Wednesday, February 4, 2015

LA REALIDAD SE IMPONE SOBRE GRECIA

Francia recuerda a Grecia que debe respetar el acuerdo sobre la deuda

Tsipras: “Queremos corregir el marco de la UE, no destruirlo”

Bruselas, DIARIO EL PAIS, MADRID,  4 FEB 2015
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha declarado este miércoles "muy optimista" tras reunirse con los líderes de las instituciones de la Unión Europea y ha asegurado que se encuentran en la "buena dirección" para lograr un pacto sobre la renegociación del rescate y la deuda griega. "Por supuesto, aún no tenemos un acuerdo, pero vamos en la buena dirección para encontrar un acuerdo viable", ha asegurado Tsipras en una breve declaración ante la prensa tras la última de sus reuniones en Bruselas, con el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz. El optimismo de Tsipras se ha encontrado, sin embargo, con un cierto freno en el que esperaba fuera uno de sus principales aliados, Francia. El presidente francés, François Hollande, ha optado por hacer de "poli bueno", en palabras de Le Monde, y en su cita con Tsipras le ha recordado que debe respetar los acuerdos sobre la deuda. El encuentro en el Elíseo entre los dos mandatarios, de apariencia cordial, no ha despejado qué rol jugará París los próximos días en la negociación de la deuda helena.
Tsipras, que se ha entrevistado durante la mañana, además de con Schulz, con los presidentes de la Comisión Europea (CE) y del Consejo Europeo, Jean-Claude Juncker y Donald Tusk, respectivamente, ha señalado que sabe "muy bien que la historia de la UE es una historia de desacuerdos", pero al final es también una de "compromisos y de acuerdos". "Nuestro objetivo es respetar la soberanía del pueblo en Grecia y el claro mandato de nuestros ciudadanos y al mismo tiempo respetamos las reglas de la UE. Queremos corregir este marco, no destruirlo", ha asegurado Tsipras. La agenda del mandatario griego ha incluido un encuentro por la tarde con el presidente francés, François Hollande, quien desde la elección del líder de Syriza ha querido presentarse como mediador para evitar un choque entre Atenas y sus socios europeos.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente francés François Hollande se saludan en el Elíseo.
Tras el encuentro en el Elíseo —de en torno a una hora y media— , Tsipras ha pedido a Francia que asuma "un papel preponderante, protagonista para este cambio de política" que vuelva al crecimiento, según ha asegurado el primer ministro griego junto al mandatario francés tras la reunión en una declaración sin preguntas. Hollande, por su parte, ha reconocido que Francia y Grecia comparten "los mismos objetivos para Europa, que sea más solidaria, con más política y más volcada al crecimiento", al tiempo que recordaba a Tsipras que "el respeto a las reglas europeas, que se impone a todos (...), y el respeto a los acuerdos, en particular sobre la deuda".
El presidente de la Eurocámara había compartido antes el "optimismo" de Tsipras a la hora de alcanzar un acuerdo entre la UE y el nuevo Ejecutivo griego. "Soy optimista de que ambas partes encontraremos un entendimiento común sobre las bases del programa para Grecia en los próximos años. Encontraremos vías de compromiso", ha afirmado. El presidente del PE ha alabado la "gira" europea de Tsipras tras su elección, y ha señalado que el líder de Syriza "es un primer ministro que lucha por la cooperación europea, en vez de por la separación griega", lo que es una "señal buena y fuerte".
En la ronda de reuniones con líderes europeos, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, se entrevistará este miércoles en Fráncfort con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a quien expondrá sus nuevas propuestas sobre deuda y crecimiento económico. Según ha declarado Varufakis en una entrevista al diario italiano La Repubblica, Grecia ha comenzado a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) su plan de canje de deuda soberana por bonos vinculados con el crecimiento.

Tuesday, February 3, 2015

MUSLIMS IN THE WORLD



ISIL`S VENGEANCE AND THE DEATH OF THE JORDANIAN PILOT

Middle East

ISIL video purportedly shows killing of Jordanian pilot

Jordan declares period of mourning after video appears to show captive pilot Moaz al-Kassasbeh being burnt alive.


