Monday, February 23, 2015

IRAN: MOSSAD VERSUS NETANYAHU

Iran

Mossad contradicted Netanyahu on Iran nuclear programme

Spy Cables reveal Mossad concluded that Iran was not producing nuclear weapons, after PM sounded alarm at UN in 2012.

Will Jordan | AL YAZEERA,


Less than a month after Prime Minister Benjamin Netanyahu's 2012 warning to the UN General Assembly that Iran was 70 per cent of the way to completing its "plans to build a nuclear weapon", Israel's intelligence service believed that Iran was "not performing the activity necessary to produce weapons".

 
A secret cable obtained by Al Jazeera's Investigative Unit reveals that Mossad sent a top-secret cable to South Africa on October 22, 2012 that laid out a "bottom line" assessment of Iran's nuclear work.
It appears to contradict the picture painted by Netanyahu of Tehran racing towards acquisition of a nuclear bomb.
Writing that Iran had not begun the work needed to build any kind of nuclear weapon, the Mossad cable said the Islamic Republic's scientists are "working to close gaps in areas that appear legitimate such as enrichment reactors".
Such activities, however, "will reduce the time required to produce weapons from the time the instruction is actually given".
That view tracks with the 2012 US National Intelligence estimate, which found no evidence that Iran had thus far taken a decision to use its nuclear infrastructure to build a weapon, or that it had revived efforts to research warhead design that the US said had been shelved in 2003.
THE SPY CABLES
A cache of hundreds of leaked secret intelligence papers from agencies all over the world, offering a glimpse into the murky world of espionage.
Al Jazeera's Investigative Unit, in collaboration with the Guardian newspaper, is publishing a selection of the documents and the stories contained within them.  
Netanyahu plans to address the US Congress on March 3 and warn against the nuclear compromise currently being negotiated between Tehran and world powers.
Media reports and public comments by senior current and former officials have frequently indicated dissent from within Israel's security services over Netanyahu's alarmist messaging on Iran.
However, the document leaked to Al Jazeera makes clear that the Mossad's formal assessment of Iran's nuclear capacity and intentions differs from the scenario outlined by the prime minister at the UN
The cable was relayed to South Africa's State Security Agency (SSA) shortly after the September 2012 address in which Netanyahu had displayed a cartoonish diagram of a bomb with a fuse, marked with a 70 percent line and another "red line" at 90 percent.
The markers represented progress milestones in Iran's uranium enrichment work. He argued that medium-enriched uranium (which Iran had begun producing, saying it was needed to fuel a research reactor producing isotopes to fight cancer) took Iran 70 percent of the distance to enriching weapons-grade material.
The Israeli prime minister told the UN General Assembly that "by next spring, by most at next summer at current enrichment rates [Iran] will have finished the medium enrichment and move on to the final stage," in which he said they would enrich uranium to weapons grade.
'Not the right way'
Earlier in 2012, former Mossad chief Meir Dagan had hinted at a disagreement with Netanyahu. In an interview in March, he warned of overstating the danger of Iran's nuclear activities and of putting Israel on a path to war with Iran.
The spy chief said it would be a "stupid idea" to attack Iran before other options were considered. "An attack on Iran before you are exploring all other approaches is not the right way," Dagan had said.
His comments would likely have been informed by his former agency's analysis reflected in the document obtained by Al Jazeera.
It reveals that In October 2012, Israel's foreign intelligence service estimated that Iran had 100 kilograms of uranium enriched to a level of 20 percent.
Iran expanded that stockpile over the following year, but then agreed to neutralise or destroy that material under an agreement with the US, Britain, China, Russia, France and Germany - the so-called P5+1 group.
Reports of discord between Netanyahu and the Mossad over Iran surfaced again last month amid reports - later denied - that the Israeli intelligence service had warned Washington that new US sanctions would sabotage nuclear negotiations between Iran and world powers.
Iran and the P5+1 are currently pursuing a framework pact for a permanent deal by the end of March, and a full technical agreement by the end of June. Iran insists its nuclear work is entirely for peaceful purposes; the premise of the nuclear deal currently being negotiated is to strengthen verifiable safeguards against weaponisation of nuclear material.

