Thursday, February 19, 2015

LA GRECIA DE TSIPRAS, ACORRALADA

Alemania rechaza la propuesta griega para prorrogar la ayuda financiera

Berlín cree que la carta de Atenas "no cumple con lo pactado en el Eurogrupo"

El Gobierno de Tsipras pedía seis meses de extensión del crédito

Bruselas, DIARIO EL PAIS, MADRID,  19 FEB 2015


"Acuerdo máster para facilitar asistencia financiera". Ese es el nombre de la criatura. El Gobierno de Grecia ha enviado este jueves al Eurogrupo su petición formal de una prórroga de seis meses de la ayuda concedida por los socios europeos, que expira el próximo 28 de febrero. Tras un tira y afloja plagado de presiones que ha durado dos semanas, el presidente del Eurogrupo (la reunión de ministros de Finanzas del euro), Jeroen Dijsselbloem, ha anunciado la recepción de "la petición griega de una extensión de seis meses", aunque no ha aclarado en qué condiciones pide Atenas esta ampliación de su préstamo. Había —y hay— problemas semánticos y de sustancia, que el Gobierno de Alexis Tsipras trata de soslayar con ese título rimbombante. Alemania ya ha rechazado la propuesta.
"La carta de Atenas no cumple con los criterios acordados en el Eurogrupo el lunes", ha afirmado este jueves el portavoz del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, en un breve comunicado. "No es una propuesta sustancial para una solución. (…) En verdad tiene como objetivo la financiación puente, sin cumplir los requisitos del programa".
La cotización del euro, que había recibido la noticia de la propuesta enviada por Atenas con subidas hasta llegar a los 1,145 dólares, ha iniciado una bajada vertiginosa tras conocerse la negativa alemana. Poco antes de las dos de la tarde, cada euro se intercambiaba por 1,13 dólares.
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En su propuesta, Grecia hace notables concesiones, según las fuentes consultadas en el Eurogrupo. Promete cumplir escrupulosamente con los pagos a los acreedores, y sobre todo reconoce que el actual programa es la base sobre la que hay que buscar un acuerdo de compromiso para la prórroga de la asistencia financiera. Además, acepta que esa extensión sea revisada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI —las tres instituciones anteriormente conocidas como troika—, aunque presumiblemente a partir de ahora ese trío operará por separado.
El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ve en la petición del Gobierno griego "señales positivas" que pueden allanar el camino hacia un compromiso entre Atenas y sus socios del euro. "El presidente Juncker, que ha mantenido conversaciones intensas con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, durante la noche y también esta mañana, ve en esta carta de petición "una señal positiva", ha indicado el portavoz comunitario Margaritis Schinas.

Atenas ha negociado a contrarreloj en las últimas horas para formalizar una petición admisible por los socios del euro, que está basada, según las primeras informaciones, en un borrador elaborado conjuntamente por el ministro Yanis Varoufakis y la Comisión Europea el pasado lunes. Grecia no quería una extensión del actual rescate con las condiciones asociadas (recortes y reformas). Y Europa quiere que Tsipras pase por el aro, para darle algo de flexibilidad una vez acepte las reglas impuestas. Lo más probable, al final, es un acuerdo de compromiso, que parte de la base de la propuesta enviada por Grecia, pero en la que el Eurogrupo incluirá las exigencias de Alemania y compañía, según las fuentes consultadas. Queda negociación para rato. Y no demasiado tiempo: el programa actual acaba en febrero y las necesidades financieras de Grecia son inasumibles por el Estado heleno sin la ayuda de los socios europeos. Atenas y sus bancos no tienen acceso al mercado. La economía se ha parado. La huida de capitales no se detiene. Y Atenas ni siquiera tiene ya un superávit primario (sin contar el pago de intereses) con el que presumir y negociar.
La petición griega será examinada este jueves por el grupo de trabajo del Eurogrupo y mañana viernes por los ministros de la zona euro (Eurogrupo), según ha confirmado también Dijsselbloem en Twitter, tras dos Eurogrupos fallidos en los 10 últimos días. El BCE dio anoche un empujón a Atenas, con la ampliación de las líneas de liquidez de emergencia. La oferta de Tsipras y Varoufakis, si es aceptada por el Eurogrupo, daría un espaldarazo a la maltrecha economía, a las finanzas y a los mercados en Grecia. La primera reacción del mercado no se ha hecho esperar: caída de la prima de riesgo y subida inmediata del euro. Aunque los mercados descuentan el acuerdo desde hace días, a pesar del cruce de declaraciones cada vez más subidas de tono por ambos bandos.
Tal y como adelantó EL PAÍS, el Gobierno de Alexis Tsipras ha optado por un “acuerdo puente de deuda” para capear los próximos seis meses —hasta negociar un nuevo rescate— cumpliendo el grueso de los compromisos adquiridos, pero dejando de lado otros por la dramática crisis que atraviesa el país.
Atenas, consciente de que carece de apoyos, dio este miércoles una dosis de inesperada transparencia y su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, publicó un jugoso paquete de documentos en los que detalla sus peticiones. Sobre todo, concreta algunas de sus concesiones a los socios en aras de un acuerdo. Varoufakis replicó así el aluvión de críticas en varias capitales, que han acusado una y otra vez a Atenas de no especificar su oferta.
Grecia necesita este año 17.000 millones para pagar a sus acreedores, y la incipiente recesión, la caída de los ingresos públicos y las aperturas en la banca reducen su margen de maniobra. Según la declaración de intenciones de Varoufakis, Atenas pide "un acuerdo puente" y a cambio asegura que pagará religiosamente y que hará reformas y recortes, pero a un ritmo menos sangrante.
Para seguir pagando a sus acreedores, el Gobierno griego pide 1.900 millones procedentes de los beneficios obtenidos con la compra de deuda griega por parte del BCE. También reclama un fondo de 11.000 millones para estabilizar sus bancos. Y exige que se permita a sus entidades ampliar el límite de bonos del Tesoro que pueden adquirir.
En contraprestación, se compromete a perseverar en las reformas (que sigue sin detallar lo suficiente), promete acabar con los grupos de interés y dice que aprobará medidas contra la corrupción y la evasión fiscal. También pide algo de árnica —gasto social para los problemas más acuciantes— e impone varias líneas rojas. No a recortar pensiones. No a subir el IVA. No a los desahucios. No al programa de privatizaciones a toda velocidad que quería la troika. No a superávits fiscales “irrealizables”. Y no “a la extensión del actual programa y a la exigencia de completarlo con éxito”.