 
 
 
The Islamic State of Iraq and the Levant group (ISIL) has published a video that purportedly shows the burning death of the captive Jordanian pilot Moaz al-Kassasbeh.
The video released on Tuesday said that the killing of Kassasbeh was in response to Jordan's role in the US-led coalition against ISIL.
The Jordanian army has officially informed Kassasbeh's family of his death, according to Al Jazeera's Nisreen el-Shamayleh, who is reporting from the Jordanian capital Amman.  
The Jordanian state television has reported that a period of mourning has been declared. It also reported that the pilot, who had been in ISIL's captivity since December, was killed on January 3.
In an interview with Al Jazeera, Abdel Bari Atwan, a Middle East analyst, said that if proven true, the killing of Kassasbeh is "unprecedented." 
"It's a very clear message and they are trying to show maximum brutality," Atwan said, adding that ISIL is not interested in negotiations.
"They are looking to terrorise."
Reacting on the news of Kassasbeh's reported death, US President Barack Obama said that his government and coalition partners will redouble efforts "to make that that they [ISIL] are degraded and defeated."
"It is just one more indication of the viciousness and barbarity of this organisation."
The video showing Kassasbeh's killing was produced by al-Furqan media, the official media wing of ISIL.
The video, which is 22 minutes and 34 seconds long also called for the killing of other Jordanian pilots.
The 26-year-old First Lieutenant was taken hostage in ISIL's stronghold of Raqqa after his F-16 jet crashed.
ISIL members have claimed to have shot down Kassasbeh's plane with a heat-seeking missile.
The armed group that controls vast swathes of Syria and Iraq has been demanding the release of Sajida al-Rishawi in exchange for Kassasbeh's life.
Rishawi has been held by Jordanian authorities since 2005, after being arrested and later sentenced to death "for conspiracy to carry out terror acts" after a triple bomb attack on the Radisson SAS hotel in Amman, the Jordanian capital.
Source: Al Jazeera

SERBIA Y CROACIA, ABSUELTAS DE GENOCIDIO

El Tribunal de la ONU falla que Serbia y Croacia no cometieron genocidio

La decisión del Tribunal Internacional de Justicia es vinculante

La Haya, DIARIO EL PAIS, MADRID,   3 FEB 2015
 
 
 
 
El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU (TIJ), ha rechazado las demandas de Croacia y Serbia por genocidio perpetrado en las guerras de los Balcanes. Ambos países se habían acusado mutuamente entre 1999 y 2010, pero, según los jueces, ninguno ha probado que “los crímenes denunciados encajen en lo estipulado por la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, de 1948”. El TIJ reconoce que hubo asesinatos, violaciones, maltrato y desplazamientos forzosos de civiles en ambos territorios, ya fuera a manos de tropas serbias o bien croatas. “Sin embargo, el genocidio requiere la intención expresa de destruir a un grupo humano concreto. Para que la limpieza étnica, aquí señalada, pueda desembocar en un genocidio, debe demostrarse el propósito sistemático de acabar con otra etnia. Y no fue así”, ha dicho el presidente del Tribunal, Peter Tomka. El dictamen es vinculante y puede contribuir a que Zagreb y Belgrado avancen hacia una reconciliación dificultada por el trágico pasado común.
El TIJ ha dictado una sola resolución para ambas demandas, y la votación de sus jueces ha sido contundente: la de Croacia contra Serbia ha sido rechazada por 15 votos contra dos; la de Serbia contra Croacia por unanimidad. El Tribunal es el máximo órgano judicial de la ONU y solo ha admitido un genocidio desde su fundación, en 1945. Fue en 2007 y se refería a la muerte de 8.000 varones musulmanes en Srebrenica (1995), tiroteados por tropas serbias. Aunque no lo atribuyó entonces al Estado serbio, sí afirmó que había violado la legislación internacional al no prevenir la matanza. Este precedente ha pesado en el resultado actual, ya que croatas y serbios reclamaban justicia por lo ocurrido en la misma guerra, aunque en otras zonas de la antigua Yugoslavia.
En el caso actual, la primera demandante fue Croacia. En 1999 acusó a Serbia de genocidio por las matanzas de civiles en la ciudad de Vukovar. Ejecutadas por el Ejercito yugoslavo, Zagreb aducía que los ataques fueron ideados por el Gobierno de Belgrado. Debían tratarse, por tanto, como un caso de genocidio saldado con unos 10.000 muertos. El problema, para el TIJ, son las fechas. Serbia no había firmado la Convención relativa al genocidio en 1991, momento de la agresión. “Lo hizo en 1992, y no se le puede hacer responsable con efectos retroactivos”, ha señalado Tomka. EL TIJ ha admitido que la ciudad fue asaltada por militares serbios “pero como parte de un plan político destinado a crear un Estado étnicamente homogéneo, algo ya demostrado por el Tribunal para la antigua Yugoslavia (TPIY)”. “La intención no era destruir a los croatas, sino expulsarlos”.
Serbia contestó en 2010 a la demanda croata con una similar, analizada asimismo por los jueces de la ONU. Centrada en la Operación Tormenta (1995) a cargo de soldados croatas resueltos a recuperar el territorio arrebatado por los serbios, hubo 7.000 muertos y 230.000 desplazados. Peter Tomka ha repetido aquí con mayor énfasis sus argumentos. “Incluso aceptando la intención de expulsar a los serbios de suelo croata, no hay pruebas de que se quisiera exterminarlos”, ha dicho.
La lectura de ambas reclamaciones detalla los crímenes y el trágico precio pagado por la población en general. Algo que ningún juez discute. Este martes, Ivica Dacic, ministro de Exteriores serbio, ha declarado que tal vez ahora “pueda cerrarse un proceso de casi 20 años destinado a probar quién ha sido el mayor criminal”. En la sede del TIJ, en La Haya, su colega croata de Justicia, Orsat Miljenic, ha dicho que “no veía claro un acercamiento, de momento”. Las posturas parecen todavía encontradas, pero ambos países están haciendo un esfuerzo por entenderse en los últimos tiempos. Al cerrar el caso, el TIJ les ha animado “a cooperar y compensar a todas las víctimas”. En otras palabras, a buscar una fórmula política para recuperar las relaciones bilaterales.