Follow Will Jordan and Rahul Radhakrishnan on Twitter

LAMENTABLE Y DECADENTE CEREMONIA DE LOS OSCARS

Los 7 momentos más polémicos y comentados de los Oscar




La ceremonia de los premios Oscar que se celebró este domingo en el teatro Dolby de Los Ángeles (California) será recordada como la de la consagración de Alejandro González Iñárritu, ya que su película "Birdman" logró cuatro estatuillas, incluidas las de mejor filme y mejor director.
El triunfo de "Birdman" fue a costa del fracaso de "Boyhood", una de las cintas favoritas que al final tuvo que conformarse con el premio a la mejor actriz secundaria para Patricia Arquette.
Los actores Julianne Moore, Eddie Redmayne y J.K. Simmons, y el director de fotografía mexicano Emmanuel Lubezki fueron otros de los ganadores en el show conducido por el actor Neil Patrick Harris.
Harris arrancó con fuerza su tarea de maestro de ceremonias con un espectacular número musical, aunque a medida que la gala fue avanzando sus intervenciones fueron perdiendo la energía inicial.
Quizás lo más recordado de este domingo será el segmento en el que el actor apareció en ropa interior sobre el escenario del teatro Dolby.
Como suele ser habitual, la ceremonia de los Oscar dejó algunas polémicas y varias intervenciones que han sido muy comentadas en las redes sociales.
Aquí les presentamos los momentos de los Oscar 2015 que más están dando que hablar.

1. La polémica referencia de Sean Penn al visado de Alejandro G. Iñárritu

Era el momento más esperado de la noche. Se iba a saber qué película había logrado el Oscar al mejor filme del año y el actor Sean Penn era el encargado de hacer el anuncio.
Penn abrió el sobre, hizo una larga pausa y dijo antes de anunciar a "Birdman" como ganadora: "¿Quién le dio a este hijo de puta su visado?".

Sean Penn
A Iñárritu no le ha molestado el comentario de Sean Penn.

Si bien evidentemente se trató de una broma, el comentario no fue bien recibido en las redes sociales. El término "green card", documento necesario para trabajar en Estados Unidos, se volvió trending con más de 28,000 mensajes. Tanto periodistas como espectadores lo tildaron de "racista" y falto de sensibilidad.
"Excelente trabajo, Sean Penn, arruinando un momento fantástico con la 'broma' de green card", escribió el actor de origen mexicano Mario López. "De ahora en adelante tras conocer a un mexicano diré '¿quién le dio a este hombre visado?' Parece ser un buen chiste", tuiteó irónicamente otro usuario.
Cuando acudió a la sala de prensa tras ganar el Oscar, varios informadores le preguntaron a Iñárritu qué le había parecido la frase de Penn y el realizador mexicano aseguró que se lo tomó como una broma y que es amigo del actor desde que este rodó a sus órdenes "21 gramos" en 2003.

2. Iñárritu envía mensaje tanto a México como a EE.UU.

Al recoger el Oscar a la mejor película por "Birdman", Alejandro G. Iñarritu no quiso dejar pasar la oportunidad para enviar un mensaje alto y claro tanto a los mexicanos que viven en México como a los estadounidenses.
"Quiero dedicar este premio a mis compatriotas mexicanos, aquellos que viven en México. Rezo para que podamos construir el gobierno que nos merecemos", sus palabras retumbaron en Twitter con el hashtag #ElGobiernoQueMerecemos. En cuestión de horas alcanzó los 4.000 tuits.
"Su discurso fue mejor que la película", escribió Miranda Jiménez. Mientras que el tuitero Rolas comentó "las palabras correctas dichas en los momentos correctos hacen más grandes a los grandes".
Iñárritu tampoco se olvidó de sus compatriotas inmigrantes. "Y a los mexicanos aquí, que son parte de la última generación de inmigrantes, rezo para que los traten con la misma dignidad y respeto que los que vinieron antes y construyeron esta increíble nación de inmigrantes", dijo el realizador.

