Friday, March 27, 2015

ARABIA SAUDITA, APOYADA POR MARRUECOS PERO AUN NO POR PAKISTAN, EN YEMEN

Pakistán se distancia del ataque saudí contra los Huthi en Yemen

La coalición militar asegura que no van a permitir la llegada de suministros a los rebeldes

Dubái, DIARIO EL PAIS, MADRID,  27 MAR 2015
 
 
Los aviones de la coalición árabe que dirige Arabia Saudí han vuelto a bombardear en la madrugada de este viernes, por segundo día consecutivo, posiciones de los rebeldes Huthi en Yemen. Además, el portavoz de la operación militar, el general saudí Ahmed al Asiri, ha asegurado que controlan el espacio aéreo yemení y que no van a permitir que nadie preste ayuda a ese grupo, en presumible alusión a Irán. Mientras tanto, Marruecos confirmó que se unía a la ofensiva, y Pakistán dijo que aún no lo había decidido.
“Aún no hemos prometido ningún apoyo militar a la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen”, declaró ante el Parlamento el ministro paquistaní de Defensa, Khawaja Asif, citado por los medios locales. Asif precisó, no obstante, que “si la integridad territorial de Arabia Saudí se viera amenazada, Pakistán la defenderá”, pero dejó claro que su país no tiene deseos de “participar en un conflicto que divida al mundo islámico”. Desde el primer día, los medios estatales saudíes lo han incluido entre los que cooperan con el ataque.
La medida respuesta de Islamabad revela el fino equilibro que sus dirigentes tienen que mantener entre sus buenas relaciones con la monarquía saudí y la cruda realidad. Por un lado, Riad proporciona una importante ayuda financiera y en forma de petróleo a Pakistán, el único país islámico dotado del arma nuclear, que a cambio le facilita asesoramiento militar. Por otro, implicarse en un ataque contra los rebeldes chiíes de Yemen, no sólo conmocionaría a su propia comunidad chií (un 20% de sus 190 millones de habitantes), sino que le granjearía problemas con Irán, con quien comparte casi mil kilómetros de frontera.
La plegaria del viernes se convirtió ayer en espejo de la brecha sectaria que ha puesto de relieve la Operación Tormenta Decisiva. Las mezquitas de Riad describieron la ofensiva como “un deber religioso”, en línea con la fetua emitida la víspera por el Consejo de Ulemas. Sin embargo, en Teherán, el ayatolá Kazem Sadeghi describió el ataque como “una agresión y una interferencia en los asuntos internos de Yemen”.
Mientras, los residentes en Saná, la capital de Yemen, se despertaron con las explosiones que sacudieron distintos puntos de la ciudad. Entre los lugares atacados, un centro de reclutamiento gestionado por las fuerzas leales al expresidente Ali Abdalá Saleh que combaten con los Huthi. Los bombardeos también se dirigieron contra el feudo de ese grupo en Saada, al norte del país, así como contra varios cuarteles en Adén y Taiz, según Al Asiri.
“Vamos a continuar las operaciones militares hasta que se cumplan todos los objetivos de la campaña”, manifestó el general en su conferencia de prensa. A la pregunta de si Irán estaba prestando algún tipo de ayuda a los Huthi, respondió que no iban a permitir “que nadie les envíe suministros” y subrayó que la coalición controla el espacio aéreo.
Pero la campaña aérea no ha evitado que los rebeldes avanzaran hacia las provincias meridionales de Abyan y Shabwa, desde Bayda, donde se encontraban hasta ahora. De acuerdo con fuentes tribales citadas por Reuters, los milicianos entraron en la localidad de Lodar (Abyan) tras enfrentarse con partidas tribales leales al presidente Abdrabbo Mansur Hadi, y también tomaron Bayhan (Shabwa).
“Confío en que la operación no dure mucho, creo que serán días no semanas”, ha declarado el ministro de Exteriores yemení, Riad Yasin, a la cadena de televisión Al Arabiya (de capital saudí pero que emite desde Dubái). Yasin, que asegura que la puerta aún estaba abierta al diálogo con los Huthi, hablaba desde Sharm el Sheij donde ha participado en la preparación de la cumbre árabe que se celebra este fin de semana y a la que se espera que acuda Hadi.

