Friday, February 27, 2015

DETENIDO NARCOTRAFICANTE MEXICANO, EX MAESTRO Y MEDIATICO.

El perfil criminal de La Tuta: de profesor a hombre más buscado.




PERIODO DE GRACIA A GRECIA: RECHAZO DE LA SOCIEDAD ALEMANA

El Parlamento alemán aprueba el rescate griego pese al rechazo popular

Una treintena de diputados rebeldes democristianos votan en contra de la prórroga



Una abrumadora mayoría del Parlamento alemán ha aprobado este viernes la prórroga de cuatro meses para el rescate griego. Un total de 542 diputados, de los 631 escaños que constituyen el Bundestag (la Cámara Baja), han votado a favor de prolongar la ayuda financiera a Grecia, en su mayoría diputados de la gran coalición de democristianos y socialdemócratas que gobierna el país. Los Verdes y la mayor parte de los diputados de La Izquierda (Die Linke) también han respaldado la propuesta del Gobierno.
La votación ha arrojado la mayoría más amplia a un plan de ayuda financiera desde el inicio de la crisis del euro. Pero también confirma la existencia de un sector crítico entre los democristianos: 29 de los 32 noes procedieron del partido que preside la canciller Angela Merkel, la CDU, o de sus hermanos bávaros de la CSU. A este sector se dirigió el ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, cuando apeló a la responsabilidad de los diputados para arrancarles un sí. “Nosotros, los alemanes, debemos hacer todo lo posible para mantener unida Europa”, dijo.
Schäuble no pensaba solo en sus compañeros de partido rebeldes. También se dirigía a una opinión pública mayoritariamente en contra. Según una encuesta del instituto INSA, solo el 21% de los alemanes respalda la prórroga recién aprobada.
Como muestra de este malestar, el periódico más vendido del país, el Bild, ha comenzado una campaña para que los lectores se fotografíen con un gigantesco "Nein" (No) publicado en su edición del pasado jueves. El diario izquierdista taz ha respondido el viernes con una portada en la que se puede leer un gran "Ja" (Sí) a continuar ayudando a los griegos.
Schäuble se ha dirigido a los escépticos cuando ha recordado que la prórroga acordada por la UE no supone ninguna nueva ayuda para las arcas griegas. Pero el ministro de Hacienda tenía también un mensaje para Atenas. Schäuble, que el día anterior reconoció estar "perplejo" ante el discurso de su colega griego, ha advertido que Europa no se dejará chantajear por el Gobierno de Alexis Tsipras.
El líder de la oposición, el izquierdista Gregor Gysi, ha mostrado su alegría por la llegada al poder de Tsipras. “Es el primer Gobierno que pone en duda las políticas neoliberales kamikazes para Europa”, ha destacado el jefe parlamentario de Die Linke antes de reclamar un Plan Marshall para Grecia.

Thursday, February 26, 2015

EL DRAMA HUMANITARIO DEL SUDESTE UCRANIANO

La asfixia de Donetsk

El impago de las pensiones, las restricciones a la libertad de circulación y los daños causados por el conflicto golpean a los civiles de la capital separatista


Donetsk, DIARIO EL PAIS, MADRID,  26 FEB 2015

Ucrania
Un ucranio come en el sótano de un edificio administrativo convertido en refugio en Debáltsevo. / a. burton (Getty)

Concentradas en la búsqueda de aliados en Occidente, las autoridades centrales de Ucrania parecen ignorar a sus propios ciudadanos en el Este, los civiles residentes en las zonas controladas por los insurgentes prorrusos. Esta semana, en Kiev altas fuentes del Estado pedían a EE UU y la UE “más sanciones, armas y dinero” para oponerse al presidente ruso, Vladímir Putin, sin cuyo apoyo, afirmaban, las denominadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk (RPD y RPL) no resistirían.
“El dinero es lo más importante de todo” para hacer frente a la acción desestabilizadora de Rusia, consistente en apoyo militar a los insurgentes del Este y respaldo a “grupos terroristas” en lugares como Odessa y Járkov, argumentaban las fuentes. “El éxito de Ucrania es lo peor que puede ocurrirle a Rusia”, señalaban.
El afán persuasivo de Kiev ante Occidente contrasta con su negligencia y desamor hacia quienes no han querido o no han podido abandonar el territorio oriental de Ucrania, donde hasta hace poco vivían cerca de seis millones de personas. A quienes no cobran sus pensiones desde otoño de 2014 se les unieron en enero los ciudadanos que ven restringida su libertad de movimiento en virtud de los pases especiales obligatorios introducidos por el Gobierno central para los desplazamientos desde la zona tomada por los insurgentes al territorio controlado por Ucrania y viceversa.
Kiev ha introducido en enero pases especiales para los ciudadanos del Este
En la localidad de Novasiólovka (controlada por Kiev, a unos 100 kilómetros al norte de la ciudad de Donetsk), decenas de personas esperaban el martes a la intemperie a que los funcionarios ucranios les dieran los pases. Iban a dar las seis de la tarde y el Ayuntamiento, que recogía los documentos, estaba a punto de cerrar. Los solicitantes tendrían que volver al día siguiente. “Pedí el pase hace 15 días”, decía la jubilada Olga, que quería regresar a Donetsk, de donde huyó cuando arreciaba la artillería. “No sé dónde dormir esta noche”, exclamaba la anciana. Su caso no era el peor. “Cada día nos llegan centenares de solicitudes. Tenemos varios miles acumuladas”, afirmaba una funcionaria. “Nosotros no hemos inventado esta norma”, añadió encogiéndose de hombros. En Kiev, funcionarios de alto nivel explican con gusto sus planes para digitalizar el trato entre el ciudadano y la administración con el fin de evitar corruptelas. En el perímetro de la RPD y la RPL el papeleo para recibir los pases tienta al soborno, justo eso que Kiev dice querer impedir.

Un hombre empuja una carretilla ante una casa dañada por los combates en la ciudad de Debáltsevo, este miércoles. / BAZ RATNER (REUTERS)

En Donetsk, Daria, profesora de matemáticas, afirma que estas dificultades para obtener los pases impiden reincorporarse a la universidad (tras las vacaciones de Año Nuevo) a los estudiantes de localidades próximas controladas por el Gobierno ucranio.