Alejandro G. Iñárritu
Alejandro G. Iñarritu se acordó de sus compatriotas, tanto los que están en México como los que viven en EE.UU.

En la sala de prensa Iñárritu aseguró que para él "es un privilegio" que tantos mexicanos estén contentos con su victoria.

3. Patricia Arquette pide igualdad para las mujeres

Patricia Arquette sabía que tenía muchas posibilidades de llevarse el Oscar a la mejor actriz secundaria y quizás, para aprovechar la visibilidad del momento, llevaba preparado un discurso reivindicativo.
"Hemos luchado por la igualdad de derechos de todo el mundo. Ya es hora de que haya igualdad de salarios de una vez por todas e igualdad de derechos para las mujeres en los Estados Unidos de América", aseguró Arquette, mientras la veterana Meryl Streep y la cantante Jennifer López la vitoreaban.

Patricia Arquette
La actriz de 46 años es conocida por estar involucrada en diversas causas humanitarias.

La actriz de 46 años es conocida por estar involucrada en diversas causas humanitarias y por su labor de activista en asuntos de interés social.

4. El guionista de "El código enigma" reivindica el ser diferente

"Intenté suicidarme cuando tenía 16 años, porque me sentía raro y diferente, y que no pertenecía a ningún lugar. Y ahora estoy aquí", dijo el guionista Graham Moore al recoger este domingo el premio al mejor guión por "El código enigma".
"Quiero que este momento sea para ese joven ahí fuera que siente que es raro o diferente o que no encaja en ningún lugar. Sí lo haces. Te lo prometo. Permanece raro. Permanece diferente y cuando llegue tu turno y estés sobre este escenario transmite el mismo mensaje", añadió.

Graham Moore
Moore es el responsable de llevar a la gran pantalla la historia de Alan Turing.

Moore es el responsable de llevar a la gran pantalla la historia de Alan Turing, el matemático británico que descifró el código secreto de los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Turing fue perseguido por las autoridades de su país por su homosexualidad y acabó suicidándose.

5. John Legend y Common emocionan a los asistentes con su interpretación de la canción "Glory"

La gala de los Oscar 2015 había estado precedida por la polémica por la falta de nominaciones a actores negros e hispanos en las categorías interpretativas.
Las ausencias entre los nominados que más sorprendieron fueron las de David Oyelowo, quien da vida en "Selma" al héroe de la lucha por los derechos civiles Martin Luther King, y la de la directora de la cinta, la afroestadounidense Ava DuVernay, quien se hubiera convertido en la primera realizadora negra en aspirar a un Oscar.

David Oyelowo
El actor David Oyelowo no ha podido contener las lágrimas.

Cuando este domingo John Legend y Common salieron a cantar el tema "Glory" de la película "Selma", que acabó llevándose el Oscar a la mejor canción, muchos -como el propio David Oyelowo o el actor Chris Pine- no pudieron contener las lágrimas.
Al recoger el Oscar, en un discurso reivindicativo John Legend recordó que en las cárceles de EE.UU. hay en la actualidad más negros que los fueron sometidos a la esclavitud en su día.

6. Octavia Spencer "no es la asistenta de nadie"

Al principio de la noche el presentador Neil Patrick Harris, quien además de actor es mago, mostró una urna sellada en la que había incluido sus predicciones de lo que iba a pasar en la gala.

Octavia Spencer
A muchos en las redes sociales no les ha gustado una broma de Harris con Octavia Spencer.

Harris le pidió a la actriz afroestadounidense Octavia Spencer -ganadora del Oscar a Mejor actriz de reparto en 2012 por "The Help" (Historias cruzadas), en la que interpretaba a una sirvienta- que no le quitara el ojo a la urna durante toda la ceremonia.
Muchos en las redes sociales no le encontró la gracia a la broma, asegurando que era inadecuado o incluso racista que eligiera a Spencer para esta tarea y que Harris había utilizado un tono condescendiente con la actriz.
A algunos tampoco les gustó que el presentador le dijera a Spencer que no podía dejar de vigilar la urna ni para "picar algo" de comer, ya que se interpretó como una referencia al peso de actriz.

