ANALYZING THE WORLD FROM A RUSSOCENTRIC VIEW. This site will be attractive and a motivational experience to those who want to learn the real image of Russia, from its history, millenary culture and its identity discourse. It is relevant that we are in the Southern Cone, where our perceptions are similar to the whole Global South, so far from the Western capitals. MARCELO MONTES
Saturday, October 11, 2014
EL PAPEL DE LA JUVENTUD EN LAS PROTESTAS SOCIALES A NIVEL GLOBAL
DEUTSCHE WELLE, POLÍTICA
El rostro joven de las protestas masivas
Los conflictos sociales que sacuden al mundo desde hace un lustro tienen aspectos en común: la frustración de la juventud y las clases medias hace estallar las protestas, y la interconectividad le echa más leña al fuego.
Muchas de las manifestaciones masivas de descontento popular que han tenido lugar alrededor del mundo en los últimos años han sido catalizadas por sucesos puntuales e inesperados, como la inmolación del tunecino Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010. Presa de la impotencia por su precaria situación económica y los abusos policiales de los que había sido objeto, el joven mercader se quemó públicamente a lo bonzo sin intuir que su suicidio daría pie a las revueltas con que comenzó la “primavera árabe”.
Pero quienes estudian el fenómeno de los conflictos sociales ven más allá de los detonantes circunstanciales para comprender mejor los factores que propician las grandes movilizaciones a escala internacional, las reacciones de los Gobiernos democráticos –no siempre acordes con el Estado de derecho– y la influencia que estos careos ejercen sobre los regímenes. Ese fue el objetivo del coloquio realizado este viernes (10.10.2014) en el Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA).
Pero quienes estudian el fenómeno de los conflictos sociales ven más allá de los detonantes circunstanciales para comprender mejor los factores que propician las grandes movilizaciones a escala internacional, las reacciones de los Gobiernos democráticos –no siempre acordes con el Estado de derecho– y la influencia que estos careos ejercen sobre los regímenes. Ese fue el objetivo del coloquio realizado este viernes (10.10.2014) en el Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA).
Secuelas políticas tangibles
“Las protestas son muy diversas. En unas se demanda más justicia social, por ejemplo, y en otras se proponen proyectos más complejos, concepciones alternativas de democracia. Desde las plazas abarrotadas de ciertas urbes se ha exigido que el ejercicio de la alta política no se restrinja a las sedes del Ejecutivo o del Parlamento y que se le devuelva el carácter deliberante a los lugares de debate público, aludiendo a las ágoras de la Grecia antigua”, señaló la socióloga Donatella della Porta, una de los ponentes del evento celebrado en Hamburgo.
“En Europa, el efecto de esas manifestaciones se refleja en el remozamiento de partidos que antes eran muy débiles o en el surgimiento de nuevos grupos políticos que lograron influir sobre la opinión pública. El auge de Syriza en Grecia y de Podemos en España es producto de las protestas de 2011 contra las severas medidas de austeridad impuestas por Bruselas como respuesta a la debacle fiscal de los países más afectados por la crisis financiera. Estas son nuevas mediaciones”, acotó la experta del Instituto Universitario Europeo de Florencia.
“Las protestas son muy diversas. En unas se demanda más justicia social, por ejemplo, y en otras se proponen proyectos más complejos, concepciones alternativas de democracia. Desde las plazas abarrotadas de ciertas urbes se ha exigido que el ejercicio de la alta política no se restrinja a las sedes del Ejecutivo o del Parlamento y que se le devuelva el carácter deliberante a los lugares de debate público, aludiendo a las ágoras de la Grecia antigua”, señaló la socióloga Donatella della Porta, una de los ponentes del evento celebrado en Hamburgo.
“En Europa, el efecto de esas manifestaciones se refleja en el remozamiento de partidos que antes eran muy débiles o en el surgimiento de nuevos grupos políticos que lograron influir sobre la opinión pública. El auge de Syriza en Grecia y de Podemos en España es producto de las protestas de 2011 contra las severas medidas de austeridad impuestas por Bruselas como respuesta a la debacle fiscal de los países más afectados por la crisis financiera. Estas son nuevas mediaciones”, acotó la experta del Instituto Universitario Europeo de Florencia.
El investigador brasileño Antônio Sampaio, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres.
