Thursday, December 4, 2014

MERKEL ADMITE EL ESCASO ATRACTIVO DE EUROPA PARA LOS JOVENES

Merkel reconoce que “Europa no es una tierra de futuro para los jóvenes”

La canciller alemana apuesta por la digitalización para crear empleo

 Berlín, DIARIO EL PAIS, MADRID4 DIC 2014 -

La Canciller de Alemania, Angela Merkel, reconoció este jueves que “Europa no es ahora mismo una tierra de futuro para los jóvenes”, que sufren tasas de desempleo del 30% o el 40%, y tienen escasa confianza en encontrar un puesto de trabajo. Para revertir esa situación, la dirigente germana apuesta por la “economía digital como motor de crecimiento de la UE” y única capaz de generar nuevos empleos.
Merkel, que inauguró el foro Digitising Europe, que reúne en Berlín a representantes de multinacionales tecnológicas, expertos del mundo digital, y representantes de varios gobiernos, indicó que el 90% de los nuevos empleos en un mundo globalizado se crean fuera de Europa y que la apuesta por las tecnologías y la digitalización “no es una oportunidad sino una necesidad” para revertir esa situación.
La canciller indicó que es preciso acelerar la Agenda Digital europea, y cerrar una regulación global que permita el desarrollo de proyectos de emprendedores (start up), con medidas fiscales, impulsando las redes de nueva generación y asegurando el acceso a Internet de toda la población, independientemente de donde vivan.
En el foro, se presentó la macroencuesta realizada por el Instituto para la Sociedad y las Comunicaciones de Vodafone en varios países de Europa sobre las inquietudes laborales de los jóvenes y sus perspectivas de futuro ante el reto de la nueva economía digital. En el mismo, la juventud de España e Italia se muestran las más pesimistasy creen que deberán emigrar para encontrar un empleo y vivirán peor que la generación anterior.Merkel señaló que administración, empresas y universidades deben trabajar juntos por atraer inversiones en tecnología en industrias tradicionales como el automóvil, la química o transportes para que vuelvan a generar empleos para los jóvenes. “La industria 4.0 es la única posibilidad de que Europa se enganche”, dijo la canciller en alusión al proyecto de alta tecnología que promueve el Gobierno alemán para digitalizar los sectores manufactureros.
En este sentido, el consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao, indicó que gran parte de los 900.000 empleos que se crearán el próximo año en Europa procederán del mundo digital pero pese a ello, el estudio refleja la percepción negativa que tiene una gran parte de la juventud, especialmente la del sur de Europa, de la tecnología como destructora de empleo. Según el estudio entre un 30% y un 40% de los jóvenes piensan que la revolución digital reducirá el número de puestos de trabajo y solo entre un 10% y un 20% (con la excepción de Turquía) creen que traerá más empleo.
Colao enumeró varias medidas para que la digitalización no solo sea motor de crecimiento económico sino también de empleo. Entre ellas, la de favorecer la extensión de las redes de nueva generación (fibra y 4G), promover el Internet de las cosas y la conectividad de las máquinas y la digitalización en la educación y en la administración. También aseguró que es precisa una regulación única que abarque por igual a empresas de telecomunicaciones y de Internet.El directivo de la operadora británica enfatizó que al igual que se habla de un mercado único de mercancías en la UE se debería crear “un mercado único de empleo”, para aprovechar las oportunidades que brinda la economía digital. De esta forma, la Fundación Vodafone anunció también un programa de becas para ayudar a los jóvenes europeos de diferentes países a encontrar oportunidades de empleo en entornos digitales.
En el terreno regulatorio, Merkel precisó que si bien es necesario garantizar un acceso libre y de calidad a Internet, hay “servicios críticos” que es necesario proteger y priorizar. De esta forma, aunque sin citar expresamente el concepto de neutralidad de la Red, enmendaba la plana al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que la pasada semana se mostró a favor de una red abierta sin discriminaciones de acceso ni de tráfico para todos.
La jornada Digitising Europe han puesto de manifiesto en sus conclusiones la necesidad de garantizar un nivel de alfabetización digital, que todo el mundo tenga acceso a los equipos y la tecnología que necesitan para hacer valer sus habilidades, y sea consciente de sus derechos y obligaciones como ciudadanos digitales.Los expertos han pedido que revisen los sistemas fiscales, rebajando el Impuesto de Sociedades para start up, la creación de una Patente Europea Unificada para proteger la propiedad intelectual orientada a innovación, y adaptar la legislación para nuevos proyectos de economía colaborativa como Uber.