7. Neil Patrick Harris aparece en calzoncillos sobre el escenario del teatro Dolby


Neil Patrick Harris
Neil Patrick Harris no ha acabado de convencer como presentador en los Oscar.

Como les contamos, Neil Patrick Harris arrancó con fuerza su tarea de maestro de ceremonias con un entretenido número musical, aunque a medida que la gala avanzó sus intervenciones fue perdiendo energía.
A excepción de unas cuantas bromas graciosas, el actor apareció desganado por momentos y al final, quizás su intervención más recordada de este domingo será en la que, haciendo un guiño a la película "Birdman", apareció en ropa interior frente al público.
El consenso al final de la gala fue que Harris no acabó de estar a la altura a la hora de conducir una ceremonia que, con tantos premios por repartir, sólo un buen anfitrión puede hacer que sea amena.

Sunday, February 22, 2015

A UN AÑO DE UNA REVOLUCION INUTIL: EL EUROMAIDAN

Poroshenko acusa a Rusia de las muertes en el Maidán hace un año

Ucrania recuerda al centenar de víctimas de la protesta que derrocó a Yanukóvich

Kiev, DIARIO EL PAIS, MADRID,  21 FEB 2015



Ucrania rememora la sangrienta culminación del Maidán de Kiev, la revolución que durante tres meses mantuvo en jaque al presidente Víctor Yanukóvich. Cerca de 100 personas (hay divergencia sobre la cifra exacta) perecieron en enfrentamientos con las fuerzas antidisturbios en el centro de Kiev o en varios incidentes relacionados con las protestas.
Los “héroes de la centuria celestial” son homenajeados esta semana frente al Ayuntamiento y en la plaza de la Independencia de la capital de Ucrania. El viernes, el presidente Petró Poroshenko dijo que el sacrificio del Maidán inspira a los que luchan en el este del país. “Se enfrenta a nosotros un poderoso enemigo, mucho más poderoso y por desgracia mejor armado. Desde hace años tiene planes para atacarnos y para ello ha preparado sus Fuerzas Armadas y ha formado una quinta columna dentro de nuestro país”, afirmó en la plaza.
Poroshenko dijo que Vladislav Surkov, asesor del presidente Vladímir Putin, “había dirigido la organización de un grupo de francotiradores extranjeros” en el Maidán y aseguró tener el testimonio de oficiales de cuerpos de intervención especial y también “grabaciones de las conversaciones telefónicas privadas de Yanukóvich con representantes de organismos militares y de seguridad de Rusia”. Rusia niega la intervención de Surkov en los incidentes.
El Maidán ha dejado un recuerdo amargo por la sangre derramada y por ser el origen de la cadena de descalabros sufridos por el país desde entonces. El último episodio de la guerra en el Este, la derrota de Debáltsevo, dolía a los asistentes a la ceremonia del viernes. “Europa no debería ceder al chantaje de Putin, que le hace creer en la posibilidad de una tercera guerra mundial. Putin no es un suicida. Si le dieran un puñetazo fuerte de una vez se contendría, pero nadie se atreve”, decía Stepán Jmara, un exdiputado y disidente encarcelado en la época soviética. A su alrededor, varios militares ya jubilados expresaban desencanto ante la “cobardía”, la “indiferencia” y la “hipocresía” de Europa.Paradójicamente, Europa fue la idea que desencadenó el Maidán, cuando Yanukóvich se negó a firmar el acuerdo de Asociación con la UE en noviembre de 2013. Después, cuando la policía reprimió a los estudiantes en la noche del 29 al 30 de noviembre, el Maidán dio un giro para concentrarse en la oposición a Yanukóvich, identificado con una corrupción insoportable.
