Sunday, March 29, 2015

ELECCIONES LOCALES EN BOLIVIA

Las elecciones regionales bolivianas ponen en juego el poder de Morales

Según las encuestas, el partido del presidente de Bolivia, el MAS, caerá en las principales regiones: La Paz y Santa Cruz

La Paz, DIARIO EL PAIS, MADRID,  29 MAR 2015
 
Elecciones Bolivia
 
Después de un proceso empañado por las impugnaciones a los candidatos y la suspensión de un partido opositor, Bolivia concurrirá el domingo a unas elecciones regionales y municipales en las que las previsiones indican que no se reproducirá la amplia ventaja lograda por el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) en las presidenciales de octubre pasado (61%).
De acuerdo a las encuestas previas, el MAS obtendrá cinco de las nueve gobernaciones en disputa, pero perderá en las dos principales regiones del país, La Paz y Santa Cruz, así como en Tarija, que es pequeña pero importante, pues en ella reside la industria gasífera, la principal del país. En una cuarta región, la del Beni, la oposición era la favorita hasta que su principal candidato, Ernesto Suárez, y otros 227 postulantes a cargos legislativos y municipales quedaran fuera de competencia por una polémica decisión del Tribunal Electoral, que canceló la entidad jurídica de su partido por haber difundido una encuesta sin autorización. En respuesta, Suárez se alió con una agrupación local a la que pretende aupar a la Gobernación con la fuerza del rechazo que su inhabilitación ha despertado.
Esta sanción está establecida en una ley electoral que aprobó la mayoría legislativa oficialista hace cinco años, pero que no había sido aplicada hasta ahora. La oposición la considera exagerada e inconstitucional. Esta ley, además, no cierra el plazo para impugnar a los candidatos hasta cuatro días antes de las elecciones, lo que ha generado una inusitada cantidad de ataques legales de unos grupos contra otros. También entorpece las campañas electorales por las numerosas prohibiciones que contiene. Por ejemplo, no están permitidos los anuncios televisivos cuando hacen alusión a los candidatos adversarios, contienen los colores de la bandera nacional, pueden causar inquietud pública, entre otras restricciones. A ello se suma la desconfianza que despierta en los grupos contrarios al MAS el Tribunal Electoral, al que no consideran independiente del Ejecutivo, una actitud que se exacerbó con la sanción contra Suárez.
 El partido del presidente Evo Morales también sufriría reveses en las cuatro principales ciudades del país, Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, La Paz y, sorprendentemente, El Alto, bastión histórico del oficialismo. Aunque el MAS, que es un partido de origen campesino, siempre tuvo más dificultades en las grandes ciudades, esto parecía haber sido superado en las elecciones del año pasado, en las que Morales ganó incluso en Santa Cruz de la Sierra, la ciudad más próspera y con más clase media y menos indígenas del país.
Los analistas explican este fenómeno por la diferencia entre el atractivo del presidente y el de los candidatos locales, a quienes, además, el MAS habría elegido con exceso de confianza, es decir, suponiendo que los electores votarían por ellos sobre todo por la sigla que representan.
Las elecciones de este domingo volverán a definir el mapa político de Bolivia y el poder de Evo
Morales ha respondido a estos desafíos entrando de lleno a la campaña electoral, con la esperanza de transferir su popularidad a sus candidatos peor perfilados y buscando que el “voto duro” del MAS, que es muy alto, salve la situación. “Tal vez en algunos municipios en Bolivia se ha equivocado en elegir candidato, pero por encima de ese candidato está nuestro proceso, nuestra revolución democrática y cultural”, dijo en uno de los cierres de campaña. Además, hace dos semanas declaró: “No trabajaré con la derecha”, sugiriendo que su Gobierno daría la espalda a los municipios y gobernaciones en los que ganase la oposición. Esta afirmación levantó una ola de críticas y al parecer no logró su propósito estratégico, pues los candidatos problemáticos del MAS, sobre todo los que más le preocupan al presidente, que son los que tercian por la Gobernación de La Paz y el municipio de El Alto, continuaron cayendo en las encuestas.
El mandatario explicó posteriormente que solo se había referido a este último municipio, porque la candidata que las encuestas dan por ganadora en él, Soledad Chapetón, pertenece al partido del principal retador del presidente en las elecciones de 2014, Samuel Doria Medina, quien según Morales habría llamado a “colgar al presidente” y además se opondría a su programa de apoyo a los municipios Bolivia Cambia. Evo Cumple. Doria Medina ha desmentido varias veces que hubiera hecho este llamamiento, que según él fue inventado por el periódico gubernamental Cambio. También dijo que su partido tiene derecho a criticar los programas gubernamentales sin ser sancionado por ello y que por tanto la posición del presidente es autoritaria.
El otro líder opositor, Rubén Costas, espera ser reelegido como gobernador de Santa Cruz por una amplísima diferencia. Costas calificó la sanción contra su compañero de partido Suárez como “un golpe de Estado” a la institucionalidad democrática y llamó al “voto castigo”. Las elecciones de este domingo volverán a definir el mapa político de Bolivia y el poder de Evo.

