Wednesday, June 22, 2016

COLOMBIA: FIN DE LA GUERRA MAS LARGA EN LATINOAMERICA

MIÉRCOLES 22 DE JUNIO DEL 2016 | 10:41

FARC: 7 claves para entender 50 años de guerra en Colombia

El gobierno de Colombia y las FARC han anunciado que el fin definitivo del fuego se firmará este jueves 23

DIARIO EL COMERCIO, MUNDO.
El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC acordaron la firma definitiva de un acuerdo de alto al fuego definitivo bilateral para este jueves 23 de junio, un paso histórico en el proceso de fin del conflicto que lleva cinco décadas.
FARC: 7 claves para entender 50 años de guerra en Colombia
Ambas partes dialogan desde hace tres años en La Habana para terminar con una guerra interna que ha dejado más de 220.000 muertos y millones de desplazados y prometieron firmar un acuerdo final antes del 23 de marzo, pero el acuerdo se reprogramó para junio.
A continuación un repaso por este prolongado conflicto:
► 1) CÓMO SE INICIÓ EL CONFLICTO
El asesinato en 1948 del líder populista Jorge Eliecer Gaitán provocó el reciclaje de un conflicto armado en una época conocida por historiadores como "La violencia", protagonizada por los dos principales partidos políticos de entonces (El Partido Liberal y el Partido Conservador). Cientos de miles de personas murieron en campos y ciudades y grupos campesinos se sumaron a las fuerzas liberales y luego comunistas para armarse y defenderse.
Un ataque militar ocurrido en 1964 contra su principal campamento derivó en la creación del grupo rebelde conocido como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
► 2) OBJETIVOS DE LA GUERRILLA
Aunque desde su fundación las FARC son nominalmente marxistas, su ideología jamás ha estado bien definida. Las FARC han intentado obligar a la oligarquía conservadora a que comparta el poder y la tierra a través de una reforma agraria en un país donde más de cinco millones de personas han sido desplazadas, principalmente por paramilitares de extrema derecha al servicio de hacendados ganaderos, empresarios, traficantes de drogas y guerrilleros. Las FARC perdieron popularidad cuando recurrieron al secuestro, la extorsión y el cobro de cuotas por la producción de cocaína y la explotación de la minería ilegal (oro) para financiar su insurgencia.
► 3) INTERVENCIÓN DE ESTADOS UNIDOS
En el 2000, el gobierno de Estados Unidos comenzó a enviar miles de millones de dólares para financiar acciones contra el narcotráfico y la guerrilla dentro del Plan Colombia, que contribuyó a que las fuerzas de seguridad infiltrarán, replegaran y debilitaran a las FARCy dieran de baja a varios de sus principales comandantes, miembros de su Secretariado General.
► 4) COSTO HUMANO
Más de 220.000 vidas se han perdido desde 1958, la mayoría de ellas civiles. En las últimas dos décadas, muchas de las muertes fueron obra de los paramilitares, que concertaron la paz con el gobierno desde el 2003 hasta el 2006. Las FARC habían secuestrado a hacendados, ganaderos, políticos y soldados a los que han mantenido por años en campamentos en la selva. La ex candidata presidencial de nacionalidad colombo-francesa, Ingrid Betancourt, y tres contratistas militares estadounidenses fueron parte de los prisioneros de las FARC. Las Fuerzas Armadas rescataron a Betancourt y los contratistas en 2008 en una acción cinematográfica denominada Operación Jaque.
5) ► ESFUERZOS DE PAZ
Las conversaciones de paz de mediados de la década de 1980 fracasaron debido al asesinato de al menos 3.000 aliados del ala política de las FARC a manos de escuadrones de la muerte. Otro intento de paz se derrumbó en el 2002 después de que los rebeldes se apoderaran de un avión de pasajeros para secuestrar a un senador, luego de que el gobierno colombiano les hiciera inéditas concesiones como el despeje de un área de 42.000 kilómetros cuadrados al sur del país. El actual diálogo de paz inició en el 2012 en La Habana.
► 6) ACUERDOS A LA FECHA
Los negociadores han alcanzado acuerdos sobre reforma agraria, combate al narcotráfico, participación política de la guerrilla y el castigo a los responsables de crímenes de guerra de todos los combatientes.
► 7) QUÉ RESTA
El miércoles 22 de junio, las FARC anuncian que está "casi concluido" el acuerdo de paz y se anuncia la firma del cese definitivo al fuego para el jueves 23 de junio.
Se espera que para el próximo 20 de julio estén finiquitado todos los acuerdos.