Hasta ahora, la investigación oficial no ha determinado las responsabilidades por la violencia en el Maidán. En vez de informes rigurosos y juicios reales, las autoridades ucranianas hacen declaraciones políticas en las responsabilizan a Rusia de la tragedia y tienden a ignorar la existencia de la otra Ucrania, la que no se identificó con el Maidán por estar orientada a Rusia y Yanukóvich. En abril, Kiev emitió una orden de búsqueda y captura contra Yanukóvich, el ex primer ministro Nikolái Azárov y otros miembros de su Gobierno, hoy refugiados en Rusia. Moscú ha indicado que las solicitudes de extradición no serán concedidas. Y con ocasión del aniversario, Yanukóvich reapareció en la televisión rusa para decir que desea volver a su país en cuanto pueda.
Las primeras tres muertes del Maidán se registraron en enero, pero el balance más sangriento se dio en los días 18, 19 y 20 de febrero. Por entonces, el Maidán necesitaba de nuevos impulsos para mantenerse y los activistas planearon una “marcha pacífica” hacia el Parlamento, según la periodista ucraniana Sonia Kóshkina, autora de la primera investigación sistemática sobre aquellos sucesos.
La marcha se transformó en un intento de asalto que fue repelido con granadas por las fuerzas de intervención, las Berkut. Hubo 36 muertos y 80 heridos entre el 18 y el 19 de febrero. Al día siguiente, otros 53 muertos, entre ellos cuatro agentes del Ministerio del Interior. En Kiev se habían concentrado por entonces 11.000 agentes de orden público, todo un ejército. Mal alojados, mal comidos, expuestos al frío durante días, aquellos hombres contribuyeron después a aventar el descontento, al regresar a sus cuarteles de origen, en Crimea, en Lugansk o en Donetsk.
El 20 de febrero actuaron los francotiradores, explica Kóshkina. Pertenecían a distintos cuerpos especiales de los servicios de Interior y seguridad de Ucrania y el 14 de febrero les habían dado balas de combate y la orden de disparar, si los agentes que contenían el Maidán eran desalojados de sus posiciones, lo que sucedió cuando los manifestantes pasaron a la ofensiva y los Berkut retrocedieron de un modo caótico.
Koshkina, que señala que los documentos que acompañaban a las acciones de la autoridad durante el Maidán fueron destruidos, asegura que grupos del Servicio Federal de Seguridad de Rusia vinieron tres veces a Kiev. En concreto, cita una visita de 27 funcionarios, del 13 al 15 de diciembre, otra de seis, del 26 al 29 de enero, y una última de siete personas del 20 al 21 de febrero. “Aparecían tras un punto culminante de la tensión, tras los intentos de disolución de los manifestantes, estudiaban y analizaban la situación”, afirma.
Tras el desenlace del Maidán, los visitantes volvieron a Moscú y pocos días más tarde, en la noche del 26 al 27 de febrero estaban ya ocupando el Parlamento y la sede del consejo de ministros en Sinferópol (Crimea), afirma Kóshkina. Esa noche, el presidente Yanukóvich y sus colaboradores más próximos brindaban en el hotel Ukraina de Moscú, cuenta la periodista. Llegaron desde Crimea, en un buque de la flota del mar Negro, tras abandonar Yanukóvich su residencia de lujo en las afueras de Kiev en la noche del 21 al 22 de febrero. Primero fue a Járkov y de allí a Donetsk, donde Rinat Ajmétov, el hombre más rico de Rusia, le acogió y le aconsejó dimitir. Al darse cuenta de que su propio feudo no le apoyaba, Yanukóvich se vino abajo.