Saturday, March 28, 2015

CULPAR AL MUERTO

 
 
 
Dos países diferentes, dos situaciones absolutamente distintas, naturaleza de las muertes, también disímil, sólo cierta cercanía temporal. El Fiscal Nisman en Argentina, el copiloto de la subsidiaria de Lufthansa, Lubitz. Pero hay una coincidencia. En ambos casos, se los investiga, se los indaga, pero al extremo de difamarlos, descalificarlos, agraviarlos en su honra. En el caso del funcionario argentino, el gobierno y los medios se han encargado de "destrozarlo" moralmente (homosexual, con una vida licenciosa, empleado de embajadas, etc.); en el caso del aeronavegante germano, tal vez por intereses comerciales, la empresa y la justicia en las últimas horas, lo han tratado de depresivo, miope, etc. La pregunta es: puede ensuciarse así, gratuitamente a sendas personas ya difuntas, que no pueden defenderse? son ambos responsables de sus propias muertes? o la sociedad que acaban de abandonar, involucrando por supuesto a empresas y gobiernos, no puede tolerar, compartir en parte, su culpa? es una tendencia de nuestra postmodernidad, donde importa más la supervivencia de los vivos que el respeto a los que ya no están? Preguntas tal vez, sin respuesta.


 

ELECCIONES EN NIGERIA, CON EL FANTASMA DE BOKO HARAM

Nigeria elige presidente pese al temor a un ataque de Boko Haram

El Ejército vela por la seguridad en los colegios electorales El actual mandatario Goodluck Jonathan se mide con el líder musulmán Mahamadou Buhari