La interconectividad y el auge de las clases medias
“El denominador común de las protestas masivas en tiempos recientes es la interconectividad como elemento facilitador”, sostuvo Antônio Sampaio, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), con sede en Londres. “En los países latinoamericanos económicamente más robustos, el acceso a Internet y el uso de las redes sociales les permitió a las nuevas clases medias coordinar acciones para manifestar su insatisfacción sin necesidad de integrarse formalmente a entidades políticas o sociales tradicionales”, explicó Sampaio.
“En las economías emergentes de América Latina, decenas de millones de personas salieron de la pobreza y engrosaron las filas de la clase media en la última década, pero no han visto cumplidas las expectativas que generó su propio ascenso. Como muestra, el caso brasileño: allí, el Gobierno se lució como anfitrión de megaeventos en 2014 sin resolver problemas de envergadura como las deficiencias infraestructurales, de servicio público, de transporte, del sistema educativo y sanitario”, agregó este especialista en desarrollo.
“El denominador común de las protestas masivas en tiempos recientes es la interconectividad como elemento facilitador”, sostuvo Antônio Sampaio, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), con sede en Londres. “En los países latinoamericanos económicamente más robustos, el acceso a Internet y el uso de las redes sociales les permitió a las nuevas clases medias coordinar acciones para manifestar su insatisfacción sin necesidad de integrarse formalmente a entidades políticas o sociales tradicionales”, explicó Sampaio.
“En las economías emergentes de América Latina, decenas de millones de personas salieron de la pobreza y engrosaron las filas de la clase media en la última década, pero no han visto cumplidas las expectativas que generó su propio ascenso. Como muestra, el caso brasileño: allí, el Gobierno se lució como anfitrión de megaeventos en 2014 sin resolver problemas de envergadura como las deficiencias infraestructurales, de servicio público, de transporte, del sistema educativo y sanitario”, agregó este especialista en desarrollo.
La investigadora alemana Sabine Kurtenbach, del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA) de Hamburgo.
La protesta como fenómeno juvenil
Otro rasgo que las grandes protestas recientes han tenido en común es el hecho de que la mayoría de los manifestantes son jóvenes frustrados por la falta de perspectivas. En eso hizo hincapié Sabine Kurtenbach, investigadora del Instituto de Estudios Latinoamericano (ILAS), adscrito al GIGA de Hamburgo. “Los procesos de inclusión que allanan el camino hacia la adultez plena pueden ser muy diferentes. Los gobiernos pueden aplicar medidas económicas que les abran las puertas del mercado laboral a los jóvenes”, dijo la experta.
“Pero, aparte de un empleo que les permita ganarse la vida, casarse y fundar una familia, los jóvenes también quieren participar en la toma de decisiones de sus países. El referendo en torno a la independencia de Escocia es evidencia de que a la juventud sí le interesan los procesos políticos formales cuando los perciben como importantes para sus destinos. Por otro lado, así como la protesta drena frustraciones, la migración interna o la emigración también sirven como válvula de escape para la desesperanza”, comentó Kurtenbach.
“En la Unión Europea (UE), los jóvenes de los países comunitarios tienen la posibilidad de desplazarse de un lugar a otro para intentar mejorar su calidad de vida. Los gobiernos centroamericanos tienen interés en que el potencial de protesta de su población joven se disipe mediante la emigración, pero eso es más difícil en el continente americano”, apuntó la investigadora del GIGA, agregando que Estados Unidos, uno de los países que mayores posibilidades de movilidad social ofrece, ha optado por cerrar sus fronteras. Y nada indica que la UE o Estados Unidos vayan a flexibilizar sus políticas de inmigración en el futuro cercano.
Otro rasgo que las grandes protestas recientes han tenido en común es el hecho de que la mayoría de los manifestantes son jóvenes frustrados por la falta de perspectivas. En eso hizo hincapié Sabine Kurtenbach, investigadora del Instituto de Estudios Latinoamericano (ILAS), adscrito al GIGA de Hamburgo. “Los procesos de inclusión que allanan el camino hacia la adultez plena pueden ser muy diferentes. Los gobiernos pueden aplicar medidas económicas que les abran las puertas del mercado laboral a los jóvenes”, dijo la experta.
“Pero, aparte de un empleo que les permita ganarse la vida, casarse y fundar una familia, los jóvenes también quieren participar en la toma de decisiones de sus países. El referendo en torno a la independencia de Escocia es evidencia de que a la juventud sí le interesan los procesos políticos formales cuando los perciben como importantes para sus destinos. Por otro lado, así como la protesta drena frustraciones, la migración interna o la emigración también sirven como válvula de escape para la desesperanza”, comentó Kurtenbach.