Friday, June 10, 2016

VIKTOR KORCHNOI: ADIOS AL CAMPEON MORAL DEL AJEDREZ

Murió Viktor Korchnoi, el gran maestro que huyó del comunismo y fue un campeón sin corona en el ajedrez
Una de las grandes figuras de la historia del ajedrez falleció en su casa en Suiza; tenía 85 años y había padecido dos ACV entre 2012 y 2015
Por Carlos A. Ilardo | Para canchallena.com, DIARIO LA NACION, 6 DE JUNIO DE 2016.
En su hogar en Wohlen, un punto en la geografía suiza, en la tarde del lunes 6 de junio, ese corazón, maltrecho y cansado después de 85 años de intensos latidos dijo basta. Y con él también ese hombre, que como nunca antes cayó rendido. El gran maestro y una de las grandes leyendas de la historia del ajedrez,Viktor Korchnoi, falleció tras una larga enfermedad que lo llevó a un estado de vida casi vegetal, sordo y postrado en silla de ruedas, tras padecer dos ACV entre 2012 y 2015.
Nacido el 23 de marzo de 1931, Víktor Korchnoi sintió el rigor de la invasión nazi y el sitio a Leningrado, su ciudad natal, en 1941; sin madre ni padre, vivió bajo el cuidado de su abuela (Elena Alekseeva) y su madrastra (Roza Abramovna). "Mis padres se separaron cuando tenía dos años; él (Lev) falleció durante un bombardeo alemán y mi abuela, que se ocupó de mi crianza, murió en 1942. Un vecino me ayudó a empujar el trineo que llevaba su cuerpo hasta el cementerio de Volkovy. Caminaba un kilómetro diario para conseguir agua de un agujero en el hielo del río Neva; la comida era muy escasa y utilicé las planillas de racionamiento de los muertos para conseguir alimentos; cambié pan por leña para protegerme del frío. Cuando la hambruna nos alcanzó, mi gato Macheck desapareció de la casa", recordó a La Nación durante una charla telefónica con motivo de los festejos de su cumpleaños N°80, en 2011. Es que el gran maestro, que había conquistado 4 campeonatos soviéticos y 5 suizos (su segunda patria), dos subcampeonatos mundiales y ganado el Mundial Seniors en 2011, mantuvo siempre un cordial trato con La Nación tras sus gratos recuerdos de su paso por la Argentina.
"Fue muy importante el apoyo del diario La Nación para que yo jugara en Buenos Aires el match por la semifinal del ciclo Candidatura ante Polugaievsky", recordaba el Korchnoi sobre su duelo realizado en agosto de 1980 en el teatro Premier de la avenida Corrientes, donde se impuso por 7,5 a 6,5, y le permitió ser nuevamente aspirante al título mundial en poder del ruso Karpov. 
De sus cinco visitas al país (la última fue en 2001 para el magistral Najdorf), Korchnoi mantenía un especial recuerdo de la primera. "Nunca me podré olvidar de la primera vez jugué en Buenos Aires; se trató un magistral en 1960, el que gané ante fuertes jugadores, incluso participó Bobby Fischer, pero con el premio en efectivo que recibí, a mi regreso a la URSS me pude comprar mi primer juego de dormitorio. Mi vida era muy austera por aquellos años" contó el ajedrecista que disputó más de 5000 partidas en sus 70 años de carrera.
La fuerza física y ajedrecística de Korchnoi, conocido también como "Víctor el terrible" alcanzó uno de sus máximos puntos cuando en febrero de 2011, con casi 80 años, participó en Gibraltar, en el Open más fuerte del mundo, ante 232 jugadores, de los cuales a muchos de ellos cuadruplicaba en edad, y finalizó 39° con 6 puntos sobre 10 posibles. Entre sus vencidos estuvo Fabiano Caruana, por entonces de 18 años y N°20 del mundo, y hoy convertido en uno de los principales sucesores del campeón mundial, Magnus Carlsen.
Cuando se le consultó si se había sorprendido por su labor en Gibraltar, el legendario maestro refutó, "no, para nada; no me gustó mi actuación pero lo haré mejor el año próximo. ¿la diferencia de conocimientos con mis rivales?, ellos son jóvenes y estudian con las computadoras y mis conocimientos son esencialmente sin la máquina, por eso mi comprensión es más profunda. El uso excesivo de la computadora pacifica al cerebro humano, lo calma".
Así era el hombre, cuya odisea de vida -para huir de la URSS aprovechó su participación en un torneo holandés (IBM) en 1976 para solicitar asilo- originó el guión de la película La diagonal del alfil (Oscar a la mejor película extranjera, 1984) y la ópera rock "Chess" (de fuerte convocatoria en Londres y Nueva York), el que pudo ser también actor, músico y profesor. "Abandoné mis estudios de música porque en casa no teníamos piano ni lugar para practicar. Quise ser actor, pero mi mala pronunciación del ruso me bajó del escenario. Y pude ser profesor pero el ajedrez me salvó de ello; hoy viviría en Siberia enseñando la historia de mi país. Pensándolo bien, ya no me quejo, no me ha ido nada mal con este juego", remató en la última charla.
En compañía de su mujer, Petra Leewerick, amante, secretaria y centinela de sus promesas de amor desde hace más de 40 años, Víktor Korchnoi decidió ejecutar hoy su último movimiento, una jugada que desafía al tiempo frente a las celadas del olvido.