Thursday, March 26, 2015

INVESTIGANDO AL COPILOTO ALEMAN

Andreas Lubitz, un copiloto formado en la escuela de vuelo de Lufthansa

Tenía 27 años y era originario de la localidad alemana de Montabaur

La policía registra la casa de su familia

/ Montabaur / Madrid, DIARIO EL PAIS, MADRID,  26 MAR 2015
 
Andreas Lubitz, copiloto de Germanwings


Foto
 
 
La investigación del accidente del avión de Germanwings que se estrelló con 144 viajeros en los Alpes franceses ha dado este jueves un giro brutal. Según el fiscal francés Brice Robin, el copiloto "voluntariamente permitió una pérdida de altitud anormal, de mil metros por minuto, y no tenía ninguna razón para hacerlo ni para impedir que el piloto volviera a cabina ni para no responder a la torre de control".
El copiloto que controlaba los mandos del avión cuando se estrelló se llamaba Andreas Lubitz y tenía 27 años de edad, según ha afirmado Robin. Una portavoz de Lufthansa ha confirmado que Lubitz trabajaba en la filial de Germanwings desde septiembre de 2013. Se había formado en la escuela de Lufthansa en la ciudad de Bremen y acumulaba 630 horas de vuelo.
El copiloto vivía con sus padres en el pequeño pueblo de Montabaur, en la región de Renania-Palatinado. La policía ha iniciado esta misma tarde un registro de la casa, según ha confirmado la fiscalía de Düsseldorf. Uno de los convecinos del copiloto, Klaus Ratke, afirma que le conocía desde los 14 años y nunca había notado algo raro en él. "Era un chico majísimo, con muchos amigos. Totalmente normal", dice el presidente del club aéreo LSC Westerwald en el que el copiloto aprendió a volar. Ratke no quiere entrar en especulaciones sobre los motivos que pudieron llevar al joven a estrellar el avión. "Logró su sueño, que es poder vivir de su mayor hobby. No puedo explicarme qué ha pasado y prefiero no entrar en especulaciones", añade visiblemente emocionado.
Ratke no encuentra las explicaciones que le piden los periodistas que empiezan a llegar a este club situado en las afueras de Montabaur, con unos 12.000 habitantes. Los reporteros, tras conocerse las revelaciones de la fiscalía francesa sobre los últimos minutos del vuelo, han llegado a la casa donde viven los padres, protegida por la policías desde hace unas horas. Este barrio de casas unifamiliares parece la quintaesencia de la clase media de provincias alemana.
Cerca de la residencia de la familia Lubitz está Johannes Rossbach, que conoce a la familia de vista. Tampoco vio él nunca nada extraordinario ni llamativos en el joven Andreas. "Era amable y educado. Tiene un hermano pequeño con el que coincidí en el colegio, pero no era mi amigo. No puedo decir mucho más", asegura.
La alcaldesa de Montabaur, Gabriele Wieland, declaró este jueves por la mañana que el copiloto vivía en el pueblo en casa de sus padres, aunque también tenía vivienda en la ciudad de Düsseldorf, donde debía aterrizar el avión siniestrado. Wieland hizo el comentario horas antes de difundirse el relato que acusa a Lubitz de precipitarse a propósito contra un macizo de los Alpes franceses con 144 pasajeros a bordo (la tripulación la componía otras seis personas).

Varios policías vigilan el domicilio del copiloto en la pequeña localidad de Montabaur. / Michael Probst (AP)
El perfil de Andreas Lubitz en Facebook ha sido borrado. Según publicó en septiembre de 2013 la revista Aviation Business Gazette, Andreas Günter Lubitz fue incluido en esas fechas en la base de datos de la Federal Aviation Administration (FAA) en reconocimiento a la excelencia de su formación.
Esa formación, sin embargo, sufrió una interrupción. El presidente ejecutivo de Lufthansa, Carsten Spohr, ha afirmado en una rueda de prensa en el aeropuerto de Colonia que Lubitz abandonó su preparación hace seis años "durante unos meses", aunque ha evitado explicar los motivos de ese paréntesis, informa Belén Domínguez Cebrián. No obstante, ha subrayado que posteriormente  Lubitz superó "todos los test" para poder volar. Ha añadido que terminó su formación en 2008 y que su actitud era "impecable".
El club de vuelo de Montabaur, el LSC Westerwald, colgó en su página web una nota de pésame tras el accidente en la que destaca que el copiloto era miembro de la organización desde hacía años. "Andreas murió como primer oficial de servicio en la catástrofe aérea", anuncia la nota. El club explicaba que Lubitz comenzó como piloto de planeadores, de vuelo sin motor, y se formó hasta ponerse a los mandos de un Airbus. "Cumplió su sueño de volar, sueño que ahora ha pagado caro con su vida", añadía.
En declaraciones a Reuters, un miembro del club ha manifestado que todos los pilotos pasan controles periódicos para comprobar que están bien física y mentalmente. Ha calificado de "inimaginable" la posibilidad de que Lubitz estrellara el avión y ha pedido que no se saquen conclusiones precipitadas hasta que concluya la investigación.
La familia del copiloto se ha trasladado al pueblo francés de Seyne-les-Alpes, desde donde se dirige el rescate de los cuerpos de las víctimas y de los restos del avión. Los familiares de la tripulación del aparato no están junto a los de los pasajeros fallecidos. 
En relación con las revelaciones de la fiscalía francesa, Der Spiegel ha informado de que el comandante abandonó la cabina para ir al baño. El fiscal francés ha explicado que al intentar regresar, la puerta estaba bloqueada y se escuchan "llamadas del comandante, por el interfono, identificándose, pero sin recibir respuesta del copiloto". "Su respiración, en apariencia al menos es una respiración normal", ha añadido antes de afirmar que "nada permite decir que se trata de un atentado terrorista".
El comandante, que se quedó fuera de la cabina antes del siniestro, volaba para Lufthansa y Germanwings desde hacía 10 años y era, por tanto, un profesional experimentado con más de 6.000 horas de vuelo.
El periódico alemán Bild, que adelantó también el nombre del copiloto y la inicial de su apellido, afirma que el comandante del avión se llamaba Patrick S. y que era padre de dos hijos. Un piloto ya jubilado que le conocía ha confirmado que era un profesional "muy experimentado, uno de los mejores". Este hombre ha descrito a Patrick S. como "un buen padre" y "una persona con humor".
La fiscalía alemana confirmó esta mañana que uno de los pilotos estaba fuera de la cabina en el momento del accidente y no logró volver a entrar pese a golpear la puerta con insistencia, según había publicado The New York Times esta noche en su página web.