Ante la administración de la ciudad, este miércoles por la mañana, entre los que esperaban ser recibidos por los responsables sociales de la RPD estaba Natalia, de 54 años, que trabajó 15 en una “actividad nociva” y no recibe su pensión desde julio. Junto a ella, Yelena, de 76 años, sin paga desde agosto, y Tatiana, de 63, sin pensión desde septiembre. Para pagarles lo que les debe, el Estado ucranio les exige que se empadronen fuera de la RPD, pero no les da facilidades para instalarse en otra parte. “Nos quieren exterminar”, dice Tatiana, “30 años currando en la metalurgia y ahora no somos nada”. En diciembre, las tres mujeres recibieron 1.000 grivnas (menos de 40 euros) como ayuda de la RPD.
Ucrania dejó de pagar las prestaciones alegando que éstas eran robadas por los separatistas. No buscaron la forma —tal vez digital— de que las pensiones llegaran a las cuentas de los jubilados. En Donetsk los bancos están cerrados y quienes tenían ahorros deben ir a la zona controlada por Kiev para disponer de su dinero. En Kramatorsk hay quien pasa semanas acudiendo al cajero automático, porque éste sólo da 500 grivnas al día (15 euros al cambio actual), según una fuente local.
Las autoridades de la RPD aseguran haber empezado a retirar su armamento pesado, en cumplimiento de las medidas pactadas en Minsk el 12 de febrero. “La retirada se realiza con dificultad, porque los tiroteos continúan, aunque han disminuido”, dice el viceministro de Exteriores de la RPD, Mijaíl Mnujin. El viceministro de Defensa Eduard Basurin ha pedido a la OSCE que esté presente durante el proceso.
A tres kilómetros del aeropuerto de Donetsk, un puesto de control advierte a los civiles que continuar el trayecto no es seguro. Los ucranios “aún disparan”, dicen. “Dispararon al amanecer”, confirman dos mujeres en el distrito de Kuibichev. “Nacimos aquí, vivíamos en Ucrania y ahora después de 40 años de trabajo no somos nadie”, comenta Svetlana, de 73 años. “Nuestra familia ha sido desmembrada”, dice Vera. “A mi hija, que huyó a Rostov (Rusia) le ofrecieron irse a Siberia y está en Perm, y mi nieta, que huyó a Crimea, vive en un pueblo de Tatarstán” en el Volga.
Las autoridades de RPD están “limpiando” la zona de Debáltsevo de minas y sacando las municiones dejadas por los ucranios en su huida. “Poroshenko miente cuando dice que la salida estaba planificada”, afirma Evgueni, miembro de una unidad militar. “En Debáltsevo los ucranios dejaron un mínimo de 80 carros blindados y 100 tanques, además de 600 toneladas de municiones”, añade. Evgueni no cree en la duración del alto el fuego y pronostica nuevos combates “en cuanto verdeen los árboles y se derrita la nieve”. Es decir, en la primavera, cuando se puedan camuflar y ver dónde están las minas.