Thursday, June 9, 2016

BUEN ARTICULO DE ANA WORTMAN SOBRE COMO ES VIVIR HOY EN ARGENTINA

VIDA COTIDIANA EN LA ARGENTINA: ENTRE LA VULNERABILIDAD Y EL CAMBIO SOCIOCULTURAL
¿Cómo viven los argentinos hoy? ¿Es igual la vida cotidiana en esta época, que hace 20 o 30 años atrás? ¿Qué factores inciden en la cotidianeidad argentina? ¿Existe una cotidianeidad por clase social, por edad o por género? Todas estas preguntas nos dispararon a reflexionar en este artículo en torno a dos cuestiones, que desde mi punto vista aparecen como una tensión en la sociedad argentina. Por un lado, cierta vulnerabilidad propia de países en vías de desarrollo, pero también característica del orden político ideológico contemporáneo donde la violencia adopta la forma de terrorismo y el lazo social está dañado. Por otro lado, podemos observar en forma paradojal transformaciones socioculturales progresivas y significativas que inciden en las identidades y nuevas percepciones del otro, de la educación, hijos, familia, así como también, nuevas formas de encuentro y desencuentro social en el marco del crecimiento de las mediaciones tecnológicas.
1. Vulnerabilidad
A diferencia de lo que ocurre en países de mayor nivel de desarrollo económico y de sus instituciones, la vida cotidiana en nuestros países está muy atravesada por conflictos sociales y políticos.
Esta más expuesta, casi no hay mediaciones. Aunque no nos interese la política y no querramos participar de ella, la debilidad de las instituciones, la falta de controles y la exposición a catástrofes varias, como cortes de luz o inundaciones urbanas y rurales, para empezar a mencionar algunas cuestiones de un largo listado posible, nos expone a un sinnúmero de situaciones que ponen a prueba nuestra subjetividad, nuestras defensas, nuestros controles, nuestros miedos, nos puede matar o arruinar económicamente, modificando inesperadamente el curso de nuestras vidas.
Los países desarrollados suelen ser más previsibles, todo aparentemente funciona y existen un sinnúmero de reglas que se cumplen y la gente, a su vez, tiene incorporadas para su cumplimiento. Las normas de tránsito suelen cumplirse más, hay más respeto por el peatón y ocurren menos accidentes de tránsito en general.
Podríamos decir que, desde esta perspectiva, la vida cotidiana es más tranquila y previsible. Uno puede planificar el día de tal manera que, si no ocurre una catástrofe, una fatalidad azarosa, todo será como fue previsto. Existe un orden social que lo asegura y las personas se comportan en función de ese orden social. Es decir, que generalmente la vida cotidiana transcurre.
Los trenes en general funcionan a horario, se mantiene una regularidad, las personas hacen lo que deben hacer y se espera que hagan. Si bien no podemos asegurar que dicho orden produce o sea el camino a la felicidad, al menos se vive, aparentemente, de forma más relajada. Como señala Ulrick Beck, el conflicto en estas sociedades aparece más bien como consecuencia del desarrollo. Si algo de esa cuasi perfecta maquinaria deja de funcionar o falla, la sociedad entra en riesgo y las personas se agrupan ya no por los motivos por los que se agrupaba mayoritariamente hasta pasada la mitad del siglo XX, sino que problemas derivados del desarrollo como la contaminación ambiental, o catástrofes naturales o desastres informáticos generan nuevos conflictos, demandas y derechos.
1.1 Tensiones globales que irrumpen. Inseguridades
Sabemos fundamentalmente a partir del 11S, que esa cotidianeidad puede verse alterada por conflictos internacionales que adoptan un formato terrorista, que se despliegan ya no en un frente de batalla, sino en plenos centros urbanos, como la destrucción de las Twin Towers en Nueva York o el Atentado a la AMIA en pleno centro de Buenos Aires, una bomba en una estación de tren urbana como Atocha en España y más recientemente, los asesinatos de 12 caricaturistas de la revista satírica francesa Charlie Hebdo. A los que se pueden sumar los asesinatos deEstado Islámico, las nuevas formas de antisemitismo que imperan en Europa, los conflictos de Medio Oriente, etc.
Si bien generalmente estas nuevas formas de conflicto político dan cuenta de nuevos malestares en la cultura, ya no cabe, tanto como en otras épocas, diferenciar entre un tipo de países y otros, muchas de estas formas de atentados y agresiones son mundializadas y se dan en distintos escenarios. Cuestiones geopolíticas, mezcladas con fundamentalismos religiosos de distintos signos, algunos más violentos que otros, sumados a intereses económicos generan violencia, extremismo y muerte. Si tradicionalmente cuando hablábamos de la vida cotidiana esto inmediatamente nos llevaba a hablar de nuestra organización doméstica, ya hace largos años que es difícil separar esa organización doméstica, ese mundo de todos los días, en relación a nuestra reproducción de vida, el hecho de tener que trabajar para vivir, eso que se hace sin pensar casi como lo que Schutz llama el razonamiento ordinario, el sentido común de un conjunto de acontecimientos que la atraviesan que son obviamente de distinto orden. En nuestro país, AMIA, Cromagnon, la Masacre de Once, más un conjunto de hechos de inseguridad que afectan fundamentalmente a las personas más alejadas de los accesos urbanos, pero que ya a esta altura nos afectan a todos, ha hecho que nuestra vida se vuelva vulnerable.
