Wednesday, February 18, 2015

TRAS LA MARCHA DE LOS PARAGUAS DEL 18-F, NADA CAMBIARA EN ARGENTINA


Fue una marcha pacífica, sin violencia ni siquiera en carteles, con líderes opositores ocultos entre los paraguas y encabezada por la familia de Nisman y Fiscales colegas suyos, que fueron duramente cuestionados por el gobierno en cada ocasión que tuvo a disposición. La presencia de gran parte de la comunidad judía, víctima de los atentados de 1992 y 1994, también dijo presente, dándole un colorido especial a una tarde lluviosa en Buenos Aires y nublada en el resto del país. La multitud nada despreciable de medio millón de personas, con su estremecedor silencio, fue el entorno de la protesta cívica, cuyos organizadores, ahora pretenden garantías del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, tal como dijimos en nuestro último post la semana pasada, si la marcha con evidente carácter político, no contenía rasgos que pudieran afectar sustancialmente al gobierno K en retirada o alterar el panorama electoral, no tendrá efectos más allá de los institucionales o morales, de buenos deseos y a futuro, en el lejano plazo. No altera la naturaleza de las respuestas del régimen político, sencillamente porque no ingresa en el código o lenguaje al que está habituado este gobierno. Si fue institucionalista o cívica apartidaria, tal fisonomía le resta poder y eficacia frente a un gobierno que desprecia tales características.
Pero la oposición argentina es inocente y el gobierno, tremendamente pícaro, hasta maquiavélico. La respuesta no se hizo esperar, ya desde horas antes de la marcha. A las declaraciones en contra del supuesto golpismo de la protesta, Cristina Kirchner le sumó su acto de militantes, en Zárate, inaugurando una nueva central nuclear, donde nacionalizó su discurso, en favor de la soberanía energética del país y en contra de los intereses foráneos, especialmente norteamericanos. Con gritos y demás gestos sobreactuados a los que nos tiene habituados, ignoró una vez más, la marcha, al fiscal muerto y los efectos de la protesta.
Al mismo tiempo, y en otra muestra que el kirchnerismo no deja oportunidad alguna para dejar de inyectar "gobernabilidad", impulsó una nueva ley de Inteligencia en el Congreso, con la oposición distraída por la marcha y promoviendo entre otras cuestiones, mayor autonomía para los servicios de espionaje a cargo de un Ejército hoy dócil, a manos de Milani. Queda claro así que nada cambia en la Argentina de Cristina post 18 F: en realidad, todo parece consolidarse y a pocos meses de su fin legal, no queda claro, cómo reconocerá su derrota electoral y si está dispuesta a asumir el costo de verse ya sin poder. Tengo mis serias dudas, tras un mes de la muerte de Nisman.

El conservador Pavlópulos nuevo presidente griego | euronews, internacionales

El conservador Pavlópulos nuevo presidente griego | euronews, internacionales

UKRAINE TROOPS HUMILIATED IN DEBALTSEVO


War & Conflict

Some Ukraine forces 'withdrawing from besieged town'

Kiev so far silent on reported retreat from Debaltseve, which has been surrounded by pro-Russia separatists.




Some Ukraine forces have begun pulling out of the town of Debaltseve which is under siege from pro-Russia rebels, commanders of pro-Ukraine government paramilitary units claimed.
"The withdrawal of forces from Debaltseve is taking place in a planned and organised way," Semen Semenchenko, a parliamentary deputy who heads the pro-government Donbass paramilitary unit, said on Wednesday.
"The enemy is trying to cut the roads and prevent the exit of the troops," he said on social media platform Facebook, according to the Reuters news agency.
Meanwhile, separatist press service DAN cited a pro-Russian rebel official on Wednesday as claiming that hundreds of government troops were surrendering to pro-Russian separatist forces in Debaltseve.
"In Debaltseve there is a massive surrender of weapons by [Ukraine] forces. These people number in the hundreds," DAN quoted Maksim Leshchenko as saying.
The Ukraine government has not yet commented on the reported withdrawal.
Al Jazeera's Paul Brennan, reporting from just outside Debaltseve, said there were plumes of black smoke over the town and it appeared that fighting was ongoing.
"It is a bloody nose for the Ukrainian military, if they lose this town," he said.
Our correspondent added that losing the town would indicate that Ukraine forces were unable to fend off a sustained attack from pro-Russian forces.
"To lose it would be both a strategic loss and a loss from a morale point of view," he said.
Putin says surrender
Russian President Vladimir Putin told Kiev on Tuesday to allow its soldiers to surrender to the separatists who fought their way into the town of Debaltseve, encircling thousands of government troops.
A UN resolution to support the Ukraine ceasefire on Tuesday was not expected to have a significant impact on the peace deal that was reached in the Belarusian capital Minsk last week - with both sides failing to begin pulling back heavy weapons as required.
The war in eastern Ukraine has already killed more than 5,600 people and displaced more than a million, the United Nations said on Monday. It has also left the country's industrial heartland in ruins.
Source: Al Jazeera and agencies

