Jeffers, a company spokesman.
Russia is heavily dependent on American and European assistance in developing new energy sources. American officials said the new measures were not intended to curtail current production of oil but to make clear to Moscow that its energy future would be severely curtailed unless it changed course. The officials acknowledged that the moves might harm American firms as well, but said that they fashioned them to minimize that.
“As in all of the sanctions steps we have taken,” Jacob J. Lew, the Treasury secretary, said in a statement, “we have designed the actions announced today to deliver significant pressure on the targets of our sanctions while safeguarding, to the extent possible, global financial markets and the global economy.”
The new round of sanctions significantly ratcheted up restrictions on the Russian financial sector and prohibited American and European entities from issuing new debt with a maturity of more than 30 days to targeted Russian banks, energy companies and defense firms. That tightened the debt-financing limit, which was originally set at 90 days over the summer.
The banks targeted by the European measures are the same as those subjected to an earlier round of less severe restrictions in July, including Gazprombank and Sberbank. The oil companies include Rosneft, Transneft and Gazprom Neft, and the defense groups were identified as Oboronprom, the United Aircraft Corporation and Uralvagonzavod.
The United Aircraft Corporation is another of Mr. Putin’s economic favorites, set up in 2006 to corral a diverse group of struggling defense and civilian aeronautic enterprises into a new market-oriented but state-led conglomerate. The company’s best-known venture in recent years has been the development of a new midrange commercial airliner called the Superjet. But the project has been dogged by financial, technical and other problems, including a crash during a 2012 demonstration flight in Indonesia.
The United States targeted Gazprombank, Bank of Moscow, the Russian Agricultural Bank, Vnesheconombank and VTB Bank, while adding Sberbank to the sanctions list. The United States also banned new debt of greater than 90 days’ maturity for Gazprom Neft and Transneft.
Limiting big Russian banks and other firms to 30-day loans could cause a credit crunch as early as December, when $25.1 billion in Russian foreign corporate debt matures, Ivan Tchakarov, the chief economist for Citigroup in Russia, said in a telephone interview.
The Kremlin would then need to dip into windfall oil funds to bail out companies. Russia has about $470 billion in foreign reserves, which would cover all foreign debt maturing over the next two years, Mr. Tchakarov has estimated.
The European sanctions unveiled Friday included asset freezes and travel bans on Igor V. Lebedev, a lawmaker in the Russian Parliament, for supporting the annexation of Crimea; on Vladimir Zhirinovsky, a belligerent, ultranationalist member of Parliament, for supporting the use of armed forces in Ukraine and for calling for the division of that country; and on Aleksandr Zakharchenko, a separatist leader in the Donetsk region of Ukraine.
Also included on the list was Rostec’s director general, Sergei V. Chemezov, described in the Official Journal as a “known close associate” of Mr. Putin who, like the president, served with the K.G.B. in East Germany before the collapse of Communism. The United States had previously sanctioned Mr. Chemezov, but on Friday went after his company, cutting off Rostec’s access to medium- and long-term debt in the United States.
At his news conference, Mr. Putin responded to the travel bans with characteristic bravado, saying he was pleased that more Russians would be unable to travel in the West because they should spend more time at home. “The less our officials and corporate executives travel abroad, the better,” he said.
With the latest additions, there are now 119 individuals on the list of those subject to travel bans and asset freezes by the European Union.
President Petro O. Poroshenko of Ukraine said from the capital, Kiev, that the new sanctions were an endorsement of his country, particularly given the economic problems that Europe faces.
Despite strong vocal support from Europe and the United States, and the high profile of the crisis at a NATO summit meeting in Wales last week, Ukraine has not received much tangible economic or military aid.
Ukraine is expected to ratify an association agreement with the European Union on Tuesday. Given that the country’s efforts to extract itself from Moscow’s orbit led to a separatist conflict, Mr. Poroshenko said it would be impolite for the European Union not to move to the next step, known as “accession partnership” and intended as a possible path to membership in the European Union.
The Ukrainian president is scheduled to meet with President Obama in Washington on Sept. 18, and has said he will seek a security alliance with the United States outside the framework of the Atlantic alliance. Although the United States has pledged $70 million in aid, and has dispatched military advisers to the country, the aid has been slow to arrive.
The United States has yet to take a public stance on such an alliance.