1.2 Marginalidad social, desamparo
Así, a estas formas de inseguridad derivadas de cómo se va conformando un orden internacional determinado en el cual, Argentina y America Latina están incluidos, se suma la inseguridad que sufrimos quienes vivimos en los grandes centros urbanos y suburbanos, ya sea por corrupción de funcionarios públicos y políticos como consecuencia de cierta descomposición social, también producto de la impunidad, la exclusión social y el desamparo, la droga, etc.
Quienes habitamos los grandes centros urbanos, viajamos en el transporte público, caminamos rápidamente por la ciudad para desplazarnos de un trabajo a otro, nos enfrentamos a robos, asaltos, tanto en la vía publica como también en nuestras casas. A veces son robos de nuestras carteras, celulares, camperas o autos, otras veces son robos con violencia, también hay peligro de muerte. Ese asedio constante producto de una marginalidad siempre existente, el llamado núcleo duro de la pobreza, el crecimiento y amplificación del narcotráfico, pero también del crecimiento de cierta impunidad, de instituciones que no funcionan (sistema judicial, policía, servicio penitenciario, etc.) generan una sensación de anomia social que hace que las personas cambien su comportamiento cotidiano. Es decir, que ante la percepción de amenaza, hombres y mujeres adoptan conductas defensivas, las cuales se manifiestan de diversas maneras, por dónde se camina en un barrio, qué cartera se lleva, cómo saco el auto del garaje, donde llevo las llaves de mi casa, etc., etc.
2. Cambios sociales que intervienen en nuestra cotidianeidad
2.1 Identidades sexuales
Si bien en estos últimos meses vivimos un escenario cuasi amenazante por hechos internacionales y locales, la muerte aún no esclarecida de un fiscal del Estado, también debemos pensar la cotidianeidad alterada a partir de un conjunto de cambios culturales progresivos. Así como se manifiestan procesos que podríamos denominar en forma simplificada, negativos, ya que inciden en la producción de conductas defensivas o agresivas necesarias frente a un mundo social violento, intolerante, fundamentalista, etc., también podemos advertir otros fenómenos sociales progresivos, que nos llevan a reflexionar en torno del impacto que nuevas dinámicas sociales, como el trabajo, la vida urbana y las nuevas tecnologías tienen sobre los sujetos.
Ya hacia fines de los años setenta, pero fundamentalmente en los años noventa, podemos advertir múltiples transformaciones de la vida cotidiana. Un cambio significativo de la sociedad argentina que es visible especialmente en las grandes ciudades es la feminización del ámbito laboral y también universitario. Se habla de la mujer como jefa de hogar. Si esto era corriente en los sectores populares, aparece este fenómeno en las clases medias por transformaciones de la vida familiar, ausencia o debilitamiento de la figura masculina como proveedor fundamental y único del hogar, o la participación creciente de la mujer en el mercado de trabajo y en cargos directivos.
Este fenómeno -que no es nuevo- se expande y supone numerosos cambios en la dinámica familiar. El manejo del dinero, los roles de cuidado y crianza de los hijos, la negociación de libertades, la vida social etc. Si tradicionalmente el espacio público era el espacio de los hombres, hoy esa dicotomía casi ha desaparecido o al menos si persiste ya no se sostiene discursivamente. Asimismo, la disociación entre sexo y reproducción de la vida modifican las identidades subjetivas, sentidos fijos de la vida familiar, etc.
Esta es una cuestión crucial de la vida contemporánea, la posibilidad que la sociedad se reproduzca sin estar asociada al acto sexual y menos aún a una relación social legal como es el matrimonio, lo cual tiene consecuencias sociales y culturales y subjetivas novedosas. Durante mucho tiempo se sostuvo el discurso social según el cual las personas debían casarse para tener hijos y formar una familia. Eso existe, pero no es una necesidad fundamental. Digo discurso social porque sabemos que nacían hijos extramatrimoniales, había madres solteras, etc. Pero al ser ese el discurso social, los nacimientos fuera de ese tipo de institución familiar eran ocultados y se adoptaba una mirada moralizante negativa fundamentalmente en las clases medias y altas. No decimos que los prejuicios desaparecieron, pero lentamente se van creando leyes que amparan múltiples formas de nacimiento y crianza de los hijos. Así a la forma tradicional de nacimiento se suma, la maternidad consentida que no implica convivencia de la pareja, parejas que alquilan vientres para tener hijos biológicos, parejas que adoptan, parejas homosexuales que adoptan, madres solteras que deciden tener hijos en forma conciente, etc. Así surge una multiplicidad de modelos familiares que tiene profundas implicancias en la generación de nuevas subjetividades e identidades.
La ley del matrimonio igualitario ha tenido implicancias en la legitimación pública de vínculos amorosos homosexuales, que habilitan la conformación de familias donde hay dos padres o dos madres, ¿qué significa eso, como vivencian la situación los hijos que dichas relaciones adoptan? Como se construye la maternidad y o la paternidad, es algo nuevo. ¿La paternidad no está ya más asociada a una identidad masculina? ¿O la maternidad a una identidad femenina? ¿Qué es lo femenino en una relación lésbica? ¿Cómo es la maternidad en una mujer lésbica? Por otro lado, el reconocimiento social de la diversidad sexual pensamos que debe tener consecuencias en las identidades heterosexuales y en sus formas de encuentro amoroso, en las identidades masculinas como en las femeninas. Tema también a reflexionar en relación a una nueva cotidianeidad afectiva.