Monday, February 2, 2015

FILMES PARA COMPRENDER A SERBIA

20 películas y algunas más para entender Serbia

 
Cine en Belgrado (Flickr)
 
 
La sociedad serbia agrupa varias rupturas generacionales y también varios contextos históricos. Desde la generación partisana, la época dorada (zlatno doba), a las víctimas de la transición, entre el mundo rural y la elite urbana, resulta complicado reunir tantas dimensiones en un solo cuadro cinematográfico cuando de lo que se trata es de entender la Serbia actual. Esta es una selección posible, pero hay muchas más.
Skupljači perja (1967). Entre el “antifascismo” y el “no-alineamiento”, no todo en Yugoslavia era bonhomía. El movimiento Ola negra nos lo demuestra a través de integrantes como Dušan Makavejev, Živojin Pavlović o Želimir Žilnik. Las vivencias de un vendedor de plumas de origen gitano demuestra que en Yugoslavia no solo había riqueza multiétnica, sino también barro, grescas y estratos sociales. El entusiasmo yugoslavo también tenía sus reversos. En este caso fue Aleksandar Petrović -gran impulsor del nuevo cine yugoslavo con Dvoje (1961)- el encargado de mostrarlo. Retratista.
Ko to tamo peva? (1980). Un viaje en autobús desde el pueblo a Belgrado sigue siendo un relato común de nuestros días. Dušan Kovačević muestra como paradigma una Serbia rural, de convicciones firmes, pudorosa y efusiva pero, también, cínica y moralista. Una reivindicación del costumbrismo con aroma a aguardiente, cebolleta y carne a la brasa. Por supuesto, con final trágico (la invasión nazi), como es de recibo en la gran tragicomedia balcánica. Desternillante.
Majstori, majstori (1980). “Mira lo que ha hecho la escuela con este hombre”. Pocos directores supieron revelar la crisis de valores yugoslava como Goran Marković. La denuncia de abusos sexuales en una escuela y la fecha de jubilación de una trabajadora destapan las desavenencias internas, la corrupción rampante, la desmotivación de los empleados y las relaciones de dominación dentro de la jerarquía yugoslava. Mlad i zdrav kao ruža (1971), Nacionalna klasa (1979) o Kako sam sistematski uništen od idiota (1983) van mostrando también las fugas ideológicas y morales del sistema. Mordaz.
Jagode u grlu (1985). Suena a melancolía, suena la banda de gitanos con “Sobre la juventud”. La primera generación nacida en la pujante Yugoslavia socialista siente que sus sueños no se han cumplido. Srđan Karanović pone cara a la decepción. El escenario, un splav (restaurante flotante), donde las frustraciones entran en ebullición. Dolorosa.
Kako je propao rokenrol (1989). No solo fue el sexto centenario de la batalla de Kosovo (1389), sino los años de la quiebra más efervescente entre el mundo rural y el mundo urbano, entre el rock and roll, la cultura kitsch y la música turbofolk. Dos energías que todavía están por conciliarse en Serbia. 20 años después, Život i srmt porno bande (2009) siguió reproduciendo estas contradicciones de manera más radical, más violenta… pero eso sí, ya en el bosque. Metafórica.
Tri karte za Holivud (1993). “Este pueblo es enemigo del Estado”. Parodia de la jerarquía burocrática de la época yugoslava. Entre el mundo no alineado, los restos del periodo del Infobiro, la idealización de Occidente y la sombra alargada del legado de Tito. Los dogmatismos no solo llegan a los cuadros más altos. La huella en terreno serbio de la pisada yugoslava. Tragicómica.