“En la Unión Europea (UE), los jóvenes de los países comunitarios tienen la posibilidad de desplazarse de un lugar a otro para intentar mejorar su calidad de vida. Los gobiernos centroamericanos tienen interés en que el potencial de protesta de su población joven se disipe mediante la emigración, pero eso es más difícil en el continente americano”, apuntó la investigadora del GIGA, agregando que Estados Unidos, uno de los países que mayores posibilidades de movilidad social ofrece, ha optado por cerrar sus fronteras. Y nada indica que la UE o Estados Unidos vayan a flexibilizar sus políticas de inmigración en el futuro cercano.
Friday, October 10, 2014
CONNIVENCIA DE POLITICOS Y NARCOS EN MEXICO
¿Por qué el crimen organizado atenta contra la sociedad civil en México?
En Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, las mafias se dedican no solo al narco, sino que tienen por objetivo asumir el poder local
GUILLERMO TREJO DIARIO EL PAIS10 OCT 2014 - 22:12 CEST
Todo parece indicar que el gobierno municipal y el crimen organizado actuaron de manera coordinada en el artero asesinato de seis estudiantes normalistas y de la desaparición forzada de 43 de sus compañeros en la ciudad de Iguala, en el sureño estado mexicano de Guerrero. En medio del duelo, la indignación y la movilización nacional el país se pregunta sobre las razones que llevaron a un gobierno local dominado por el crimen organizado a ordenar una masacre de estudiantes pertenecientes a uno de los colectivos sociales más antiguos y combativos del país. Si el principal negocio del crimen organizado en México es el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, ¿por qué asesinar estudiantes que no tienen ninguna relación con ello?
Para entender los motivos represores del crimen organizado hay que empezar por reconocer uno de los cambios más importantes en la industria criminal de los últimos años: en estados como Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, el crimen organizado ya no solo intenta monopolizar el trasiego de la droga sino que ahora ha pasado a una nueva fase en la que uno de sus grandes objetivos es la toma del poder local –apoderarse de los municipios y sus recursos y extraer la riqueza local a través de la tributación forzada. En zonas del país donde diferentes grupos criminales se disputan el control del tráfico de droga, para sufragar estos conflictos el crimen organizado fue paulatinamente expandiendo su acción a industrias extractivas de recursos naturales –la toma clandestina de gasolina, petróleo y gas– y de riqueza humana –la extorsión y el secuestro. En esta nueva estrategia los grupos criminales encontraron un nuevo y valioso botín: el municipio y sus contribuyentes. Como lo demuestra la terrible experiencia de Michoacán, el crimen organizado se apropiaba del 30% del presupuesto anual de obra pública de los municipios; exigía que los contratos de obra pública se otorgaran a constructoras bajo su control; y cobraba el 20% de la nómina salarial de la burocracia local. Pero la infiltración del municipio fue más allá: los grupos criminales se apoderaron de las arcas públicas municipales donde obtenían información fidedigna que les permitiera extorsionar con mayor eficacia a los hoteles, restaurantes y pequeños negocios de las ciudades bajo su dominio.
Para apoderarse de los municipios y sus contribuyentes, los grupos criminales empezaron por doblegar a las autoridades locales. Mediante el soborno o la extorsión, fueron subordinando a los presidentes municipales en las zonas de conflicto. Aunque en el imaginario nacional está más presente el soborno y la corrupción de los alcaldes, hay también una larga lista de autoridades municipales, candidatos y activistas políticos locales que han sufrido atentados o han sido asesinados por el crimen organizado. Con un equipo en la Universidad de Notre Dame, mi colega Sandra Ley y yo hemos identificado mas de 300 atentados y ejecuciones de autoridades locales por parte del crimen organizado en los últimos seis años. Los estados vecinos de Michoacán y Guerrero encabezan la lista con más de un tercio del total de ataques y en Guerrero las zonas Norte, Tierra Caliente, Costa Grande y Centro son los focos de la violencia. En estos municipios, donde ser autoridad pública se ha convertido en un empleo de alto riesgo, el crimen organizado ha empezado a postular a sus propios candidatos –como parece haber sido el caso del alcalde de Iguala.