Dakar, DIARIO EL PAIS, MADRID,  28 MAR 2015
 
 
Nigeria celebra este sábado elecciones presidenciales, después de que fueran aplazadas seis semanas, bajo una enorme tensión y con el telón de fondo desestabilizador de la guerra abierta contra el grupo terrorista Boko Haram en el noreste del país. Nigeria es el país más poblado de África con unos 175 millones de habitantes y su primera potencia económica. En previsión de posibles ataques y atentados, el Gobierno ha decretado el cierre de fronteras desde el miércoles así como la prohibición de circular para cualquier vehículo durante la jornada electoral. Además, el Ejército velará por la seguridad en los colegios electorales. Los dos principales candidatos, el actual presidente, Goodluck Jonathan, y su gran rival, Mahamadou Buhari, llegan a la cita con las urnas prácticamente en empate técnico, lo que ha reavivado el temor a que se repita la violencia poselectoral de 2011, en la que fallecieron unas 800 personas después de que Buhari fuera derrotado por Jonathan entre acusaciones de irregularidades. Todos los candidatos han firmado un acuerdo en el que se comprometen a respetar los resultados.
Los 70 millones de nigerianos llamados a las urnas deberán escoger entre 14 aspirantes, pero sólo dos de ellos cuentan con opciones reales. El primero es el actual presidente, Goodluck Jonathan, que se presenta por el Partido Democrático Popular (PDP) que ha dominado la escena política nigeriana durante los últimos quince años. Cristiano del sur, Jonathan ha sufrido un enorme desgaste en sus cuatro años de gobierno al haberse mostrado incapaz de hacer frente a dos de los grandes problemas que arrastra el país: la corrupción y la descontrolada violencia yihadista de Boko Haram en el noreste, que se ha acentuado en los últimos meses y que ha provocado un millar de muertos en un año y la huida de 3,3 millones de desplazados internos.
El único candidato con posibilidades de derrotarle es Mahamadou Buhari. Militar de carrera, ya fue presidente del país en 1983 durante un año y medio tras protagonizar un golpe de Estado. Musulmán del norte, nacido en Katsina, su paso por la Presidencia le valió fama de austero en lo económico y enérgico en las cuestiones de seguridad, el hombre fuerte que sus seguidores creen que necesita ahora el país frente al timorato Jonathan. Se ha presentado a las elecciones en tres ocasiones y siempre ha salido derrotado, la última vez en 2011 frente al propio Jonathan, pero en esta ocasión encabeza una coalición de cuatro partidos, el Congreso de Todos los Progresistas (APC), que le hace más fuerte que nunca. Según las últimas encuestas, Buhari parte en buena posición en los estados del norte y en la pujante capital económica del país, Lagos, mientras que el actual presidente es favorito en el rico y cristiano sur del que procede el petróleo, la principal fuente de ingresos del país.
Mientras tanto, el noreste sigue siendo el escenario de una guerra sin cuartel contra Boko Haram, el grupo terrorista más sanguinario de África que desde 2009 ha desencadenado una campaña de violencia con más de 13.000 muertos. Desde el pasado mes de febrero, los ejércitos de Nigeria, Chad, Níger y Camerún han unido sus fuerzas contra los yihadistas hasta el punto de que en las últimas semanas parecen haber logrado ciertos avances con la recuperación de una treintena de localidades, la última de ellas, Gwoza, el bastión de los insurgentes, según han asegurado las Fuerzas Armadas nigerianas. Hostigados desde el norte, el este y el sur, los miembros de Boko Haram van abandonando las ciudades que controlaron durante los últimos meses en un repliegue forzoso hacia sus últimos refugios, entre ellos el bosque de Sambisa, donde estuvieron retenidas durante unas semanas las 270 niñas secuestradas en Chibok.
La posibilidad de que Boko Haram trate de impedir el desarrollo normal de las votaciones en el norte del país o que irrumpa en las elecciones de forma violenta con algún tipo de ataque o atentado han provocado la adopción de medidas extremas de seguridad. El Ejército estará presente en los colegios electorales y se ha pedido a los ciudadanos que, una vez hayan votado, no se queden en los alrededores y regresen a sus casas.
Además de la seguridad y la corrupción, la economía ha estado en el centro del debate político durante la campaña. La caída de los precios del petróleo en el mercado internacional ha provocado un notable descenso de los ingresos en este país, que dependen en un 70% de esta materia prima, lo que se ha visto traducido en un deterioro del nivel de vida, con dos de cada tres nigerianos por debajo del índice de la pobreza y uno de cada cuatro en el paro.
Si ninguno de los dos candidatos logra superar la barrera del 50% habrá una segunda vuelta electoral prevista, según establece la ley electoral, para una semana después de la proclamación de los resultados.