Saturday, February 21, 2015

PUTIN AND REAGAN


There was a great power that was worried about its longtime rival’s efforts to undermine it. Its leaders thought the rival power was stronger and trying to throw its weight around all over the world. In fact, this longtime rival was now interfering in places the declining state had long regarded as its own backyard. To protect this traditional sphere of influence, the worried great power had long maintained one-sided relationships with its neighbors, many of them led by corrupt and brutal oligarchs who stayed in power because they were subservient to the powerful neighbor’s whims.
But suddenly, a popular uprising toppled the corrupt leader of one of those client states, and he promptly fled the country. The leaders of the uprising seemed eager to align with the great power’s distant rival, in part because they admired the rival’s ideology and wanted to distance themselves from the neighbor that had long dominated their much-weaker country. In response, the tough-minded conservative leader of the now very worried great power ordered his government to arm rebel groups in the former client state, to prevent the new government from realigning and eventually to drive it from power.
Sound familiar? Of course it does, but the great power in this story isn’t Russia, the tough-minded leader isn’t Putin, and the troubled weak neighbor isn’t Ukraine. The great power in this story was the United States, the leader was Ronald Reagan, and unfortunate neighbor was Nicaragua.
As the 1980s began, many Americans thought Soviet power was rising and Moscow’s appetite was growing. Such fears helped put Reagan in the Oval Office and convinced the country to launch a costly military buildup.
Reagan was especially determined to stop Soviet encroachments in the Western hemisphere. The Sandinista movement in Nicaragua had just overthrown pro-American dictator Anastasio Somoza Debayle and had begun cultivating close ties with Cuba. In response, the Reagan administration organized, armed, and backed the anti-Sandinista Contras.
The result? A civil war that eventually cost the lives of some 35,000 Nicaraguans. Those deaths amounted to about 2 percent of the Nicaraguan population; the equivalent percentage in this country would be more than 6 million Americans.
Reagan and the United States acted wrongly then, and Putin and Russia are acting wrongly today. But the parallels between the two cases tell you something often forgotten when high-minded moralists start complaining about “foreign aggression.” However much we may dislike it, great powers are always sensitive to political conditions on their borders and are usually willing to play hardball to protect vital interests. The collective Western failure to understand this basic fact of life is a key reason why the Ukraine crisis erupted and why it has been so hard to resolve.

Don’t get me wrong: what is happening to Ukraine is tragic, and what Putin and Russia are doing is reprehensible. But I also think it was the height of folly for leaders in the United States and Europe not to anticipate that Russia would react as it has. After all, all they really had to do was think back to U.S. policy in much of the Western hemisphere.
If anything, Moscow has more to worry about today than the United States did back in the 1980s. Nicaragua is a tiny country, with a total population smaller than New York City’s. It had hardly any military capability of its own and its potential value as a possible Soviet base was miniscule. Yet U.S. leaders saw this small, poor, weak country as a serious strategic threat, with Reagan warning that failure to overthrow the Sandinistas would leave terrorists and subversives a mere “two days’ driving time from Harlingen, Texas.”
Today, American officials and hard-line pundits insist NATO expansion was and is not a hostile act, and that support for Kiev poses absolutely no threat to Russia whatsoever. In this view, Putin is either deluded or dissembling when he talks about foreign dangers. Or maybe what really scares him is the possibility that Ukraine might prosper and make his own rule in Moscow look bad.
But even if this view is objectively correct, it is beside the point. It doesn’t matter if our intentions are noble and NATO or EU expansion presents no genuine threat; what matters is whether Russia’s leaders think it is a threat, or worry that it might become one in the future. If Putin and Co. do see things that way — and there’s no reason to believe they don’t — they will be willing to play a large price to keep the threat at bay.
If you’re still skeptical, think back to Ronald Reagan. If the president of the mighty United States — which had the world’s largest economy and powerful military forces stationed all over the world — was sufficiently frightened by the ragtag Sandinistas that he was willing to organize and back an illegal civil war against them, is it just barely conceivable that Putin and Medvedev and many other Russians might be just a mite concerned that a country of some 45 million people right on their border might be getting ready to realign, and bring the world’s most powerful military alliance right up to their doorstep?
But wait, you might respond: We’re the good guys in both these stories. The Sandinistas were communists, for God’s sake, and they were in cahoots with Fidel Castro and the rest of Moscow’s “Evil Empire.” By contrast, Poroshenko and Yatsenyuk and the reformers in Kiev are freedom-loving, market-oriented democrats, eager to root out the corruption that has handicapped Ukraine since independence. What we did in Nicaragua was noble and necessary and therefore defensible, and so is our policy toward Ukraine, while what Putin is doing is just inhuman thuggery. Even worse, it threatens the whole idea that borders in Europe should no longer be altered by force.
I understand the temptation to see this dispute as a simple morality play — West good, Russia bad — but the problem is that moral indignation and fervent self-righteousness is not a policy. Leaving aside whether the United States is entitled to command the moral high ground after Iraq, Abu Ghraib, Libya, etc., moral outrage doesn’t alter basic strategic realities. Given geography, the local military balance, Ukraine’s internal divisions, and Russian interests, advocates of a tougher approach have yet to devise a policy response that isn’t more likely to make things worse instead of better. It is all well and good for a sensible commentator like Timothy Garton Ash to decry what is happening, and insist that Putin “must withdraw his forces and Ukraine [must] have full control of its eastern frontier”; the problem is that he has no idea how to bring this off. It isn’t a failure of Western will or resolve; the plain fact is that escalating the war in Ukraine isn’t likely to work.
To repeat: Russia’s policy is objectionable and Vladimir Putin is not a misunderstood figure who deserves our sympathy. But his conduct is not that different from the actions of venerated leaders like Ronald Reagan, when they felt vital interests were at stake. Devising a lasting solution to the Ukraine muddle requires less moralizing and more strategizing, and the place to start is by understanding what is driving Moscow’s behavior. I have no sympathy for Putin, his policies, or his regime, but understanding that his actions aren’t really that unusual wouldn’t hurt our efforts at all.