Wednesday, December 3, 2014

IAN BREMMER: HOW OIL DROP IMPACTS ON RUSSIA AND USA

BREMMER: HOW OIL DROP IMPACTS ON RUSSIA AND USA

Whats Happening in Mexico. Why we say #YaMeCanse

RUSSIA AND FRANCE: THE MISTRAL CASE, A DANGEROUS PRECEDENT

What the Mistral precedent means for Russia and the West

The saga of the French Mistral-class helicopter carriers has started to sour Russian-French bilateral relations
ANDREI FROLOV, DECEMBER 2ND, RUSSIA DIRECT
One day, the “Mistral affair” will be confined to the history of international relations. But until then, the nearly six-month saga of the delivery of the mostly French-built Mistral-class amphibious assault ship Vladivostok could be a bugbear for all involved.
The ship, still awaiting delivery to Russia, has become the embodiment of the simple truth that politics is a fickle business. Whereas in 2010 the deal was a symbol of good neighborliness and trust between Russia and France, four years later, the story of the ship has turned into a major irritant in bilateral relations and a potential source of reputational damage for France, as well as a blow to Russia’s great power ambitions.
Recall that in 2011 Russia signed a $1.5 billion contract with the French shipyard DCNS for the delivery of two Mistral-class amphibious assault ships, the Vladivostok and the Sevastopol. The contract stipulated that the bulk of the vessels would be built by DCNS at the STX Europe shipyard in Saint-Nazaire (with the stern compartments made at the Baltisky-Zavod Sudostroyenie shipyard in St. Petersburg). The contract also provided for the construction of a further two ships in Russia at a later date.
Until recently, construction was more or less on schedule, and the lead ship, the Vladivostok, was due to arrive in Russia in October 2014 for completion at the Severnaya Verf shipyard. But the deal was stymied by events of a higher order, namely the West’s disapproval of Russia’s controversial policy towards Ukraine.
Although France resisted EU, U.S. and NATO pressure until the last moment, on the eve of the NATO summit in Britain, French President Francois Hollande is speculated to have finally yielded, stating that the conditions for the transfer of the first Mistral-class vessel to Russia were not in place, the conditions being an effective ceasefire in the east of Ukraine and observation of the Minsk agreements.
Yet despite the political saber rattling, the second ship, the Sevastopol, was quietly launched (actually dry-docked) on Nov. 20. In light of the uncertainty over its sister vessel, the delivery of the second Mistral, slated for November 1, 2015, is not even being discussed.
Implications of the Mistral precedent
Any further delay in the delivery of the lead ship to Russia might hurt France politically and economically. The most foreseeable implications are the economic losses involved. Despite Russia’s deteriorating situation since the summer, it has kept up regular payments for both vessels. By October, around $1.1 billion from a pot of $1.5 billion had been paid out, and Moscow was planning another $75 million payment in October.
According to Western media, Moscow may decide to take the matter to the Stockholm Arbitration Court, where the compensation payout could be at least $5 billion, covering the amount of the contract ($1.16 billion), penalties for delays ($1 million per week from the beginning of November), and indemnification for moral damage. Even if, theoretically, the principal amount is recoverable because the contract is insured, the additional demands could fall disproportionately on DCNS and, as a consequence, on the French government.
Finally, there remains the question of what to do with the two vessels. In view of France’s forthcoming military budget cuts, and the numerous other programs of greater importance, it is difficult to say if the ships will be purchased simply to support DCNS, or that a new customer will be found quickly. Not to mention the fact that they would then need to be adapted to different specifications and requirements.
Russian sailors stand in formation in front of the Mistral-class helicopter carrier Vladivostok at the STX Les Chantiers de l'Atlantique shipyard site in Saint-Nazaire, western France, November 25, 2014. Photo: Reuters
