Wednesday, February 4, 2015

DURA CONDENA SUNITA AL ESTADO ISLAMICO

Al Azhar insta a “matar o crucificar” a los miembros del Estado Islámico

El gran imam Ahmed al Tayeb califica la milicia yihadista de “satánica”

El Cairo, DIARIO EL PAIS, MADRID,  4 FEB 2015



La Universidad de Al Azhar, una de las más influyentes instituciones teológicas del islam suní, ha elevado el tono de su condena al autodenominado Estado Islámico horas después de que se hiciera público un vídeo que se muestra el brutal asesinato en Siria del piloto jordano Muath al-Kassasbeh. En un comunicado, el gran imam del Azhar, Ahmed al Tayeb, califica la milicia yihadista de “satánica” y hace una llamada a la ejecución de sus miembros.
“El Corán ordena que quienes hayan perpetrado este acto cobarde, que va contra la palabra de Dios, merecen ser matados, o crucificados, o que les sean amputados brazos y piernas”, reza el texto, en referencia al hecho de que el piloto jordano, que fue capturado hace varias semanas tras ser abatido su avión, fuera quemado vivo frente a una cámara. Al Tayeb insta en su mensaje a la comunidad internacional a luchar contra el Estado Islámico, al que describe como “satánico y salvaje”, y aclara que viola con sus actos las enseñanzas del islam y de su profeta Mahoma. Al final del texto, el imam expresa sus condolencias al rey de Jordania, Abdalá II.
El día después del asesinato, que ha conmocionado a la sociedad jordana, numerosos clérigos musulmanes del mundo entero condenaron la acción, y negaron cualquier tipo de credencial al Estado Islámico, el grupo yihadista que controla una amplia franja de territorio en Siria e Irak. El presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, también denunció el homicidio, y describió al Estado Islámico como una “organización salvaje y cobarde que viola todas las doctrinas divinas”.
Si bien Al Azhar, que presume de patrocinar una interpretación moderada del islam, ha censurado sin tapujos al Estado Islámico y a otros grupos yihadistas en numerosos ocasiones, sus palabras nunca habían contenido una carga tan violenta. “Sus palabras van claramente dirigidas a una audiencia musulmana. El efecto en Europa será bastante diferente”, opina Nathan Brown, profesor de la Universidad de George Washington que ha escrito numerosos ensayos sobre Al Azhar. “La ley islámica incluye la pena capital para varios tipos de ofensas. No conozco en qué casos se habla de la crucifixión, pero sí sé que es uno de los métodos que tienen una base religiosa. En todo caso, no he oído nunca que se haya aplicado en los tiempos modernos”, añade.
Hasta el momento, las condenas del Estado Islámico por parte de Al Azhar y otras instituciones del islam oficial no parecen haber menguado la capacidad de este grupo de reclutar jóvenes para su causa. De hecho, la propia Universidad de Al Azhar celebró el mes de diciembre una conferencia internacional a la que asistieron más de 600 clérigos de todo el mundo destinada a combatir la ideología yihadista en el ámbito teológico. Según algunos analistas, el hecho de que las autoridades religiosas oficiales de muchos países musulmanes mantengan una estrecha relación con sus gobiernos, a menudo tiránicos y corruptos, limita su capacidad de influencia en los corazones y las mentes de la juventud musulmana.

AUSTRALIAN JOURNALIST OF AL YAZEERA, RELEASED FROM EGYPTIAN PRISON

Peter Greste returns to Australia with pledge to fight on for fellow captives
Speaking to Patrick Kingsley on board flight EK432, freed al-Jazeera journalist says ‘primary job’ is pushing for colleagues’ release from Egyptian prison
 
THE GUARDIAN,
FEBRUARY 4.
 
 
Al-Jazeera journalist Peter Greste is kissed by his mother Lois (L) and father Juris (R) upon his arrival at Brisbane's international airport
Peter Greste is kissed by his mother Lois and father Juris upon his arrival at Brisbane’s international airport. Photograph: Patrick Hamilton/AFP/Getty Images
Greste’s two colleagues at al-Jazeera English, Baher Mohamed and Mohamed Fahmy, remain locked up. Though Famy looks set to give up his Egyptian citizenship so he can return to Canada. So too do three young students and a businessman, all four of them jailed in the same show-trial, despite never having previously met the three broadcasters. Outside Egypt, seven more journalists were convicted in absentia, and none of them yet have their names cleared.
“It’s great to be out,” said Greste. “But I’m really worried and really concerned that amidst all of the euphoria, people will lose sight of the fact that there are many others who were caught up with this. And the core message that I really want to send out is that if it’s not right to keep me in prison, then it’s equally not right for any of the others to be caught up in this case. Everyone involved in the case must be exonerated. The whole case must be thrown out.”
Occasionally on his flight home, Greste allowed himself a few moments of celebration. In his first tweets in over a year, he posted jubilant photographs of himself on a Cyprus shore, the sea rushing over his feet. It was a sensation he missed in jail, where even shower water is scarce.
The first drops of fizz were poured – in moderation – in Dubai. “Champagne, sir?” one of the purser’s colleagues asked Greste shortly before leaving UAE, holding out a little plastic glass of bubbly. “Yes,” smiled Greste. “I think it’s time.”
Much of the journey had been a slight anti-climax. He was released suddenly and secretly on Sunday, with little chance to say goodbye to his fellow inmates. On leaving prison, there were no waiting photographers or wellwishers. On arriving in Cyprus, Mike was the only person present to celebrate leaving the clutches of Egypt’s national airline.
Arriving in Brisbane, there was also little initial fanfare as he stepped off the plane. Two policemen were waiting for him. “Welcome home,” one said quietly. “Thank you very much,” said Greste, grinning from ear, in his first words on Australian soil. From there he and Mike were taken to a private room, gifted to them by the airport authorities, where their entire family greeted them with a cheer.
But the punch-the-air moment did not come until an hour after landing. Around a hundred supporters and journalists had stayed up to greet him at arrivals, some of them with placards and banners. “Journalism is not a crime,” read one, quoting one of the slogans from the campaign to free him. “Welcome home Peter Greste.”
And welcomed, he was. Just as the crowd’s concentration had started to drop, suddenly the doors slid open to reveal the man himself, surrounded by his family, arms aloft. People cheered, some cried, photographers shouted “This way, Peter! This way!”. A few wellwishers shouted for his autograph.
“I thought you were waiting for someone important,” Greste joked, before giving the gathered media the short statement they had come hoping for. In his courtroom cage in Cairo, during the recesses of his trial, Greste had struggled to make his voice carry to the reporters assembled behind a line of policemen on the other side of the room. But in Brisbane, his words were loud and clear.
“I can’t tell you how ecstatic I am to be here,” he smiled. “This is the moment I had rehearsed in my mind 400 times over the past, well, 400 days. And it feels absolutely awesome to be here.”
But once again, he sounded a note of caution. “This is all tempered by a real worry for my colleagues, for Mohamed Fahmy, for Baher, for all of the other guys … Egypt now has the opportunity to show that justice doesn’t depend on nationality.
“If it’s right for me to be free, then it’s right for all of those who were imprisoned in our case to be free, and it’s right for all those convicted [in absentia] to be freed from those convictions.”
But with that, the euphoria returned. Greste turned to his mother and father, Juris and Lois, who uprooted their lives to spend much of last year in Egypt, and wrapped an arm round them both. “It’s a darn sight better,” laughed Juris, “than visiting him in jail”.