ALEXEY DRUZHININ / Stringer
Wikimedia

Friday, February 20, 2015

UN CUATRIMESTRE MAS DE SOBREVIDA A GRECIA

El Eurogrupo acuerda la extensión del rescate griego por cuatro meses

La prórroga da más tiempo a Grecia para negociar la deuda con sus acreedores

/ Bruselas, DIARIO EL PAIS, MADRID,  20 FEB 2015

Schäuble y Varoufakis

Hay acuerdo. Tras el segundo Eurogrupo en una semana y el tercero desde que Syriza ganó las elecciones en Grecia, el Gobierno del país heleno y sus socios del euro han decidido este viernes extender el programa del rescate griego —que expiraba el 28 de este mes— durante al menos cuatro meses más. La propuesta griega era, sin embargo, de seis meses. "Hay más flexibilidad, que se acordará con las autoridades griegas", ha dicho el presidente del Eurogrupo en la rueda de prensa posterior.
La reunión de los ministros de Economía de la zona euro, reunido de urgencia este viernes en Bruselas, ha anunciado un principio de acuerdo base sobre el que detallar las condiciones de la extensión del actual programa. El texto ha sido redactado por el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.
"Hay un acuerdo inicial sobre un texto conjunto que se presentará ahora a los demás ministros del Eurogrupo", ha anunciado un alto funcionario griego. El texto, que incluye condiciones que debe cumplir Grecia para poder acceder a una extensión de seis meses del rescate de 240.000 millones de euros, aún no ha sido detallado en profundidad pero todas las informaciones indican que "hay progresos".
El comisario de Economía, Pierre Moscovici, anunció hace unos minutos desde el centro de las mismas conversaciones en su cuenta de Twitter que se "está avanzando" (on avance, on avance, on avance...) y fuentes del Eurogrupo citadas por France Presse ya lo confirmaban: "Parece que hay un acuerdo".
Esta reunión extraordinaria de los ministros del euro comenzaba este viernes con un más tensión de la habitual hasta ahora entre las partes negociadoras, que llevan ya 26 días de desencuentros. La Comisión Europea advirtió esta mañana que no era seguro al 100% un acuerdo entre las partes para extender el programa de rescate, que expira el próximo 28 de febrero. “Queda mucho por hacer”, reconoció un portavoz del presidente Jean-Claude Juncker, que auguró un pacto “si todo el mundo es razonable”. En la misma línea se mostró el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, quien dijo que veía "muy difícil" llegar a un acuerdo con Grecia pero que estaba intentando acercar a las "principales partes implicadas [Grecia y sus acreedores del BCE, el FMI y el resto de los países de la eurozona] para llegar a un acuerdo" en la cumbre de este viernes en Bruselas.
Ese acuerdo es lo que se deberá presentar esta noche a los ministros de Economía de la eurozona y lo que se prevé asiente las bases para desatascar el diálogo entre Grecia y "las instituciones". Es decir, lo que hasta ahora se conocía como troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea).
El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, que llegó "optimista" a la reunión donde señaló que, a pesar de las diferencias entre los distintos países del euro —especialmente la de Alemania, quien rechazó ayer jueves la propuesta griega— quiso dejar clara su posición y afirmó creer que habrá un acuerdo. "El Gobierno griego espera encontrar a sus socios [del euro] a mitad de camino", declaró en referencia a las posiciones enfrentadas entre Grecia y el resto del Eurogrupo sobre la extensión del programa del rescate para poder acceder a más crédito.
El Banco Central Europeo (BCE) desempolva los planes de una posible salida de Grecia del euro, según ha informado el Eurogrupo esta mañana. Y ante las dudas sobre un Grexit, Michel Sapin, ministro de Finanzas francés, se ha apresurado a dejarlo fuera del debate: "La única opción es trabajar para que Atenas se sienta cómoda" entre los 19 países que comparten la moneda única. Mientras tanto, el presidente François Hollande ha sido sido contundente durante una rueda de prensa en el Elíseo junto a la canciller alemana, Angela Merkel: "Grecia está en la zona euro y debe permanecer en ella".
Los ministros de Economía de España y Grecia, durante el Eurogrupo. / Geert Vanden Wijngaert (AP)