It also remains to be seen to what extent the Mistral case will damage France’s reputation as an arms seller. The global arms market has always viewed France as a “third” power, supplying weapons and military equipment to countries that, for whatever reason, could not buy them from the U.S. or Russia (and, before that, the Soviet Union). In many cases (for instance, India), French systems merely supplemented platforms of U.S. or Russian origin. France’s autonomy in international relations and permanent seat on the UN Security Council made it able to withstand pressure from stronger powers on the issue of arms supply.
The “Mistral precedent” seems to alter that perception. Before, France generally imposed bans on the supply of arms either on the basis of UN Security Council resolutions (as in the case of Iraq in 1990), or, in the case of five Israeli missile boats held back by France in 1969, unilaterally, regardless of the UN. This latest breach of contract due to political considerations (the result of the EU’s collective sanctions) could significantly weaken France’s standing in the arms market, especially in the eyes of those countries next in line for unilateral Western sanctions.
The stagnation of French arms exports and the ambiguous position of one of France’s largest arms contracts over the past few years could delay the signing of new contracts, particularly the finalization of the mega-deal with India for the purchase of 126 Rafale fighter aircraft, which is still on the table after three years of financial wrangling.
Each month of delay in signing a contract is making India’s procurement of a new batch of Russian Su-30MKI fighters to replace the aging fleet of MiG-21 (which was the original purpose of the Medium Multi-Role Combat Aircraft  (MMRCA) tender, which the Dassault Rafale eventually won) increasingly likely. Despite the significant number of buyers of French arms, the “shedding” of $1.5 billion from the books will amount to almost 20 percent of the industry’s annual earnings in recent years.
It can be stated in conclusion that the collective interest in “Euro-Atlantic solidarity” will cost France. The country is taking one for the team, so to speak. The attempt to save face in front of its allies and the need to fulfill contractual obligations (or at least avoid penalties) seem to be pushing France towards the risk of far greater losses in the medium and long term.
The opinion of the authors may not necessarily reflect the position of Russia Direct or its staff.
Editor’s note
According to French experts, France is delaying delivery of the Mistral-class helicopter carriers because it does not want to tarnish its reputation or relationships with countries in Eastern and Central Europe or the United States.
“The short-term gain from delivering the Mistrals to Russia could have serious ramifications not only in relations with the United States and countries of Eastern and Central Europe, but also in the arms market,” reads an editorial in Vedomosti.
However, according to Defense et Industries, DCNS is presently engaged in upgrading the Gdansk shipyard in Poland, building ships with German firms, and has multi-billion dollar contracts with Brazil. All of this is forcing France to defer delivery of the ships for as long as possible, since they could be used to deploy marines and helicopters, said Bruno Tertrais, an expert of the French Foundation for Strategic Research, in an interview with Le Point.
According to the Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), France has diversified its defense exports such that no exporter’s share exceeds 12-15 percent.
“In this situation, Paris can afford to choose the principle of inviolability of state borders and respect for national sovereignty, even to the detriment of its own finances,” according to Vedomosti.
“France has always favored sanctions, despite incurring material losses. So it was that in 1967 Charles de Gaulle banned the supply of missile boats and 50 Mirage aircraft to Israel. The Israeli Navy managed to take the cutters by stealth in 1969, but Tel Aviv never did receive the fighters.”