Ubistvo sa predumišljajem (1995). Las conexiones entre la Segunda Guerra Mundial (1941-1945) y el fin de Yugoslavia (1992) se reactivan a través de una nieta y su abuela. Las agonías de la sociedad se manifiestan a más niveles. Dnevnik uvreda 1993 (1994) y Tamna je noć (1995) cubren el espectro como tristes documentos de los biorritmos locales ante el anarquismo social, las guerras, la gran inflación del 93, las sanciones y el desconcierto generalizado de comienzo de los 90. Testimonial.
Underground (1995). Cine y catarsis con el inconfundible sello de Emir Kusturica. Firmeza ante la vida, hospitalidad al enemigo, lealtad a los amigos y la rakija entre los dedos. Todo con convicción aunque luego la vida los condene (inat). Banda sonora a cada tropiezo, sin renunciar a la comida encima de la mesa, incluso aunque caigan las bombas. Nervio balcánico. Desbordante.
Dupe od mramora (1995). Las calles son oscuras para la difunta Merlinka: la vanguardia del travestismo en la región y hoy imagen del colectivo LGTBIQ -de nuevo de actualidad a través del éxito comercial Parada (2011)-. En los peores momentos, Želimir Žilnik con Merlinka alumbraron una Serbia desinhibida y gamberra. Una defensa de las complejidades culturales, frente a la colectivización identitaria que imponía el nacionalismo, las guerras de secesión y las sanciones internacionales en los 90. Reivindicativa.
Lepa sela lepo gore (1996). “¿Sabes que somos la nación más antigua? Cuando un alemán, un inglés y un americano comían cerdo con los dedos, nosotros lo hacíamos con tenedor”. Basada en hechos reales. Un grupo de soldados serbios queda encerrado en una cueva rodeado por el enemigo. Una lectura histriónica y caricaturesca de las guerras de secesión, de las relaciones con las otras naciones y de la propia nación serbia. Satírica.
Bure baruta (1997). Carrusel vertiginoso. Un viaje de no retorno, sin negociaciones ni deliberaciones. Una glorificación del carácter local en sus actitudes más extremas. Goran Paskaljević pone el dedo en la llaga en torno a la violencia externa, pero también en torno las constricciones internas. Disecciona la maldad local en todas sus vertientes. Turbadora.
Rane (1998). “¿Abuela, te degollaron o no?”. Crónica de la Serbia subcultural. Exaltación de los dizelaši (chándal, cadenas de oro, talante provincial, turbofolk…). Un cóctel de Volkswagen Golf 2, estética kitsch, tráfico de drogas, revólveres y cementerios. Representación de un tiempo patibulario que se fue dilatando en el tiempo hacia otras formas de violencia como la de los hooligans, los grupos mafiosos o las conexiones criminales con el Estado. A todo gas. Acelerada.
Autobús utilizado en la película 'Ko to tamo peva?'  (Flickr)
Autobús utilizado en la película ‘Ko to tamo peva?’ (Flickr)
Nebeska udica (2000). “¿Sabes cuándo te conviertes en un verdadero campeón? Cuando sales en el momento más difícil y ganas”. Dicen muchos serbios que nunca fueron más humillados que durante los bombardeos de la OTAN (1999) pero, también, que nunca se sintieron más unidos. Baloncesto ante la adversidad. Emotiva.
Profesionalac (2003).  La Yugo-Serbia de los omnipotentes servicios de seguridad, la crisis de la burocracia y la oposición a Slobodan Milošević entran en escena. Pero, más allá de eso, está la importancia del espionaje como fenómeno en la sociedad local. Tal vez Balkanski špijun (1984) sea mejor referencia, pero la intromisión en la vida privada sigue siendo un tema actual. Arquetípica.