2. 2 TICS. La tecnología atraviesa nuestras subjetividades y las produce
Y vinculada con la anterior es la reflexión en torno a la conformación de las identidades, problemática que también se manifiesta con la denominada primero cultura de la imagen (fotografía, cine, TV), y luego con la participación de los sujetos en hacer imágenes de sí mismos en forma permanente, las llamadas selfies. Podemos afirmar en forma contundente que han cambiado radicalmente las formas comunicación y esto supone nuevas relaciones sociales, nuevas percepciones de sí mismo, etc.
El celular, por ejemplo, que ya no es un teléfono, sino adopta el lugar de una pequeña computadora, constituye un adminículo que gestiona la ansiedad del encuentro y ahora también del conocimiento de nuevas personas para relacionarse. El teléfono originalmente servía para vincularnos con otros conocidos, para trabajar a través de una conversación y una nueva forma de hablar desde sitios determinados. Ahora podemos estar en ningún lugar. Nos comunicamos desde ningún lugar a otro ningún lugar, con otra ninguna persona. ¿Quién es el otro en el celular o en internet? El celular hoy en día parece ser todo. Podemos conseguir taxis, mandar e-mails, mensajes y hasta conseguir parejas o relaciones casuales mediante una creciente variedad de aplicaciones que nos indican según nuestras preferencias quien se encuentra cerca de nosotros.
La ausencia del encuentro con otro mediante un cuerpo que nos pone en juego es para mí el rasgo epocal significativo en torno al lazo social en sus diversas manifestaciones subjetivas, políticas y culturales ¿Quién habla, quién escribe, quién es la persona que se muestra en las redes sociales? En una nueva necesidad de atrapar un lugar y de redefinir el espacio, podemos comprender por qué cuando las personas hablan por su celular desde el transporte público muchas veces hacen referencia al lugar donde están, como una manera de anclar con otro, dónde estamos y fijar un punto en el espacio urbano. Como si siempre estuviera la angustia de que las personas no se van a encontrar, el celular y el contacto fluido por sms o whatsapp frena ilusoriamente la angustia, nos ubica en la maraña de una megalópolis resignificada en las redes de información contemporánea. Las personas están en todos y ningún lugar al mismo tiempo, todo se vuelve más efímero, etéreo, fugaz, más cool, supuestamente más débil y liviano.
Pero como decía ya hace algún tiempo Jameson en su clásico La lógica cultural del capitalismo tardío, no es que las personas no sientan, no sufran o no se angustien, el tono emocional base contemporáneo tiene otra intensidad, es más eufórico. Jameson explicaba esta nueva sensibilidad aludiendo al emblemático cuadro de Edvard Munch El grito (1893), a partir del cual pretendía señalar que en la posmodernidad los sujetos ya no tenían una subjetividad constituida por un interior que se expresaba en el exterior. Esa subjetividad burguesa propia del capitalismo liberal y culturalmente expresada por el modernismo crítico de esa subjetividad y de las formas de dominación burguesa, se podía describir como alienada, reprimida, histérica… En este nuevo dominante cultural -como prefería hacer referencia Jameson al definir “nuestro tiempo”- las personas expresan sus sentidos, emociones vivencias y su dolor humano, en la distintas rupturas de cadenas de significantes, revelando un nuevo tipo euforia, no ya trágica o sufriente. Nos parece importante señalar, que si bien Jameson escribió esta tesis cuando la computadora y la informática recién empezaban a atravesar la dinámica económica capitalista, hoy en día ese tono emocional base es dominante en los procesos de globalización y se expone cotidianamente en los textos de las redes.
Palabras finales
Nos hemos propuesto describir a través de estas líneas algunos rasgos fuertes de la cotidianeidad contemporánea argentina. El tema es muy vasto y da para diversas investigaciones socioantropológicas y psicológicas. Cierta percepción de nuevas formas de violencia y agresividad cotidiana, de carácter social, pero también político cultural, nos lleva a pensar en la necesidad de promover cada vez más la palabra y el debate. Cómo encarar situaciones de catástrofe o de masacre en un extremo, cómo encarar situaciones de inseguridad cotidiana, donde también algunas veces queda expuesta nuestra vida. En otro plano también podemos vislumbrar cambios culturales renovadores en términos de identidades sociales, subjetivas y sexuales, lo cual daría cuenta de una sociedad más libre y tolerante. En estas paradojas se despliega nuestra cotidianeidad.
*Ana Wortman es profesora de la Facultad de Ciencias Sociales/UBA. Investigadora del Instituto Gino Germani en el Área de Estudios Culturales.
Extraído de la Revista Topía. Gentileza de mi amigo cordobés Juan Iribas. 
https://www.topia.com.ar/articulos/vida-cotidiana-argentina-vulnerabilidad-y-cambio-sociocultural

Tuesday, May 24, 2016

JOAQUIN FERMANDOIS Y LA GLOBALIZACION

Sunday, May 15, 2016

LA UNIVERSIDAD PUBLICA ARGENTINA DEBE REPENSARSE

Quiero mucho a la Universidad pública argentina. En un claro ejemplo de movilidad social, pertenezco a una familia, cuyos tres hermanos constituyeron los primeros en graduarse en los años setenta y ochenta, en el nivel universitario, tras generaciones enteras. Participé en mi infancia y adolescencia, de lo que significa en términos simbólicos, el estudio, el resultado final del mismo y todo lo que rodea al proceso educativo universitario. Mediante examen de ingreso, el último impuesto por la dictadura militar que feneció en 1982, me tocó a mí, ingresar a la Universidad en 1983, año bisagra de la historia política argentina. Allí viví mi socialización política: como elector, participé en la selección de los sucesivos gobiernos universitarios en mi Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR, asistí a las primeras asambleas universitarias y hasta milité, primero en una agrupación independiente (AIRU) y luego, en la liberal UPAU, la cual terminó siendo el brazo universitario de la vieja UCEDE, tercera fuerza nacional y la cual tuvo el privilegio de colocar a los primeros diputados liberales en la historia del Congreso argentino.






También fui testigo de las primeras políticas universitarias de la democracia, con sus ventajas y falencias: el ingreso irrestricto, el cual siempre objeté porque creo en el mérito y en el esfuerzo más que en la inclusión por la inclusión misma; la "gratuidad" de los estudios universitarios, financiada por supuesto, por nuestros impuestos, aun de los que nunca pisaron una Casa de Altos Estudios; la expulsión y hasta exoneración de profesores del "viejo régimen", vía asambleas estudiantiles, juzgados sin defensa in situ, por cargos ciertamente políticos y arbitrarios; el gobierno de los no docentes, gradualmente convertidos por obra y gracia de las componendas políticas, en verdaderos dueños de las Facultades; el deterioro de las condiciones edilicias y de infraestructura educativa; el deterioro salarial docente, por la inflación y demás flagelos, que nunca se corrigieron sustancialmente, a lo largo de 33 años. Pero claro, sí defendí a rajatabla, la autonomía universitaria, porque ése era el mejor método para que la propia Universidad argentina autocorrigiera sus debilidades, para que no degeneren en lacras imposibles de superar. Era la propia comunidad académica la que debiera haberlo hecho, pero aparentemente por el punto en el que estamos y motiva este análisis, no lo ha hecho.

Luego continuó mi vida como graduado universitario, trabajando en fundaciones y demás, pero nunca entendí algo que creo, es un enorme déficit pendiente de las Universidades: la desconexión con el mundo laboral y el de sus graduados en particular. No hay ninguna articulación institucional, ni desde el Ministerio, ni desde la Secretaría de Políticas Universitarias ni desde las propias Facultades, que vincule de manera permanente a quienes nos graduamos con nuestras viejas Casas de Estudios, excepto claro está, aquellos que siguen relacionados, porque inician y prosiguen la carrera docente, en las mismas unidades académica que los vio nacer.

Los ochenta terminaron con una situación presupuestaria y salarial caótica, acorde a la hiperinflación con la que culminó Alfonsín su mandato. Muchos colegas recuerdan los paros docentes de 1988 y 1989, que les hicieron perder varios turnos de examen y retrasar el final de sus carreras. Ya no era mi caso, porque egresé en agosto de 1988, previendo que la situación se iba a deteriorar día a día. Siguió el menemismo y sus diez años de Convertibilidad, donde el salario quedó congelado pero no había inflación. 

Fueron años en donde se institucionalizó el organigrama ministerial dedicado a las Universidades, que crecieron en número, casi llegando a las 40, creándose en el conurbano bonaerense pero también otros puntos del mapa argentino, por ejemplo, en el centro del país, en Córdoba, más exactamente, en Villa María, mi reducto laboral docente desde 1999. En un ejemplo claro de cómo se generaban y aprobaban esos proyectos universitarios, la ciudad, en aquel momento, gobernada por los radicales, pergeñó un proyecto universitario interesante, lo consensuó con peronistas e independientes, cobijó a los institutos de enseñanza terciaria, los mismos que ahora Macri quiere volver a reconstituir y que en ese momento, estaban amenazados por el gobernador cordobés, el padre del actual intendente de la capital mediterránea, el dentista Ramón Mestre y lo presentó vía un diputado oficialista que ofició de "lobbysta", D`Àlessandro para que se cree la Universidad. Esta salió finalmente favorecida, sobre otros cuatro proyectos cordobeses, lo cual revela la cantidad de sueños y expectativas universitarias que existen en el país, desde hace larga data, aunque nunca se tenga en cuenta o se piensen, en función de las posibilidades financieras y presupuestarias del país. Tampoco hay quien afirme, desde el gobierno, si tiene o no sentido abrir tal o cual Universidad en tal o cual punto del país, si es necesario, si es pertinente, si es viable, si es útil. El propio Menem también favoreció la creación de Universidades privadas, desde la UAI, vinculada originalmente a la surcoreana Secta Moon, hasta la UCEMA, de los monetaristas Fernández y Rodríguez que pasaron sin pena ni gloria por el elenco gobernante pero lograron sí oficializar su privado Centro de Estudios pasando por la Austral, ligada al Opus Dei. Como se ve, la Universidad argentina, quedó presa de intereses particularistas, pero en el caso de la pública, tampoco el peronismo, resolvió reconfigurarla. Creó nuevas sin criterio, pero hibernó las existentes, legitimando insólitas y variadas alianzas entre radicales, agrupaciones de izquierda, socialistas y unos poco peronistas (siempre marginales en el ámbito electoral universitario) y ayudó a generar Universidades privadas, premiando a "amigos y allegados. Como única mención digna de destacarse, tal vez, la CONEAU, el organismo multipartidario que se encarga de "evaluar" de una forma muy especial, es una criatura que nació con el menemismo. De todos modos, ya en 1999, quedaba claro que el sistema universitario era todo menos un "sistema", más bien sólo un "conjunto".



Tras dicha década, que ya empezó a usar y cooptar la docilidad de Decanos y Rectores, más las cúpulas gremiales de docentes y no docentes,  que optaron por privilegiar sobrevivir individualmente a costa de cambiar las estructuras institucionales y de incentivos salariales y presupuestarios, que gobiernan las Universidades, accede al poder presidencial, el radical De La Rúa, al frente de una Alianza, donde convergían intereses universitarios. Muchos docentes antiperonistas, votaron y se ilusionaron con la Alianza. Pero cuando en el año 2001, el también radical (y liberal), quien hizo toda su carrera estudiantil, militante y profesional en la UNLP, entonces Ministro de Economía, Ricardo López Murphy, no por convicciones, sino por necesidad presupuestaria, dada la pesada herencia de deuda dejada por el menemismo, planteó la necesidad de reducir los sueldos en un 30 %, arancelar los estudios universitarios y hasta provincializar las Universidades nacionales, los docentes y no docentes universitarios, liderados por la elefantiásica UBA, que había tolerado más de dos décadas de la corrupta y feudal gestión del Rector también radical (pero de la línea interna opuesta a López Murphy), Shuberoff, salieron a las calles, provocando el derrocamiento del "osado" Ministro. Los mismos que, meses más tarde, cuando el gobierno de Eduardo Duhalde (peronista no menemista), devaluó también un 30 % y provocó el default de la deuda argentina, se llamaron a un increíble silencio, porque en realidad, ya empezaban a pergeñar su extraña y servil alianza con el nuevo poder. En efecto, los universitarios adhirieron a Duhalde y mucho más aún, a su "delfín" para las elecciones de 2003, el patagónico Néstor Kirchner, quien finalmente, provocaría el renunciamiento de Menem en la segunda vuelta presidencial.

Se inició allí, lo que los universitarios argentinos, en una buena mayoría, consideran el período "más brillante" de la historia universitaria argentina. En efecto, pueden leerse algunos de esos "logros" con los que el kirchnerismo construyó su "relato" logrando la adhesión ciega de la comunidad universitaria argentina, de peronistas, progresistas, radicales, izquierda y hasta trotzkistas, a lo largo de estos años, en este artículo de Alejandro Grimson en Página Doce: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-299222-2016-05-13.htmlGrimson pertenece a esa pléyade de "intelectuales" que fueron seducidos por el nuevo gobierno y también cooptados en la paraestatal  "Carta Abierta", un grupo algo heterogéneo de aplaudidores permanentes de las políticas educativas kirchneristas, integrado por filósofos, antropólogos, comunicadores, periodistas, escritores, profesores universitarios, etc. 