Tuesday, December 2, 2014

ACUERDO GASIFERO ENTRE RUSIA Y TURQUIA

Rusia obliga a la UE a depender de Turquía

2 de diciembre de 2014 Guevorg Mirzayán, para RBTH
El 1 de diciembre Vladímir Putin viajó a Turquía en visita oficial. Ambos países han acordado la construcción de un nuevo gasoducto que será la alternativa al South Stream y así como una central nuclear con un coste estimado de 20.000 millones de dólares, que convertirá a Turquía en el mayor centro energético de la región.

Rusia obliga a la UE a depender de Turquía

La visita de Vladímir Putin a Ankara el 1 de diciembre y sus negociaciones con el presidente Recep Erdoğan se celebraron, según los expertos, en un momento muy beneficioso para Rusia.
“Esta es quizás la primera vez desde la época de Atatürk que un líder turco se pronuncia tan cálidamente sobre las relaciones entre Rusia y Turquía, haciendo unas declaraciones tan negativas sobre los países occidentales, comparándolos con agresores y acusándolos de codicia en sus relaciones con el mundo árabe. Por esta razón, algunos medios de comunicación turcos ya han bautizado esta visita como el ‘encuentro entre dos soledades”, comenta el profesor de la Academia Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa Vladímir Avatkov.
Estas “dos soledades”, insatisfechas con la política de la Unión Europea, han dado a Bruselas una sorpresa desagradable. Primero Vladímir Putin anunciaba en una rueda de prensa la cancelación de la construcción del gasoducto South Stream(cuya capacidad prevista era de unos 60.000 millones de metros cúbicos de gas). “Vemos que se está intentando obstaculizar su realización. Si Europa no quiere llevar a cabo este proyecto, entonces lo cancelaremos… No hay nada que hacer, al fin y al cabo, ellos son los compradores”, declaraba el presidente ruso.
Según el experto en la industria del gas y el petróleo Dmitri Marunich, la situación del South Stream no supone una capitulación del Kremlin, sino un intento de influir en la postura de la Unión Europea, de obligarla o bien a acceder a la construcción del South Stream, o bien a buscar un proyecto alternativo mucho menos cómodo para la UE.
Según el director de Gazprom, Alexéi Miller, durante la visita de Vladímir Putin se firmó un memorándum de entendimiento para la construcción de un gasoducto a través del Mar Negro en dirección a Turquía por el que pasarán los mismos 60.000 millones de metros cúbicos que se planeaban transportar a través del South Stream. De ellos, 14.000 millones se quedarán en Turquía y el resto seguirá en dirección a Grecia.
Al parecer, para Rusia no existe una especial diferencia entre estos dos proyectos. Ambos resuelven el problema principal: descartan el suministro de gas a través de Ucrania y el coste de ambos proyectos es muy parecido. Moscú se ha visto obligada a dar a Turquía un bono por la cooperación en forma de una rebaja en el precio del gas de un 6% (según ciertos rumores, los turcos pedían un 15%), aunque esto parece un pago aceptable por un proyecto tan importante.
Para la UE, la cancelación de la construcción del South Stream implica numerosos costes económicos y políticos. En primer lugar, algunos países se verán privados de las ganancias que les otorgaba el tránsito del gas. Según Vladímir Putin, Bulgaria dejará de ganar 400.000 millones de dólares al año. En segundo lugar, Turquía se convertirá en un centro energético a través del cual se suministrarán a Europa los hidrocarburos de Rusia, Azerbaiyán y, en el futuro, Irán. El control de este tránsito de la energía aportará a Ankara una mayor seguridad en las negociaciones, en especial respecto a la cuestión de su posible adhesión a la UE. 
Las circunstancias favorecen un acercamiento entre Moscú y Ankara
Respecto a la colaboración entre Rusia y Turquía, ambos países están dispuestos a contribuir al acercamiento en base al respeto mutuo de sus intereses.
Un símbolo del progreso en las relaciones bilaterales es el proyecto de construcción en Turquía de la central nuclear de fabricación rusa Akkuyu. “El proyecto es único en el sentido de que es el primero que se construye según el principio 'paga, posee, explota', es decir, una compañía rusa será la propietaria de la central. Evidentemente, se trata de un gran volumen de inversión, 20.000 millones de dólares”, declaraba el líder ruso. Se prevé que su construcción finalizará en el año 2022.
Los expertos señalan que Ankara no está intentando aprovecharse de la compleja situación en la que se encuentra Rusia y que sigue mostrándose respetuosa con los intereses de Moscú en el Cáucaso Sur.
“El neo-otomanismo turco en su posición respecto al Cáucaso está sobrevalorado, la estrategia de Turquía en la zona es bastante previsible: mantener unas relaciones de alianza con Azerbaiyán, ejercer una fuerte influencia económica y humanística sobre Georgia y mantener un equilibrio entre la disputa y la reconciliación con Armenia. No existe ninguna voluntad de expansión por parte de Turquía en la región”, aclara a RBTH el investigador jefe del Centro de Problemas del Cáucaso y Seguridad Regional del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Nikolái Siláyev.
Además, en realidad Turquía ha rechazado el apoyo directo a la línea antirrusa del Majlis del pueblo tártaro de Crimea. “Tras el referéndum de Crimea y su anexión a Rusia, los líderes políticos turcos y el Ministerio de Asuntos Exteriores del país promovieron activamente la idea de la absoluta ilegalidad de este acto. Se acusó a Rusia de agresión, de violación de unos derechos de los tártaros de Crimea que Turquía había defendido todos estos años. Sin embargo, la propaganda antirrusa motivada por Crimea ha comenzado a sofocarse en los medios de comunicación turcos. Las cuestiones de la cooperación económica (entre ellas la posible participación de empresarios turcos en una zona de libre comercio en Crimea) resultan prioritarios para el país”, comenta Vladímir Avatkov.
La única cuestión en la que las partes no han logrado alcanzar un acuerdo es Siria. No obstante, esta controversia no puede compararse con el potencial de cooperación existente entre Ankara y Moscú.