VIAJE AL CORAZON MUSULMAN DE LA EUROPA POSTMODERNA

Bruselas, capital de 'Eurabia'

Uno de cada cuatro habitantes de Bruselas es musulmán y las proyecciones demográficas vaticinan que serán mayoría antes de dos décadas. Así es la convivencia en el día a día.

Por Alexandre Mato, www.elconfidencial.com, 26/2/2015.

Foto: Salma, una joven francesa de 22 años residente en Bélgica, que eligió llevar el niqab tras convertirse al islam (Reuters).

Salma, una joven francesa de 22 años residente en Bélgica, que eligió llevar el niqab tras convertirse al islam (Reuters).

Tras los atentados contra la revista Charlie Hebdo y las sucesivas operaciones contra supuestas células terroristas, la capital de Bélgica mantiene sus comunidades religiosas separadas y desconfiadas. Hay convivencia en el día a día, en los comercios y en las calles, pero también recelos mutuos y una falta alarmante de diálogo.
Las diferencias son también de género, especialmente entre las mujeres jóvenes. Las "occidentales europeas", independientes y sin temor a mostrar su piernas o escotes, son conscientes de que a ciertas horas, o en según que zonas, pueden ser mal vistas. Las mujeres árabes visten mayoritariamente el hiyab, el tradicional pañuelo del Norte de África o los países de Oriente Medio, y es dificil verlas si no es en compañía de sus maridos o del hombre de la familia.
Libertad de expresión y libertad religiosa luchan de manera soterrada en las calles de la ciudad, donde se aprecia una falta de oportunidades laborales para la población norteafricana, recluida en ultramarinos de barrio, en restaurantes kebab o tiendas de electrónica. Están ausentes de las profesiones liberales, de los museos y, por supuesto, de la "burbuja arquitectónica" formada por las instituciones europeas.
Viaje al corazón musulmán, Anderlech y Molenbeek
Un estudio económico de la Universidad de Rabat para la Fundación Rey Balduino cifra a la mitad de esta población viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Y sólo a un tercio con empleo fijo. Gran parte de esta comunidad vive en estos dos barrios con decenas de mezquitas y calles, como las que rodean la plaza de la Maison Communale de Molenbeek, donde los carteles de la mayoría de sus comercios son en árabe.
En Anderlecht está Gare de l'Ouest, la estación del oeste, uno de los puntos considerados más problemáticos por la noche para que una mujer pasee sola. Francesca Zaganelli es una joven italiana que vive en la zona. “No salgo mucho por la noche aquí, normalmente me muevo al centro”, destaca sobre la vida de su barrio. Hace vida por el día y describe el lugar como un sitio tranquilo aunque “cuando llegué aquí sí tenía miedo porque mucha gente me alertaba sobre la zona y había muchos sentimiento negativos”.
La policía desplegó en este barrio un operativo días después de los atentados de París en busca de una supuesta célula durmiente terrorista. El quiosco frente al edificio cercado lo regenta Sebbata Omar, un belga-marroquí que llama a la concordia y que no se corresponde con la imagen del joven europeo musulmán radicalizado. “Necesitamos calmar la situación y enviar un mensaje de tranquilidad”, dice al mismo tiempo que muestra su frustración porque “cuando vemos los medios parece que ser musulmán es igual a radical o terrorista”.
“La tensión ha subido después de todos los atentados, no es visible, palpable, pero el otro día un joven musulmán me decía que ve lo que está pasando en Siria, cómo se están matando... y exclamaba que tenía que ir a ayudar”, relata de su experiencia personal otra vecina, Flora Acebos. 
Omar vende desde bebidas alcohólicas a revistas pornográficas y su mujer, también belga-magrebí, no lleva velo y sí un vestido de falda por encima de la rodilla. Su grupo étnico-religioso sería uno de los que más sufren la discriminación laboral en Bélgica. “Hay partes de Bélgica donde se produce, por desgracia, una discriminación laboral y, aunque vivimos en un país libre, se basa en motivos raciales o de religión”, denuncia el imán Adnan Feroz, de la mezquita Idara Taleem-ul-Islam.