CAPITALISTAS MADE IN ARGENTINA

Empresarios, de «los negocios sin voz» a «la voz sin negocios»
Por Marcos Novaro
12 de septiembre de 2014
Marcos Novaro
(TN) Decir que los empresarios deberían hacer algo que el resto de la sociedad no hace simplemente porque tienen más dinero, y se supone entonces que más responsabilidad social que los demás, no alcanza. El capitalismo abierto y competitivo es algo demasiado complicado de lograr como para dejarlo en manos de los capitalistas, aquí y en cualquier otra parte del mundo.
 
  
  
 
(TN) Héctor Méndez, presidente de la UIA, planteó días atrás que los empresarios habían sido "demasiado tolerantes" ante los abusos cometidos por el oficialismo en estos años contra la economía privada. Hablaba, claro, a raíz de la inmodificable voluntad del gobierno de hacer aprobar la nueva ley de abastecimiento.

Aunque no dejó muy en claro si con su autocrítica se refería a la entidad que preside o al empresariado más en general. Ni si lo que habían hecho mal en dejar pasar era la intervención discrecional en la fijación de precios y la asignación de premios o castigos, ahora hecho norma con la nueva ley, o los ataques más directos en su momento y todavía hoy practicados por el gobierno nacional contra empresas y empresarios que se rebelaron a sus dictados, sin mucha solidaridad de sus pares, como le sucedió a Shell, a Clarín, a los productores agrarios, etc.

Pero tal vez no hacía falta que aclarara nada de esto. Porque sus declaraciones se entienden bien en el contexto en que fueron pronunciadas: una creciente preocupación del empresariado por los dislates cada vez mayores con que el oficialismo trata de ocultar que su proyecto político y económico decae sin remedio, en medio de una creciente impotencia para mantener en pie el nivel de actividad, el consumo y el empleo, lo que hace pensar a los hombres de negocios que las pérdidas se generalizarán y ya no tiene entonces mayor importancia si se llevan bien o mal con los funcionarios de turno, porque igual es posible que les toque cargar con una buena cuota de ellas.

Pueden perder negocios y rentabilidad Shell o Clarín, pero también los supermercadistas, los banqueros nacionales, los molinos harineros o cualquier otro grupo que haya estado dispuesto hasta aquí a callar sus disidencias.

Muchos le han reprochado a Méndez que su autorreproche es algo tardío. Pero, ¿no es además un poco injustificado? Es cierto que los empresarios deberían estar comprometidos con reglas de juego que aseguren un buen funcionamiento global de la economía en la que actúan, y también que sería deseable que fueran mínimamente solidarios con sus pares.

Pero su obligación inmediata como hombres de negocios es hacer funcionar, y en la medida de lo posible hacer crecer sus empresas: ¿por qué deberían sacrificarse para mantener en alto la bandera de una economía sana y normal si no lo hacen los trabajadores, los políticos ni los intelectuales que los rodean? ¿Por qué los empresarios deberían ser más solidarios que, por caso, la clase media, que no hizo ni un atisbo de organizarse a raíz de la persecución fiscal practicada contra algunos de sus exponentes más críticones y renombrados, ni, cuando pudo, dejó en estos años de fugar dólares pese a ser ampliamente beneficiada por subsidios de todo tipo?

Decir que los empresarios deberían hacer algo que el resto de la sociedad no hace simplemente porque tienen más dinero, y se supone entonces que más responsabilidad social que los demás, no alcanza. El capitalismo abierto y competitivo es algo demasiado complicado de lograr como para dejarlo en manos de los capitalistas, aquí y en cualquier otra parte del mundo. Por eso es precisamente que deben existir estados, instituciones políticas y económicas eficaces y razonables. Y son éstas las que, en nuestro caso, no funcionaron adecuadamente para frenar los abusos ni la irracionalidad.

Como sea, Méndez pone el dedo en una llaga indisimulable: es bueno que los empresarios estén recuperando la capacidad de tener una voz común y legítima para intervenir en los debates públicos, y malo que recién se interesen seriamente en ello y exploren vías para superar su crónica fragmentación y desinterés cuando las cosas están ya claramente mal.

La formación del Foro de la Convergencia Empresarial es el mejor ejemplo de los intentos del sector por actuar colectivamente ante una crisis que se insinúa larga y compleja. Él ilustra la inconveniencia de pensar la democracia y el desarrollo como un combate contra las corporaciones. Y se preocupa por argumentar sobre la importancia de lograr una relación más madura, pública y constructiva entre gobiernos y actores empresarios.

Pero en concreto lo que el Foro muestra hasta aquí es, sobre todo, que sometidos a amenazas crecientes de parte del gobierno de turno, y enfrentados a perspectivas de pérdidas generalizadas, es más fácil dejar de lado diferencias y la búsqueda de oportunidades particulares, y más atractivo asumir una posición pública común. Por lo que cabe preguntarse: ¿será posible sostener ese compromiso público una vez que las amenazas hayan pasado?

Por lo pronto, aunque el gobierno nacional ha reaccionado con las habituales amenazas y aprietes, tanto a la presencia del Foro como a las palabras de Méndez, poco ha conseguido: no sólo porque muchas empresas ya están perdiendo mercados, rentabilidad y perspectivas, por lo que no creen que vayan a perderse de nada bueno por hacer enojar a las autoridades; sino porque no hay ninguna hipótesis creíble de continuidad del proyecto gobernante, así que pelearse con los que hoy están en funciones no es un obstáculo serio para llevarse bien con los que los reemplacen, todo lo contrario.

¿Significa esto que será fácil para el empresariado, imaginemos que organizado en la forma más amplia posible, colaborar con las futuras autoridades? Es seguro que a éstas les va a interesar hacer una política más amigable hacia los mercados. Les sería casi imposible hacer una que no lo fuera. Pero de ahí a que les convenga negociarla públicamente y con representantes poderosos del campo empresario hay un buen trecho.

Por otro lado, el espíritu anticapitalista siempre ha sido muy fuerte en Argentina, no sólo lo fue en los últimos años, y no hay por qué pensar que vaya a dejar de serlo, por más mal que termine el ciclo del populismo y el intervencionismo radicalizado. Es probable que una porción importante de las elites y la opinión pública sigan convencidas después de 2015 que el empresariado local es peor que el de otros países, es el culpable de la inflación, la falta de inversiones, etc.

Y además probablemente la nueva elite política necesitará alguien a quien responsabilizar de los costos que va a tener y el tiempo que va a insumir el freno a la inflación, el ajuste de precios relativos, la normalización de las relaciones financieras con el mundo, etc.; y tal vez echarle la culpa al kirchnerismo sea cada vez menos útil, porque será una forma de recordarle a los votantes que la responsabilidad en alguna medida es suya y de agitar resquemores y complicidades con un pasado del que buena parte de la dirigencia tampoco querrá acordarse.

En suma, por hache o por be una buena dosis de anticapitalismo puede sobrevivir al ciclo kirchnerista. Trabajar sobre ese sentido común, que sin querer el propio Méndez en alguna medida avaló e incluso alimentó con sus palabras, puede resultar por tanto una buena meta a desarrollar por el campo empresario. Justo ahora que influir en las políticas públicas parece algo que no tiene mucho sentido siquiera intentar.

Fuente: TN (Buenos Aires, Argentina)
Acerca del autor
Marcos Novaro
Marcos Novaro
Es licenciado en Sociología y doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente es director del Programa de Historia Política del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la UBA, del Archivo de Historia Oral de la misma universidad y del Centro de Investigaciones Políticas. Es profesor titular de la materia “Liderazgos, representación y opinión pública” y adjunto regular de la materia “Teoría Política Contemporánea”. Ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas nacionales y extranjeras. Entre sus libros más recientes se encuentran “Historia de la Argentina 1955/2010” (Editorial Siglo XXI, 2010) e “Historia de la Argentina Contemporánea” (Editorial Edhasa, Buenos Aires, 2006).

EL SIGNIFICADO DEL VOTO EN LA ONU, PARA ARGENTINA Y LOS BUITRES

EL CRONISTA, EDICIÓN IMPRESA 

El voto en la ONU contra los Buitres no cambia nada

La apuesta diplomática de la presidenta Cristina Kirchner en las Naciones Unidas contra de los fondos buitre tiene sabor a breve victoria moral, pero no cambiará en nada la situación de default actual de la Argentina.