Friday, March 27, 2015

SALVAJE AGRESION DE LOS MONTENEGRINOS CONTRA ARQUERO RUSO

VIDEO: Hospitalizan al arquero de Rusia tras ser herido por bengala en partido contra Montenegro

ARABIA SAUDITA, APOYADA POR MARRUECOS PERO AUN NO POR PAKISTAN, EN YEMEN

Pakistán se distancia del ataque saudí contra los Huthi en Yemen

La coalición militar asegura que no van a permitir la llegada de suministros a los rebeldes

Dubái, DIARIO EL PAIS, MADRID,  27 MAR 2015
 
 
Los aviones de la coalición árabe que dirige Arabia Saudí han vuelto a bombardear en la madrugada de este viernes, por segundo día consecutivo, posiciones de los rebeldes Huthi en Yemen. Además, el portavoz de la operación militar, el general saudí Ahmed al Asiri, ha asegurado que controlan el espacio aéreo yemení y que no van a permitir que nadie preste ayuda a ese grupo, en presumible alusión a Irán. Mientras tanto, Marruecos confirmó que se unía a la ofensiva, y Pakistán dijo que aún no lo había decidido.
“Aún no hemos prometido ningún apoyo militar a la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen”, declaró ante el Parlamento el ministro paquistaní de Defensa, Khawaja Asif, citado por los medios locales. Asif precisó, no obstante, que “si la integridad territorial de Arabia Saudí se viera amenazada, Pakistán la defenderá”, pero dejó claro que su país no tiene deseos de “participar en un conflicto que divida al mundo islámico”. Desde el primer día, los medios estatales saudíes lo han incluido entre los que cooperan con el ataque.
La medida respuesta de Islamabad revela el fino equilibro que sus dirigentes tienen que mantener entre sus buenas relaciones con la monarquía saudí y la cruda realidad. Por un lado, Riad proporciona una importante ayuda financiera y en forma de petróleo a Pakistán, el único país islámico dotado del arma nuclear, que a cambio le facilita asesoramiento militar. Por otro, implicarse en un ataque contra los rebeldes chiíes de Yemen, no sólo conmocionaría a su propia comunidad chií (un 20% de sus 190 millones de habitantes), sino que le granjearía problemas con Irán, con quien comparte casi mil kilómetros de frontera.
La plegaria del viernes se convirtió ayer en espejo de la brecha sectaria que ha puesto de relieve la Operación Tormenta Decisiva. Las mezquitas de Riad describieron la ofensiva como “un deber religioso”, en línea con la fetua emitida la víspera por el Consejo de Ulemas. Sin embargo, en Teherán, el ayatolá Kazem Sadeghi describió el ataque como “una agresión y una interferencia en los asuntos internos de Yemen”.
Mientras, los residentes en Saná, la capital de Yemen, se despertaron con las explosiones que sacudieron distintos puntos de la ciudad. Entre los lugares atacados, un centro de reclutamiento gestionado por las fuerzas leales al expresidente Ali Abdalá Saleh que combaten con los Huthi. Los bombardeos también se dirigieron contra el feudo de ese grupo en Saada, al norte del país, así como contra varios cuarteles en Adén y Taiz, según Al Asiri.
“Vamos a continuar las operaciones militares hasta que se cumplan todos los objetivos de la campaña”, manifestó el general en su conferencia de prensa. A la pregunta de si Irán estaba prestando algún tipo de ayuda a los Huthi, respondió que no iban a permitir “que nadie les envíe suministros” y subrayó que la coalición controla el espacio aéreo.
Pero la campaña aérea no ha evitado que los rebeldes avanzaran hacia las provincias meridionales de Abyan y Shabwa, desde Bayda, donde se encontraban hasta ahora. De acuerdo con fuentes tribales citadas por Reuters, los milicianos entraron en la localidad de Lodar (Abyan) tras enfrentarse con partidas tribales leales al presidente Abdrabbo Mansur Hadi, y también tomaron Bayhan (Shabwa).
“Confío en que la operación no dure mucho, creo que serán días no semanas”, ha declarado el ministro de Exteriores yemení, Riad Yasin, a la cadena de televisión Al Arabiya (de capital saudí pero que emite desde Dubái). Yasin, que asegura que la puerta aún estaba abierta al diálogo con los Huthi, hablaba desde Sharm el Sheij donde ha participado en la preparación de la cumbre árabe que se celebra este fin de semana y a la que se espera que acuda Hadi.