LA REALIDAD SE IMPONE SOBRE GRECIA

Francia recuerda a Grecia que debe respetar el acuerdo sobre la deuda

Tsipras: “Queremos corregir el marco de la UE, no destruirlo”

Bruselas, DIARIO EL PAIS, MADRID,  4 FEB 2015
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha declarado este miércoles "muy optimista" tras reunirse con los líderes de las instituciones de la Unión Europea y ha asegurado que se encuentran en la "buena dirección" para lograr un pacto sobre la renegociación del rescate y la deuda griega. "Por supuesto, aún no tenemos un acuerdo, pero vamos en la buena dirección para encontrar un acuerdo viable", ha asegurado Tsipras en una breve declaración ante la prensa tras la última de sus reuniones en Bruselas, con el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz. El optimismo de Tsipras se ha encontrado, sin embargo, con un cierto freno en el que esperaba fuera uno de sus principales aliados, Francia. El presidente francés, François Hollande, ha optado por hacer de "poli bueno", en palabras de Le Monde, y en su cita con Tsipras le ha recordado que debe respetar los acuerdos sobre la deuda. El encuentro en el Elíseo entre los dos mandatarios, de apariencia cordial, no ha despejado qué rol jugará París los próximos días en la negociación de la deuda helena.
Tsipras, que se ha entrevistado durante la mañana, además de con Schulz, con los presidentes de la Comisión Europea (CE) y del Consejo Europeo, Jean-Claude Juncker y Donald Tusk, respectivamente, ha señalado que sabe "muy bien que la historia de la UE es una historia de desacuerdos", pero al final es también una de "compromisos y de acuerdos". "Nuestro objetivo es respetar la soberanía del pueblo en Grecia y el claro mandato de nuestros ciudadanos y al mismo tiempo respetamos las reglas de la UE. Queremos corregir este marco, no destruirlo", ha asegurado Tsipras. La agenda del mandatario griego ha incluido un encuentro por la tarde con el presidente francés, François Hollande, quien desde la elección del líder de Syriza ha querido presentarse como mediador para evitar un choque entre Atenas y sus socios europeos.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente francés François Hollande se saludan en el Elíseo.
Tras el encuentro en el Elíseo —de en torno a una hora y media— , Tsipras ha pedido a Francia que asuma "un papel preponderante, protagonista para este cambio de política" que vuelva al crecimiento, según ha asegurado el primer ministro griego junto al mandatario francés tras la reunión en una declaración sin preguntas. Hollande, por su parte, ha reconocido que Francia y Grecia comparten "los mismos objetivos para Europa, que sea más solidaria, con más política y más volcada al crecimiento", al tiempo que recordaba a Tsipras que "el respeto a las reglas europeas, que se impone a todos (...), y el respeto a los acuerdos, en particular sobre la deuda".
El presidente de la Eurocámara había compartido antes el "optimismo" de Tsipras a la hora de alcanzar un acuerdo entre la UE y el nuevo Ejecutivo griego. "Soy optimista de que ambas partes encontraremos un entendimiento común sobre las bases del programa para Grecia en los próximos años. Encontraremos vías de compromiso", ha afirmado. El presidente del PE ha alabado la "gira" europea de Tsipras tras su elección, y ha señalado que el líder de Syriza "es un primer ministro que lucha por la cooperación europea, en vez de por la separación griega", lo que es una "señal buena y fuerte".
En la ronda de reuniones con líderes europeos, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, se entrevistará este miércoles en Fráncfort con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a quien expondrá sus nuevas propuestas sobre deuda y crecimiento económico. Según ha declarado Varufakis en una entrevista al diario italiano La Repubblica, Grecia ha comenzado a negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) su plan de canje de deuda soberana por bonos vinculados con el crecimiento.