La masacre de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa fue una acción estratégica y premeditada para sembrar el terror y doblegar a los grupos de la sociedad civil que en Iguala y en municipios aledaños participaban en distintos procesos de articulación social – incluyendo policías comunitarias – para hacerle frente a las extorsiones, secuestros y asesinatos por parte del crimen organizado y de las autoridades públicas a su servicio. La masacre fue un acto de reconstitución del poder local; una acción barbárica mediante la cual el grupo criminal Guerreros Unidos quiso dejarle en claro a los movimientos sociales de la región quién era el mandamás. Fue, también, una ejecución ejemplar para incentivar a los ciudadanos y a los pequeños y medianos empresarios y comerciantes de la región a continuar pagando el “derecho de piso” y con ello consolidar la toma criminal del poder en la zona.Para lograr la hegemonía local, los grupos del crimen organizado requieren de una sociedad desarticulada y aterrorizada, incapaz de cuestionar y desobedecer los dictados de las autoridades de facto. Por ello los criminales buscan establecerse en zonas con poca organización social. Pero cuando las zonas estratégicas para el trasiego y la producción de droga están en lugares donde operan fuertes movimientos sociales y comunitarios –como Iguala – los grupos criminales intentan doblegar a los colectivos sociales mediante la compra de sus líderes o mediante la represión selectiva y ejecuciones ejemplares.
Estos intentos despóticos de reconstituir el poder local mediante la violencia barbárica son posibles por la protección informal que los grupos del crimen organizado han venido tejiendo y retejiendo por décadas en las procuradurías estatales, en las policías ministeriales, en los ministerios públicos, en las prisiones y en las delegaciones estatales de la Procuraduría General de la República (PGR). Aunque en México hoy se vea al municipio como el eslabón más débil de la gobernanza nacional y se le identifique como la guarida desde donde opera el crimen organizado con el cobijo de las autoridades locales, en múltiples entrevistas con ex gobernadores de diferentes partidos – incluidos ex mandatarios de Michoacán y Guerrero – insistentemente he escuchado que las policías ministeriales en los estados están fuertemente infiltradas por el crimen organizado. Son ellas las que hacen posible la impunidad criminal en los municipios y facilitan la reconstitución de facto del poder local.
En Guerrero, gobernantes y criminales, ya sea separados o coludidos, saben que atacar a la ciudadanía e intentar eliminar a grupos sociales disidentes son crímenes que no se castigan. Cuando el alcalde de Iguala o su secretario de seguridad o el subsecretario ordenaron los disparos en contra de los estudiantes y entregaron a los detenidos a los sicarios para que dispusieran de ellos, tenían, tristemente, una larga historia de impunidad de su lado. Cuando los sicarios de Guerreros Unidos torturaron, desaparecieron o mataron a los estudiantes, se cobijaron, también, tras el manto protector de la impunidad. Es la impunidad lo que le permite igualmente al gobernante que al criminal asesinar sin chistar.Estos actos brutales de reconstitución del poder local en Guerrero son posibles, también, por la larga historia de impunidad de la que han gozado los gobernantes del estado desde los años dorados del autoritarismo priista hasta nuestros días. La brutalidad de la guerra sucia de los gobiernos del PRI en contra de grupos guerrilleros y estudiantiles disidentes de los años setentas alcanzó en el caso específico de Guerrero niveles equiparables a las guerras sucias de Chile y Argentina. Pero estos actos quedaron impunes y la misma clase política que asesinó a disidentes sociales se ha mantenido en el poder bajo el cobijo del PRI y ahora de la izquierda partidista. Aunque el mundo ha cambiado y México y Guerrero han cambiado, la impunidad es la constante. Y esa impunidad hace posible las matanzas de Aguas Blancas y El Charco y ahora la ignominia de Iguala.
En la masacre de Iguala convergen pasado, presente y futuro. Entender la masacre solamente como un repudiable acto del crimen organizado es atender al presente sin entender el pasado. Pero interpretar este abominable hecho solamente como un crimen de Estado es mirar al presente con ojos del pasado. Para evitar que la masacre derive en un estallido social, el gobierno federal y la sociedad civil tendrán que atender tanto lo criminal – en toda su nueva complejidad ahora que los grupos criminales quieren reconstituir la política local – como lo Estatal – con la dificultad que conlleva que el Estado se vea en el espejo de la violencia. Lo cierto es que un mejor futuro para Guerrero se podrá fincar solamente cuando le pongamos fin a una larga historia de impunidad política que alimenta y le da vida a un presente de violencia criminal.
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