Kad porastem biću kengur (2004). “¡Venga Tarzán!, ¿entras o no entras?”. La favorita entre la juventud local, tal vez porque refleje a través del barrio belgradense de Voždovac la propia existencia. Camaradería, un domingo tedioso, cervezas, zapatillas, una casa de apuestas y, todo, frente al televisor. El envés serbio y mucho más modesto de la gran comedia yugoslava ligera y no tan ligera: Sjećaš li se, Dolly Bell? (1981), Maratonci trče počasni krug (1982)Varljivo Leto 68´ (1984) o Tito i ja (1992). Cercana.
Hadersfild (2007). La llegada de Igor desde Inglaterra pone encima de la mesa el significado del triunfo para tres hermanos. A pecho descubierto crítica la falta de autocrítica y empatía social, pero también el letargo al que se entrega una parte de la población. Dečko koji obećava (1981), Oktoberfest (1987), Zaboravljeni (1988) y Mi nismo anđeli (1992) ya habían ido adelantando la crisis de valores e identidad de las generaciones yugo-serbias. “Mi amor era una catedral. Hoy no hay ruina más bella”. Abandonarse, barnizarlo de independencia, resignación o nacionalismo es la opción más cómoda. Y, sin embargo, todos necesitamos a alguien. Penetrante.
Tilva roš (2010). A Nikola Ležaić se le ocurrió después de ver un jackass local, hecho por unos skaters (grupo Kolos) de Bor, grabar una película con sus vidas como argumento y la crisis minera de la ciudad como escenario. Se aleja de Belgrado, del nacionalismo, los clichés étnicos, Yugoslavia o la crisis de identidad. Nuevas perspectivas con la misma voluntad de innovar de la recién estrenada Neposlušni (2014). Refrescante.
Smrt čoveka na Balkanu (2012). “5000 euros un ataúd, ¿pero de qué vas?”. Un suicidio delante de una cámara abre paso a la grabación del esperpento. El uso interesado de las relaciones personales, el oportunismo y el recurso al codex cultural para obtener favores son una representación grotesca y distorsionada de la realidad, pero también una imagen cabal de las diversas caras que adopta la deshonestidad cuando de lo que se trata es de cuestionar a la propia sociedad serbia. Ácida.
Klip (2012). “Mamá, ¿no sabes qué papelón que otros me tengan que invitar?”. Fotografía de una chica desnortada, huyendo de sí misma y entregada a las pasiones sexuales con su teléfono móvil. Recargada, no deja de identificar el paternalismo autoinculpado de la generación yugoslava frente al desorden de valores de las nuevas generaciones. ¿Cómo resolver los desafíos del presente con las herramientas del pasado? Desesperanzadora.
Krugovi (2013). La historia real de Srđan Aleksić sirve como inspiración para reclamar la humanidad como principio espiritual. Asesinado en Trebinje, a manos de los suyos, Aleksić entregó su vida para salvar la de un amigo musulmán. A partir de ahí, se desencadena toda una suerte de fatalidades. “Cuando tiras una piedra al río se provocan varias ondas”. Depende de quién lance la piedra, depende de a quién le caiga la piedra. A veces el perdón se convierte en la mejor venganza. Moral.
Grandes actores, excelentes historias y un país que ofrece mil prismas. Probablemente el cine yugoslavo y el cine serbio, como el balcánico en general, sean un grato descubrimiento para aquellos cinéfilos que todavía no se hayan acercado a él. Cualquier lista se quedaría corta.