Gare de l'Ouest es un punto intermedio con Molenbeek, donde las operaciones anti-terroristas detuvieron a 9 presuntos yihadistas. Curiosamente, en torno a las calles donde se desplegó parte del dispositivo está la iglesia principal del barrio. El domingo a mediodía hay una misa congoleña abierta al público a la que también acuden belgas de origen no africano, como Jeanique Christien. Este católico desmiente “problemas de convivencia” en el barrio y que incluso habla de “encuentros y diálogos con musulmanes”.
En esta comuna, barrio con autoridad política propia, hay al menos quince mezquitas oficiales. En varias entrevistas realizadas por El Confidencial tras las operaciones anti-terroristas, líderes religiosos y creyentes musulmanes condenaban con vehemencia los atentados de París pero también marcaban límites a la libertad de expresión.
Varias señales que piden acabar con los ataques al islam enfrente del palacio de justicia de Bruselas (EFE)
Varias señales que piden acabar con los ataques al islam enfrente del palacio de justicia de Bruselas (EFE)
Católicos y musulmanes, unidos en su defensa de la religión
“Usted puede criticar nuestra religión en los medios pero burlarse del profeta o de Alá no, eso no se puede hacer”, decía Malik Mohammad Ayub. mientras debatía junto a varios de sus compañeros tras el rezo de mediodía del viernes. Son creyentes que consideran ofensivas las caricaturas publicadas por medios como Charlie Hebdo porque aunque “la libertad de expresión es importante, si yo sé que te va a molestar, entonces no lo hago”, enfatiza Ayub.
El respeto por el Profeta Mahoma y por Alá es sagrado para los musulmanes, que no conciben su caricaturización o siquiera la mera representación en revistas o periódicos. “Es una cuestión delicada, porque nos podemos encontrar con referencias a la Inquisición pero, por otro lado, hay que respetar la fe de las personas, si vivimos en comunión y juntos”. Quien se expresa así es el Padre Michel, párroco en la iglesia de Saint-Josse-ten-Noode.
El imán Adnan Feroz compartiría las palabras del Papa Francisco cuando volaba hacia Filipinas al decir que “no se puede provocar, no se puede insultar la fe de los demás”. El líder religioso de uno de los centros islámicos de Bruselas coincide en que “hay un límite para todo”.
Las caricaturas de Charlie fueron la excusa para que unos fanáticos religiosos perpetrasen un macabro atentado, pero consiguieron en Bélgica un efecto rebote. La asociación de librerías Prodipresse informó que la tirada del número tras los atentados fue de 30.000 ejemplares. Su compra no ha estado exenta de polémica.
Charlie Hebdo, la revista innoble
Días después de los atentados aparecieron cartas de apenas cinco líneas distribuidas por los quioscos de Jette, otra comuna bruselense, donde se amenazaba a los quiosqueros que vendiesen el último número de Charlie Hebdo “bajo riesgo de represalias contra usted y su comercio”. Teresa Ruiz González, una de las receptoras de la misiva, recuerda que “le dijimos a la policía que no lo tomábamos muy en serio pero nos dijeron que sí debíamos hacerlo, que había muchas cosas que no sabíamos”.
Teresa atiende a El Confidencial mientras vende revistas y prensa, sella boletos de lotería y despacha tabaco en uno de los quioscos donde se coló el pequeño sobre por debajo de la puerta cerrada. Encontró la carta que calificaba a la publicación como “una revista innoble (o inmunda)” y la puso a disposición de la Policía belga. Formaría parte de la posterior investigación anti-terrorista porque, como declaró Laurens Dumont, un portavoz de la Fiscalía de Bruselas, se “toma muy en serio el envío y desplegará los medios técnicos a su disposición para hallar al autor”,.
Pese a esta amenaza, Teresa explica abiertamente su posicionamiento y reconoce que la carta está en su Facebook, disponible para su consulta. En ningún momento pensó en aceptar el chantaje de la misiva porque, entonces, “decidirán que Le Soir (un periódico belga) es una publicación subversiva y al final me pedirán que cierre mi tienda porque no les gusta. No podemos aceptar este tipo de amenazas”, concluye la española.