En principio, porque como sucede en derecho, las leyes o marcos jurídicos siempre tienen vigencia a futuro, no son retroactivos. Y, hoy, el caso argentino es "cosa juzgada". Y además, porque las resoluciones de las Naciones Unidas no son vinculantes: en todo caso marcan una postura de los países del mundo sobre un tema determinado.

Sólo a modo de perspectiva, vale recordar un ejemplo que afecta directamente a la Argentina. Y es la resolución 2065, aprobada por la ONU en 1965, que insta a Londres y Buenos Aires a sentarse a negociar la soberanía de las islas Malvinas. Hoy, 49 años después, no se ha podido aplicar por la negativa -sin consecuencias- del Reino Unido.

La aprobación mayoritaria de la moción presentada por el Gobierno argentino para crear "un marco legal multilateral para los procesos de restructuración de deuda soberana con el fin de darle previsibilidad al sistema financiero", que fue votada esta semana en la Asamblea General del organismo, refleja el temor de un gran número de países del mundo a que les suceda lo mismo que a la Argentina luego de una eventual reestructuración de sus deudas.

El G77 más China, Brasil y Rusia acompañaron el voto argentino, cuyo saldo fue 124 votos a favor, 11 en contra y 41 abstenciones, entre ellas las de España y Francia.

Los votos negativos estuvieron a cargo de los países que albergan a los principales centros financieros del mundo, como los Estados Unidos, Alemania, Japón e Inglaterra.

"No es un triunfo o una derrota. No se trata de discutir el interés argentino, sino que es un tema mundial. Y además una resolución de Naciones Unidas es importante, pero no es vinculante", aseguró a 3Días el ex vicecanciller del menemismo, Andrés Cisneros. Y añadió: "El sistema financiero internacional necesita correcciones importantes. Ignoro si ésta es la mejor para promoverlas, pero seguramente es un paso en esa dirección".

En blanco sobre negro, lo que se aprobó fue la decisión de elaborar un marco regulatorio de aquí al año próximo, aunque las convenciones en la ONU se escriben y aprueban en un promedio de cinco años, y luego no son de cumplimiento obligatorio para las demás naciones que integran la organización.

El organismo, con sede en Nueva York, ha visto debilitado su poder internacional en las últimas décadas. Desde los ‘90 que no se logra avanzar en una reforma interna que refleje el nuevo orden internacional, congelado desde la Segunda Guerra Mundial. El único órgano vinculante es el Consejo de Seguridad, que sólo tiene cinco miembros permanentes y con poder de veto: los EE.UU., el Reino Unido, China, Francia y Rusia.

Tampoco fue efectiva la voz de la ONU para detener guerras como la de Irak en 2003, a pesar de la oposición del Consejo de Seguridad y del secretario general Kofi Annan, quien declaró "ilegal" la intervención militar que encabezaron los EE.UU. y el Reino Unido, con la colaboración de España.

El ex embajador ante Naciones Unidas, César Mayoral, lo explicó a 3Días en detalle: "Las convenciones que se aprueban después tienen una serie de elementos que la propia convención fija. Por ejemplo, cuando se aprobó la convención sobre desapariciones forzadas, se estableció que entraba en vigencia recién cuando 41 países la ratificaran, y para eso pasaron alrededor de cinco años. Yo no creo que en este caso se agote en la Asamblea que viene; no tiene ninguna importancia en el corto plazo".

El diplomático insistió en que lo que se votó es "la voluntad de discutir una convención en Naciones Unidas, pero no hay ningún hecho que modifique la realidad".

Para el Gobierno, sin embargo, esta semana el kirchnerismo cambió el destino del planeta.
"Los pueblos del mundo hemos hablado y decidimos que es hora de comenzar a trazar conjuntamente un camino ético, político y jurídico capaz de ponerle frenos a la especulación desenfrenada, eligiendo el camino de un derecho justo", aseguró el canciller Héctor Timerman en Nueva York.

La Presidenta fue más allá en la cena de la Unión Industrial Argentina (UIA) del miércoles pasado: "Por primera vez, el mundo nos dio 124 votos para alejar a los buitres, que medran con las deudas y la miseria. Fue un gran día para la Humanidad…" (sic). n 3D