Bruselas aseguraba ayer jueves que sin acuerdo, el próximo lunes puede llegar una sacudida en los mercados. Pero la dureza de Alemania anticipa un Eurogrupo —cuyo comienzo se ha retrasado hasta las cuatro y media de la tarde, hora y media más de lo previsto— muy complicado. “La carta de solicitud de Grecia es un paso adelante. El problema es que los ministros de la eurozona deben hacerla operativa, y eso no va a ser fácil. No deberíamos jugar con fuego”, ha explicado una fuente diplomática europea.
El representante alemán en la Comisión Europea, Günter Oettinger, acusó a Grecia de “entrar como un elefante en una tienda china” y ha augurado que no habrá acuerdo hasta la semana próxima, antes de ser desautorizado por la Comisión. El Gobierno maltés ha explicado este viernes que Alemania está dispuesta a dejar salir del euro a Grecia. En 2012, Berlín ya sopesó echar a Grecia de la UE, y la crisis del euro se recrudeció hasta que la canciller Angela Merkel desechó la idea. El propio Yanis Varoufakis, en 2012, abogaba por mantener a Grecia en el euro ante la sacudida que eso podría provocar tanto en el país mediterráneo como en la eurozona.
Una mujer protesta contra Alemania en una manifestación en Atenas. / LOUISA GOULIAMAKI (AFP)

Tanto Alexis Tsipras, el primer ministro griego, como la Comisión Europea se han mostrado esta mañana convencidos de la posibilidad de un acuerdo. Incluso los portavoces del Gobierno alemán han suavizado su postura después de las declaraciones de ayer, en las que rechazaron de plano la propuesta de Varoufakis. El escenario más probable, según las fuentes consultadas, sigue siendo un acuerdo de compromiso: Grecia ya ha cedido en la mayor parte de lo que quería el Eurogrupo, aunque algunos socios quieren aún más dureza por distintos motivos. Alemania y los acreedores están molestos con el tono de Tsipras desde su llegada al poder y no quieren que Grecia pueda considerarse un ejemplo a seguir por nadie. Los países periféricos rescatados son también severos con Grecia porque temen un contagio político. Bélgica, Holanda y los países bálticos fueron también ayer muy duros en una reunión previa al Eurogrupo, según uno de los asistentes a esa cita. Grecia espera alguna concesión por parte del Eurogrupo después de haber cedido en casi todo lo importante.
El historiador económico Barry Eichengreen, uno de los grandes expertos en crisis financieras, aseguraba hace unas semanas que una salida de Grecia del euro “sería como un Lehman Brothers al cuadrado”. Está por ver que en Bruselas se escuche la voz de los historiadores económicos.