Lee Kuan Yew: The man who defined Singapore (Tribute to Lee Kuan Yew Pt 2)







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Wednesday, March 25, 2015

Guerra de oligarcas en Ucrania | euronews, internacionales

Guerra de oligarcas en Ucrania | euronews, internacionales



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LA INSEGURIDAD AEREA NO SE DEBE A LAS "LOW COST"

El ‘virus’ de la inseguridad aérea

El uso masivo de tecnología hace que los pilotos perdamos habilidades de vuelo manual

 , DIARIO EL PAIS, MADRID,  24 MAR 2015
 
Accidente vuelo GWI9525
 
OTRO LINK DE TU INTERES

Algunas estadísticas se refieren al año 2014 como el más seguro, dado que el índice de siniestralidad fue de solo 2,38 accidentes por cada millón de vuelos. Sin embargo, la estadística nos dice que 13 de los 21 accidentes aéreos que se produjeron el pasado año ocurrieron en la fase crucero, después de que los pilotos perdieran el control de la aeronave, sin saber muy bien por qué y sin ser capaces de recuperarlo.
El accidente de Air Algérie (operado por la compañía española especializada en vuelos chárter Swiftair) en Malí en julio pasado, el de Air Asiana sobre el mar de Java en diciembre o el de Air France sobre el Atlántico Sur en junio de 2009, son sólo algunos ejemplos.
El virus de la inseguridad aérea ha mutado y se denomina pérdida de control en vuelo, pero no lo estamos tratando adecuadamente. El mero cumplimiento de una serie de estrictas regulaciones no garantiza la inmunidad; prueba de ello son las más de 2.500 víctimas que deja la aviación desde 2003.
Para encontrar la vacuna efectiva tenemos que identificar qué factores están contribuyendo a que los pilotos no puedan recuperar estas pérdidas de control.
Sin duda, uno de ellos ha sido la masiva implementación de complejos ordenadores en las aeronaves para automatizar la operación de vuelo y proteger a los pilotos de sus propios errores, tomando el control si fuera necesario.
Esta alta tecnificación ha aportado un alto grado seguridad, siempre que las condiciones de diseño y certificación previstas se den, pero ¿si esas condiciones no se dan? Entonces el desastre es muy probable.
Esta condición ha hecho que los pilotos no podamos detectar en muchos casos los fallos de sistemas y computadores, y por tanto intervenirlos y corregirlos. En otros casos, el uso masivo de tecnología ha hecho que los pilotos perdamos nuestras habilidades básicas de vuelo manual, porque ya prácticamente no las usamos ni las entrenamos.
Esta situación solo es sostenible sobre el papel. Los pilotos necesitamos con urgencia recibir el entrenamiento adecuado que garantice nuestras competencias tomando como base incidentes reales de seguridad, para poder resolver las situaciones críticas imprevisibles, y evitar que el virus de la inseguridad aérea se siga cobrando más víctimas.
La solución solo la pueden aportar las autoridades aeronáuticas y un compromiso político real que nos lleve a trabajar en la mejora continua de la seguridad aérea, sin caer en la complacencia y la autosatisfacción de las estadísticas que ocultan la consolidación de una nueva tipología de accidentes.
 
Gustavo Barba es vicedecano del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial.