Tuesday, June 2, 2015

LA NECESARIA REFORMA DE LA NATIONAL SECURITY AGENCY (NSA)

Las claves de la reforma de la NSA

Los detalles de cómo funciona la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, qué reveló Edward Snowden y qué va a cambiar

 DIARIO EL PAIS, MADRID,Washington 2 JUN 2015 

Estas son las principales preguntas de las claves y causas detrás de la reforma que Estados Unidos tiene previsto aprobar del funcionamiento de la Agencia Nacional de Seguridad. Son los mayores recortes a la vigilancia de la NSA desde los atentados del 11 de septiembre de 2001:
¿Qué es la NSA?
Es un organismo del gobierno norteamericano cuyas funciones principales son la recolección, vigilancia y procesamiento de información sobre ciudadanos estadounidenses por medio de programas cibernéticos que permiten al Gobierno tener acceso a las comunicaciones personales de cada individuo. El objetivo es detectar redes terroristas y prevenir posibles atentados.
 ¿Quién es Edward Snowden?
Un norteamericano de 31 años nacido en Carolina del Norte con pocos logros académicos, pero con habilidad para los ordenadores. Al acabar sus estudios informáticos en 2005, Snowden trabajó como guardia de seguridad en las oficinas de la NSA en Maryland, a las afueras de Washington. Su destreza para los ordenadores le permitió escalar rápidamente: pasó a ser informático en la CIA; en 2007 fue destinado por la CIA a Ginebra hasta 2009, cuando decidió pasar a la empresa privada.

Trabajó en dos subcontratistas de la NSA hasta junio de 2013 cuando decidió revelar a varios diarios información sobre los programas secretos del organismo norteamericano. Tras sus revelaciones, reside en Rusia por temor a afrontar cargos judiciales si vuelve a Estados Unidos.

¿Qué reveló Snowden?
Miles de documentos que ponen en evidencia el espionaje y control que el gobierno norteamericano ejerce sobre su población. Concretamente, Snowden reveló la existencia de PRISM, un programa secreto que da acceso a la NSA a los servidores de las compañías tecnológicas más importantes en Estados Unidos (Google, Microsoft, Facebook o Apple); y la existencia de un programa de espionaje masivo por parte del equivalente a la NSA en Reino Unido (GCHQ) con acceso a la información de individuos en el ámbito mundial.
También difundió información demostrando que la NSA espiaba a países aliados y sus respectivos líderes (Alemania y Brasil); el uso de un programa llamado XKeyscore que permite al Gobierno saber qué busca cada persona a través de Internet; y finalmente, la capacidad de la NSA de escuchar y leer cada conversación telefónica o mensaje de texto, enviado o recibido, por cualquier persona en Estados Unidos.
¿Qué es la Patriot Act? 
Es una ley aprobada el 26 de octubre de 2001 en respuesta a los atentados del 11-S. Su objetivo es crear y reforzar los mecanismos del Gobierno norteamericano para la prevención de actividades terroristas.
¿Qué recoge la sección 215 de la Patriot Act? 
La sección 215 de esta ley permite acceso del Gobierno norteamericano a información personal de cada ciudadano bajo el resguardo de la Ley sobre Vigilancia de Inteligencia Exterior (FISA en sus siglas en inglés).
FISA concede al Gobierno el poder de demandar una investigación judicial que le autorice a vigilar, física y electrónicamente, y recabar información sobre personas que puedan estar relacionadas con actividades terroristas o de espionaje contra Estados Unidos.
¿Qué es la Freedom Act?
Una propuesta de ley cuyo objetivo es defender las libertades de los ciudadanos estadounidenses frente al control masivo e indiscriminado ejercido por el Gobierno. La ley pretende limitar el poder del Gobierno, establecido por la sección 215 de la Patriot Act, exigiendo una mayor rigurosidad por parte del tribunal FISA al permitir el acceso a información personal.
El objetivo es asegurar que las investigaciones que lleve a cabo el Gobierno estén estrictamente relacionadas con la seguridad nacional. El cambio más relevante que acarrearía esta ley es que la NSA dejaría de almacenar metadatos (información sobre a quién se llama, dónde y cuánto tiempo) y serían las compañías telefónicas las que lo harían durante un periodo de tiempo. El Gobierno tendría acceso a ellos mediante una orden judicial y el sistema ganaría en transparencia.
¿Qué consecuencias tiene la suspensión actual del programa de metadatos?
Principalmente, la mayor consecuencia de esta suspensión es la incapacidad del Gobierno de continuar con el programa de recolección masiva y análisis de información (autorizado bajo la Sección 215 de la Patriot Act), que fue suspendido el domingo a las 7:44 de la tarde, unas cuatro horas antes de que expirara al caducar la autorización legal de esa sección. Sin embargo, las investigaciones que el Gobierno comenzó antes del 1 de junio podrán continuar utilizando dichas herramientas de espionaje.

La segunda consecuencia es la inhabilidad del Gobierno para hacer el llamado roving wiretap, una técnica que evita que se pierda la vigilancia de un sospechoso por un cambio de dispositivo móvil o de localización ya que autoriza el espionaje sobre la persona y no sus dispositivos. Ahora, el Gobierno tendrá que pedir una orden de investigación por cada dispositivo nuevo que adquiera el sospechoso, haciendo más lenta la investigación y aumentando los riesgos.

La tercera consecuencia es la pérdida de autoridad legal del Gobierno para usar mecanismos de seguimiento y vigilancia de sospechosos “solitarios” si no se les puede relacionar con grupos terroristas.

Friday, May 29, 2015

LA CUBA DE HOY Y DEL FUTURO, SEGUN JORGE DOMINGUEZ

JORGE DOMÍNGUEZ | POLITÓLOGO DE HARVARD

“Cuba podría convertirse en la Singapur del Caribe”

El experto cree que la isla debe cortar la fuga de cerebros para sacar provecho a sus logros educativos

 San Juan DIARIO EL PAIS, MADRID,29 MAY 2015 

Jorge Domínguez nació en La Habana en 1945 y con 15 años, en 1960, segundo año de la Revolución, se fue con su familia a Estados Unidos, donde se convirtió en uno de los principales expertos de la diáspora sobre Cuba. Con una larga carrera en Harvard, presidió la Asociación de Estudios sobre América Latina (LASA por sus siglas en inglés), que este año celebra su congreso en San Juan de Puerto Rico. Domínguez cree que con el deshielo entre Estados Unidos y Cuba el papel internacional de la isla puede pasar de la constante batalla diplomática a una integración funcional.
Pregunta. ¿Qué podría darle protagonismo a Cuba?
Respuesta. Por ejemplo, que se convierta en uno de los principales suministradores de cascos azules para Naciones Unidas, cosa que nunca ha hecho y que sería útil por su experiencia en misiones internacionales. Es un país que en los años 70 y 80 desplegó más de 300.000 hombres por distintas partes del mundo y sigue teniendo unas Fuerzas Armadas muy profesionales. Otro ejemplo: durante décadas ha invertido una enorme cantidad de recursos en formar a su gente, y la capacitación de los cubanos es extraordinaria. Si nos permitimos un salto de imaginación, Cuba podría convertirse en una Singapur del Caribe. Pero para llegar a eso primero tendría que cambiar una serie de cosas.
P. ¿Cuáles?
P. ¿Le ha sorprendido la habilidad diplomática de Raúl Castro?
R. En primer lugar los salarios. Los doctores que Cuba envía a Venezuela son tan buenos como los estadounidenses o los europeos, pero se les paga una miseria. El Estado cubano se queda un 90% de su salario. Y por eso cada vez se están yendo más. Lo mismo pasa con los deportistas. Cuba tiene que evitar la fuga de cerebros. Ya no es como antes, cuando te decían: "Sacrifícate: vas a ganar una miseria pero lo vas a hacer en nombre de la Revolución". Ya no es suficiente. Esa no es manera de construir un futuro. El lema oficial es que las reformas deben ocurrir sin pausa pero sin prisa. Yo creo que deben proceder sin pausa pero con un poquitito de prisa, porque, si no, el recurso más importante que se construyó durante medio siglo, la capacidad de los cubanos, se va a esfumar.
R. Sí, me ha impresionado que un general pueda combinar la idea de autoridad con el don de gentes en cumbres internacionales. Quizás es que como Raúl habla menos que su hermano tiene disposición de escuchar.
P. ¿Con Fidel Castro no habría estos cambios?
P. ¿El deshielo marca una nueva actitud de EE UU hacia América Latina?R. No lo sé. Lo que sabemos es que con él no los hubo. Aunque sí se habían resuelto ya algunos asuntos puntuales desde los noventa entre EE UU y Cuba: la relación entre guardacostas, la colaboración en el perímetro de seguridad de Guantánamo... Se lograron relaciones perfectas, pero relaciones entre señores vestidos de uniforme; y el encargado de los señores vestidos de uniforme era Raúl Castro, como ministro de las Fuerzas Armadas. La historia que alguien escribirá algún día, cuando se abran los archivos, es si esas decisiones fueron de Fidel o si Raúl lo persuadió.
R. No. Yo no veo un gran diseño de política exterior de EE UU hacia Latinoamérica. Su atención se ha concentrado y se concentra en otras partes del mundo, como ahora los países del Este de Asia. Lo que sí creo es que la decisión de Washington con respecto a Cuba, como se diría en cubano, tiene el objetivo global de que el tema de Cuba deje de joder en las relaciones multilaterales con América Latina.
P. ¿Cuál cree que sería la política del hipotético sucesor de Raúl Castro, el vicepresidente Miguel Díaz-Canel?
R. Su política es la política de Raúl Castro, y así será hasta que llegue a ser presidente, que es lo que se espera para cuando Raúl cese en 2018. Hasta ese momento hará lo que debe hacer, dirá lo que debe decir.

Wednesday, May 27, 2015

FIFA: LA MANCHA DE SU CRECIMIENTO

A unos días de la anunciada reelección de su presidente, Sepp Blatter, para un quinto mandato, la FIFA se encuentra en medio de la tormenta.    (Keystone)




LA FIFA INVESTIGADA POR EL FBI

CONMEBOL EN LA MIRA


EXTREMISMO Y XENOFOBIA EN EL NUEVO GABINETE ISRAELI

LA EXTREMA DERECHA SE APODERA DE ISRAEL
JORGE TAMAMES, ESTUDIOS DE POLITICA EXTERIOR, 27/5.
Ayelet Shaked es la joven promesa de la extrema derecha en Israel. La nueva ministra de Justicia saltó a la fama –o, mejor dicho, a la infamia– en julio de 2014, cuando compartió en su Facebook unas palabras del periodista Uri Elitzur:
El pueblo palestino nos ha declarado la guerra, y debemos responder con guerra. No con una operación lenta y de baja intensidad, no con una escalada controlada, no con una destrucción de la infraestructura terrorista, no con asesinatos selectivos (…) Esto es una guerra entre dos pueblos. (…) Los actores en esta guerra son aquellos que incitan en mezquitas, los que escriben los temarios de los colegios, los que ofrecen refugio y vehículos, los que honran y apoyan moralmente [a los terroristas]. Son todos combatientes enemigos, y su sangre se derramará sobre sus cabezas. Esto incluye a las madres de los mártires, que los mandan al infierno con flores y besos.
El artículo de Elitzur es repugnante, pero esclarecedor. La doctrina Dahiya, inaugurada en Líbano (2006) y perfeccionada en Gaza (2008-09 y 2014), contempla la destrucción de infraestructura civil y el uso desproporcionado de fuerza para acabar tanto con los enemigos de Israel como con sus familias. “Son todos combatientes enemigos”.
En cuanto a Shaked, su extremismo no desentona en el nuevo gabinete de Benjamin Netanyahu. El primer ministro preside sobre una coalición de cinco partidos a cual más xenófobo que el anterior. Naftali Bennet, compañero de filas de Shaked en El Hogar Judío y nuevo ministro de Educación, presume de haber matado a muchos árabes a lo largo vida. “No hay un problema con eso”, matiza. Eli Ben-Dahan, el subsecretario de Defensa encargado de gestionar la ocupación de Palestina, opina que “los palestinos son bestias” y “un judío siempre tiene un alma más elevada que un gentil, aunque sea homosexual”. Su jefe,Moshé Yalón, pretende segregar a palestinos e israelíes en los autobuses que circulan en los territorios ocupados. Silvan Shalom, encargado de negociar con la Autoridad Palestina, se opone a la creación de un Estado palestino. La subsecretaria de Exteriores, Tzipi Hotovely, se basa en el Talmud para sostener que Palestina pertenece a Israel. Miri Regev, ministra de Cultura, ha comparado a los inmigrantes sudaneses con un cáncer.
Hay que decirlo claramente: Israel está gobernado por la extrema derecha. Marine le Pen sueña con instaurar un gobierno así de intolerante en Francia.
La inestabilidad de Oriente Próximo es agua de mayo para esta congregación de ultras. Ante los avances del Estado Islámico en Irak y Siria, la intervención de Arabia Saudí en Yemen y las negociaciones nucleares con Irán, los abusos de Israel en Palestina han pasado a un segundo plano. El gobierno acaba de confiscar otras 81 hectáreas palestinas con el fin de construir un vertedero para colonos judíos (ya son medio millón, y subiendo).
La indulgencia de Estados Unidos amplía el margen de maniobra israelí. Ni siquiera la mala sangre entre Netanyahu y Barack Obama  ha alterado el apoyo incondicional de Washington a Jerusalén. El departamento de Estado ha aprobado la venta de un paquete armamentístico de 1.750 millones de euros, que incluye 3.000 misiles Hellfire y 50 bombas anti-búnker. El 24 de mayo, EE UU vetó un comunicado de la ONU en el que se proponía convertir Oriente Próximo en territorio libre de armas nucleares. Ocurre que Israel, azote del (hipotético) Irán nuclear, no quiere deshacerse de su propio arsenal ilegal. La enemistad con Teherán podría devastar Líbano de nuevo: según el New York Times, Israel está considerando otra intervención militar contra Hezbolá.
¿Y Europa? Federica Mogherini se ha implicado en el proceso de paz, defendiendo la creación de un Estado palestino con capital en Jerusalén. Pero su intento de congraciarse con Netanyahu en vez de presionarlo muestra los límites de esta estrategia. El primer ministro jamás expulsará a los colonos de Cisjordania. Palestina, acribillada por asentamientos judíos y sometida a un apartheid de agua, no es un Estado viable.
Cada vez parece más acertado Ilan Pappé, el historiador israelí que acusa a su país de llevar a cabo un “genocidio incremental”. Hay que afrontar esta realidad, por lamentable que resulte. Más insultante sería prostituir el pasado del país para justificar su presente.