Wednesday, February 18, 2015

TRAS LA MARCHA DE LOS PARAGUAS DEL 18-F, NADA CAMBIARA EN ARGENTINA


Fue una marcha pacífica, sin violencia ni siquiera en carteles, con líderes opositores ocultos entre los paraguas y encabezada por la familia de Nisman y Fiscales colegas suyos, que fueron duramente cuestionados por el gobierno en cada ocasión que tuvo a disposición. La presencia de gran parte de la comunidad judía, víctima de los atentados de 1992 y 1994, también dijo presente, dándole un colorido especial a una tarde lluviosa en Buenos Aires y nublada en el resto del país. La multitud nada despreciable de medio millón de personas, con su estremecedor silencio, fue el entorno de la protesta cívica, cuyos organizadores, ahora pretenden garantías del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, tal como dijimos en nuestro último post la semana pasada, si la marcha con evidente carácter político, no contenía rasgos que pudieran afectar sustancialmente al gobierno K en retirada o alterar el panorama electoral, no tendrá efectos más allá de los institucionales o morales, de buenos deseos y a futuro, en el lejano plazo. No altera la naturaleza de las respuestas del régimen político, sencillamente porque no ingresa en el código o lenguaje al que está habituado este gobierno. Si fue institucionalista o cívica apartidaria, tal fisonomía le resta poder y eficacia frente a un gobierno que desprecia tales características.
Pero la oposición argentina es inocente y el gobierno, tremendamente pícaro, hasta maquiavélico. La respuesta no se hizo esperar, ya desde horas antes de la marcha. A las declaraciones en contra del supuesto golpismo de la protesta, Cristina Kirchner le sumó su acto de militantes, en Zárate, inaugurando una nueva central nuclear, donde nacionalizó su discurso, en favor de la soberanía energética del país y en contra de los intereses foráneos, especialmente norteamericanos. Con gritos y demás gestos sobreactuados a los que nos tiene habituados, ignoró una vez más, la marcha, al fiscal muerto y los efectos de la protesta.
Al mismo tiempo, y en otra muestra que el kirchnerismo no deja oportunidad alguna para dejar de inyectar "gobernabilidad", impulsó una nueva ley de Inteligencia en el Congreso, con la oposición distraída por la marcha y promoviendo entre otras cuestiones, mayor autonomía para los servicios de espionaje a cargo de un Ejército hoy dócil, a manos de Milani. Queda claro así que nada cambia en la Argentina de Cristina post 18 F: en realidad, todo parece consolidarse y a pocos meses de su fin legal, no queda claro, cómo reconocerá su derrota electoral y si está dispuesta a asumir el costo de verse ya sin poder. Tengo mis serias dudas, tras un mes de la muerte de Nisman.

El conservador Pavlópulos nuevo presidente griego | euronews, internacionales

El conservador Pavlópulos nuevo presidente griego | euronews, internacionales

UKRAINE TROOPS HUMILIATED IN DEBALTSEVO


War & Conflict

Some Ukraine forces 'withdrawing from besieged town'

Kiev so far silent on reported retreat from Debaltseve, which has been surrounded by pro-Russia separatists.