Varios musulmanes rezan durante una protesta en contra de los ataques de Israel en el centro de Bruselas (Reuters)
Varios musulmanes rezan durante una protesta en contra de los ataques de Israel en el centro de Bruselas (Reuters)
En Saint-Josse-ten-Noode los católicos son minoría
Es domingo en la parroquia de Saint-Josse, situada en la plaza principal, y Flora describe que en el barrio “no hay mucho diálogo pero sí un respeto, ellos no quieren mucho diálogo”, en referencia a los musulmanes. Dentro de la iglesia, Sara Villemur confirma la incomunicación entre comunidades religiosas. “No sé cómo se sienten los musulmanes tras los atentados en París y la operación anti-terrorista, no sé lo que piensan ellos”, dice esta católica belga.          
La población musulmana de Saint-Josse es fundamentalmente turca. Su carácter étnico-nacional marca la identidad, la religión es vivida de manera más abierta que entre la población de otras zonas del mundo islámico. Una diferencia apreciable en sus comercios, donde muchos sí venden bebidas alcohólicas a diferencia de lo que ocurre con las tiendas regentadas por musulmanes en barrios como Anderlecht o Molenbeek.
“Los cristianos somos minoría aquí en Saint Josse, la mayoría de jóvenes son musulmanes. No hay problemas con la comunidad musulmana pero no existe tampoco diálogo con ellos, no están interesados”, afirma el Padre Michel. Sin embargo, un joven feligrés reconoce a las puertas del edificio que “nosotros no mostramos nuestra religión, lo importante es vivir en comunidad, si la mostrásemos sí podría ser un problema”.
Se llama Armen y es un belga de origen sirio, ortodoxo, que habla de su instituto, donde prefiere no hablar demasiado de su credo para no crear conflictos. Acude a la Iglesia católica porque reside en este barrio. A su lado, Jean, añade más elementos diferenciadores, como las relaciones con las chicas de su edad. “Quizás el problema de la distinción de sexo sí está entre los musulmanes pero no entre nosotros, no hay distinción”.
Se producen choques por las diferentes costumbres, aunque la fe no sea siempre un factor diferenciador dentro de la escuela. Las pandillas suelen ser multiculturales y si existen problemas de discriminación es más por el idioma. “La vida es difícil con los turcos y otras comunidades musulmanas, la cultura es muy diferente. No es un problema de cómo vestimos pero sí, por ejemplo, la comunicación con ellos, porque hablan en sus idiomas, turco o árabe”, dicen estos dos jóvenes.
Por su parte, los musulmanes consultados se siente demonizados y denuncian sus escasas oportunidades para alertar ante los ataques sufridos. “¿Quién mató en noviembre a 140 niños de 12 a 18 años en Pensawar?, se pregunta Abdul Rasheed  frente a una de las mezquitas de Molenbeek. “Vosotros culpáis a los musulmanes pero ¿a quién culpamos nosotros? ¿Judíos, cristianos, ortodoxos...?, prosigue Rasheed, que niega que los terroristas sean verdaderos musulmanes. 
Un hombre sostiene un cartel en el que se puede leer
Un hombre sostiene un cartel en el que se puede leer "Soy musulmán, no te asustes" durante una manifestación (EFE)
Y, sin embargo, los radicales serían minoría
Al menos es lo que dicen todos los entrevistados para El Confidencial, líderes religiosos y creyentes dispuestos a criticar la falsa utilización de la religión y a condenar los atentados perpetrados. En Bélgica es difícil encontrar predicadores radicalizados que desde sus púlpitos promuevan el yihadismo internacionalista o el enfrentamiento contra las instituciones en suelo del propio país.
“Nosotros nos sentimos muy mal (tras lo sucedido en París y las operación anti-terrorista belga) queremos vivir tranquilamente, trabajando, con nuestra casa, familia...”, señala Abdul Rasheed. La necesidad de diferenciar entre ciudadanos normales con su creencia y los radicales religiosos es destacada por musulmanes como Waseem Akhtar. “Todo el mundo quiere tranquilidad, ¿quién va a querer combatir?”, exclama frente a su amigo Malik Mohammad Ayub
Estos ciudadanos belgas musulmanes temen la estigmatización por lo sucedido, aunque cuenten con sus representantes religiosos y líderes políticos plenamente integrados en el sistema del país como, por ejemplo, el burgomaestre -alcalde- de Saint-Josse. Parece preocupante que este sistema político multicultural, al menos en lo local, no sea capaz de profundizar en el diálogo interreligioso.
“Creo que el Gobierno debería hacer más para poner en contacto entre sí a las religiones, que haya más diálogo”, explica dentro de la mezquita el imán Feroz, porque “así podríamos expresar las dudas que tenemos porque tras los eventos, especialmente sobre la libertad de expresión, podríamos sentarnos juntos y explicar mejor nuestros puntos de vista”.

ISIL DESTROYED ANCIENT STATUES IN IRAK

War & Conflict

ISIL video shows destruction of Mosul artifacts

Five-minute clip shows group of bearded men in a museum using hammers and drills to smash several large statues.



The Islamic State of Iraq and the Levant (ISIL) group has released a video purportedly showing its fighters using sledgehammers to smash ancient artifacts in Iraq's northern city of Mosul.
The five-minute video shows a group of bearded men in a museum using hammers and drills to destroy several large statues, including one depicting a winged-bull Assyrian protective deity that dates back to 9th century BC.
ISIL has destroyed a number of shrines, including Muslim holy sites, in order to eliminate what it views as heresy.
The group is also believed to have sold ancient artefacts on the black market in order to finance their bloody campaign across the region.
The video bore the logo of ISIL's media arm and was posted on a Twitter account used by the group.