"COME-BACK" AL LABORISMO DURO

El laborismo renuncia a los matices

El discurso socialista de Ed Miliband, líder de la oposición británica, acentúa su divorcio con los empresarios a tres meses de las elecciones

Londres, DIARIO EL PAIS, MADRID,  17 FEB 2015



Se la conoce como la estrategia del 35%. Ese es el porcentaje de votos que aspira a obtener el laborista Ed Miliband, líder de la oposición, en las elecciones en Reino Unido del próximo 7 de mayo. Es el cálculo del peso de la izquierda británica y la llave del número 10 de Downing Sreet. Nada de experimentos que puedan prometer votos más allá de los caladeros tradicionales del laborismo, a riesgo de abrir grietas en el núcleo duro. Lo que ofrece Ed Miliband es un socialismo sin tapujos, sustentado en la creencia de que el electorado se ha desplazado a la izquierda después de la crisis financiera. Algo que no todos comparten en el Partido Laborista, enredado desde el declive de Blair en un debate de identidad.
Los laboristas sabían por lo que optaban cuando el 25 de septiembre de 2010 eligieron al pequeño de los dos hermanos que se sentaban en el consejo de ministros de Gordon Brown. David era la tercera vía de Blair; Ed, la izquierda clásica de Brown. Ganó el segundo, y en él recayó la misión de redefinir la identidad del laborismo después del nuevo laborismo. En esas está, a 90 días de las elecciones: convenciendo a pocos más que a sí mismo, con los peores índices de popularidad que haya tenido nunca un líder de la oposición, incapaz de dejar atrás en las encuestas a un Gobierno desgastado por cinco años de recortes.
En su contra juegan la escasa confianza que tradicionalmente genera el laborismo a la hora de dirigir la economía y, recientemente, un patente divorcio con el mundo empresarial.
Primero fue Stefano Pessina, patriarca de la cadena farmacéutica Boots afincado en Mónaco, que dijo que tener a Miliband de primer ministro sería “una catástrofe”. Se unieron otros colegas, incluidos simpatizantes laboristas. La única baza de Miliband era la europea: él, al contrario que Cameron, apoya sin matices la permanencia de Reino Unido en la UE y no llevaría al país a la incertidumbre de un referéndum. Pero esa baza quedó neutralizada la semana pasada cuando el presidente de la Cámara de Comercio, en su reunión anual a la que no asistió Miliband, expresó su deseo de zanjar esa incertidumbre pero por otra vía: celebrando un referéndum de permanencia cuanto antes.
Las medidas concretas que ha anunciado Miliband consisten en aumentar la carga impositiva a los más ricos mediante un impuesto especial para las viviendas más caras y la recuperación de un tipo impositivo del 50% para las rentas superiores a las 150.000 libras al año. La reducción del déficit se conseguiría recortando en casi todo menos la sanidad, mejorando la eficiencia en la administración local y luchando contra el fraude fiscal. Una obsesión de Miliband, esta última, que le ha llevado a denunciar la connivencia de los tories con los evasores fiscales, tras las revelaciones de las cuentas del HSBC. Ni siquiera esto parece haberle dado un rédito electoral, ya que la última encuesta para The Guardian le sitúa cinco puntos por detrás de los conservadores.
Los empresarios ven un ensañamiento con los más ricos. Algo que, unido a su retórica de crear “un nuevo capitalismo” para Reino Unido y de acabar con los “predadores” empresariales, ha consumado el divorcio.
Sus partidarios creen que el discurso de Miliband puede atraer a ese votante anti establishment de clase trabajadora tentado a marcharse a UKIP. Sus detractores creen que, como decía Blair, cuando los votantes tienen que elegir entre el consejo de un empresario y el de un político, escucharán al primero. Una lección que aprendió Alex Salmond en la recta final de la campaña del referéndum escocés.