Some Ukraine forces have begun pulling out of the town of Debaltseve which is under siege from pro-Russia rebels, commanders of pro-Ukraine government paramilitary units claimed.
"The withdrawal of forces from Debaltseve is taking place in a planned and organised way," Semen Semenchenko, a parliamentary deputy who heads the pro-government Donbass paramilitary unit, said on Wednesday.
"The enemy is trying to cut the roads and prevent the exit of the troops," he said on social media platform Facebook, according to the Reuters news agency.
Meanwhile, separatist press service DAN cited a pro-Russian rebel official on Wednesday as claiming that hundreds of government troops were surrendering to pro-Russian separatist forces in Debaltseve.
"In Debaltseve there is a massive surrender of weapons by [Ukraine] forces. These people number in the hundreds," DAN quoted Maksim Leshchenko as saying.
The Ukraine government has not yet commented on the reported withdrawal.
Al Jazeera's Paul Brennan, reporting from just outside Debaltseve, said there were plumes of black smoke over the town and it appeared that fighting was ongoing.
"It is a bloody nose for the Ukrainian military, if they lose this town," he said.
Our correspondent added that losing the town would indicate that Ukraine forces were unable to fend off a sustained attack from pro-Russian forces.
"To lose it would be both a strategic loss and a loss from a morale point of view," he said.
Putin says surrender
Russian President Vladimir Putin told Kiev on Tuesday to allow its soldiers to surrender to the separatists who fought their way into the town of Debaltseve, encircling thousands of government troops.
A UN resolution to support the Ukraine ceasefire on Tuesday was not expected to have a significant impact on the peace deal that was reached in the Belarusian capital Minsk last week - with both sides failing to begin pulling back heavy weapons as required.
The war in eastern Ukraine has already killed more than 5,600 people and displaced more than a million, the United Nations said on Monday. It has also left the country's industrial heartland in ruins.
Source: Al Jazeera and agencies

"COME-BACK" AL LABORISMO DURO

El laborismo renuncia a los matices

El discurso socialista de Ed Miliband, líder de la oposición británica, acentúa su divorcio con los empresarios a tres meses de las elecciones

Londres, DIARIO EL PAIS, MADRID,  17 FEB 2015



Se la conoce como la estrategia del 35%. Ese es el porcentaje de votos que aspira a obtener el laborista Ed Miliband, líder de la oposición, en las elecciones en Reino Unido del próximo 7 de mayo. Es el cálculo del peso de la izquierda británica y la llave del número 10 de Downing Sreet. Nada de experimentos que puedan prometer votos más allá de los caladeros tradicionales del laborismo, a riesgo de abrir grietas en el núcleo duro. Lo que ofrece Ed Miliband es un socialismo sin tapujos, sustentado en la creencia de que el electorado se ha desplazado a la izquierda después de la crisis financiera. Algo que no todos comparten en el Partido Laborista, enredado desde el declive de Blair en un debate de identidad.
Los laboristas sabían por lo que optaban cuando el 25 de septiembre de 2010 eligieron al pequeño de los dos hermanos que se sentaban en el consejo de ministros de Gordon Brown. David era la tercera vía de Blair; Ed, la izquierda clásica de Brown. Ganó el segundo, y en él recayó la misión de redefinir la identidad del laborismo después del nuevo laborismo. En esas está, a 90 días de las elecciones: convenciendo a pocos más que a sí mismo, con los peores índices de popularidad que haya tenido nunca un líder de la oposición, incapaz de dejar atrás en las encuestas a un Gobierno desgastado por cinco años de recortes.
En su contra juegan la escasa confianza que tradicionalmente genera el laborismo a la hora de dirigir la economía y, recientemente, un patente divorcio con el mundo empresarial.
Primero fue Stefano Pessina, patriarca de la cadena farmacéutica Boots afincado en Mónaco, que dijo que tener a Miliband de primer ministro sería “una catástrofe”. Se unieron otros colegas, incluidos simpatizantes laboristas. La única baza de Miliband era la europea: él, al contrario que Cameron, apoya sin matices la permanencia de Reino Unido en la UE y no llevaría al país a la incertidumbre de un referéndum. Pero esa baza quedó neutralizada la semana pasada cuando el presidente de la Cámara de Comercio, en su reunión anual a la que no asistió Miliband, expresó su deseo de zanjar esa incertidumbre pero por otra vía: celebrando un referéndum de permanencia cuanto antes.
Las medidas concretas que ha anunciado Miliband consisten en aumentar la carga impositiva a los más ricos mediante un impuesto especial para las viviendas más caras y la recuperación de un tipo impositivo del 50% para las rentas superiores a las 150.000 libras al año. La reducción del déficit se conseguiría recortando en casi todo menos la sanidad, mejorando la eficiencia en la administración local y luchando contra el fraude fiscal. Una obsesión de Miliband, esta última, que le ha llevado a denunciar la connivencia de los tories con los evasores fiscales, tras las revelaciones de las cuentas del HSBC. Ni siquiera esto parece haberle dado un rédito electoral, ya que la última encuesta para The Guardian le sitúa cinco puntos por detrás de los conservadores.
Los empresarios ven un ensañamiento con los más ricos. Algo que, unido a su retórica de crear “un nuevo capitalismo” para Reino Unido y de acabar con los “predadores” empresariales, ha consumado el divorcio.
Sus partidarios creen que el discurso de Miliband puede atraer a ese votante anti establishment de clase trabajadora tentado a marcharse a UKIP. Sus detractores creen que, como decía Blair, cuando los votantes tienen que elegir entre el consejo de un empresario y el de un político, escucharán al primero. Una lección que aprendió Alex Salmond en la recta final de la campaña del referéndum escocés.