Respecto a las políticas públicas del kirchnerismo hacia la Universidad, el capítulo salarial merece una atención especial. Tras la fenomenal devaluación del 2001, los salarios públicos quedaron licuados por la inflación renaciente y recién en el año 2005, producto de complejas negociaciones con los gremios y en donde, el gobierno dividió aún más el movimiento sindical, creando la oficialista FEDUN, sobre la base del gremio docente de la siempre elástica UBA, pudieron recuperarse y superar por un par de años, a la inflación. Esto explica en gran medida, la quietud  y el conformismo salarial de los docentes durante años, a pesar de que en el bienio 2008-2009, los sueldos volverían a atrasarse pero CFK a través de sus Ministros de Economía lograrían apelar a acuerdos salariales con aumentos desdoblados en el año, superiores a la inflación artificial del INDEC pero inferiores a la inflación real estimada.Lo mismo haría haría tras la devaluación de enero de 2014.

Sin ningún tipo de variantes, el Ministerio de Educación continuó con los instrumentos usados por el menemismo en la década anterior. Incentivos, un ingreso extrasalarial "en negro" que cobran los docentes universitarios en tres cuotas durante el año, pero con 12 meses de retraso; becas presidenciales para estudiantes; programas de intercambio con alumnos latinoamericanos -sí, la Universidad argentina subsidia a 40000 alumnos del continente que consiguen en nuestro país, el acceso libre que no obtienen en sus naciones de origen-; ampliación de las becas del CONICET a miles de jóvenes graduados docentes, para especializarse en estudios de postgrado tanto en Ciencias Sociales como en Básicas, sin ningún criterio de planificación nacional del recurso humano calificado, excepto el clientelar; mejoramiento edilicio de algunas Universidades y construcción de nuevas instalaciones para laboratorios especializados en genética de semillas, como el de la UNR, para empresas privadas como el holding agropecuario Los Grobo, en otro sinsentido de la contradictoria CFK; estímulo a investigaciones científicas (vacunas, satélites, reactores nucleares) pero en instalaciones de las Universidades en numerosas ocasiones, en estado precario, al margen de las normativas vigentes, como se comprobó en el lamentado accidente en un laboratorio o planta piloto de la UNRC, que dejó un saldo luctuoso de 7 muertos en 2007; cientos de contratos de triangulación de obras públicas o camuflado de prestaciones de asesoramiento técnico que no se concretaban, en Universidades, esta vez manejados discrecionalmente por el Ministerio de Planificación del hoy procesado Arquitecto Julio De Vido, etc.

La creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, fue otro hito de la política kirchnerista. Los Kirchner siempre imaginaron a partir de las sugerencias de Lula y Chávez, la necesidad de poner a todo el sistema científico argentino, al servicio de un esquema de producción industrial nacional, con un Estado omnipresente y orientado al consumo del mercado interno. Los años noventa, con la globalización, eran la contracara de este proyecto que en realidad, recogía mucho de los antecedentes de los años cincuenta y sesenta, bajo otros contextos. En términos prácticos, ese desdoblamiento ministerial implicó mayor participación e injerencia del Ministerio a cargo de De Vido.

En un contexto de mayor presupuesto universitario en función del PBI, como nunca antes, con más programas y más alumnos, nadie se preocupó ni por los procesos ni por los resultados. Se gradúan apenas entre el 10 y el 30 % -según Facultades- de los que ingresan en las Universidades estatales y apenas el 40 % en las privadas. A pesar de la Ley 27204 de noviembre de 2015, que el kirchnerismo trató de amarrar, garantizando aún más el ingreso sin restricciones, la población de ingresantes ya ni siquiera es tan masiva como antes, porque deserta el 50 % en el secundario y Argentina tiene hoy a pesar de tanto discurso universalista y de accesibilidad gratuita, menos alumnos proporcionalmente (un total de 1,5 millones, repartidos en un 80 % estatales y 20 % privados) que el sistema universitario chileno (1,13 millones), hasta hace poco, arancelado, con esquema de créditos y con una dura prueba nacional anual de ingreso. En 12 de las 58 Universidades estatales, más del 80 % de los estudiantes aprobó apenas una sola materia. En el cuadro general, el 44 % de los estudiantes no aprueba más de una matería por año. Esto hace  que las erogaciones presupuestarias de las que se jactaba el matrimonio Kirchner en favor de la educación universitaria, pierdan valor. Según Alieto Guadagni, en el año 2011, el presupuesto para las 40 Universidades de aquel entonces, con 70.370 graduados, era de 4.548 millones de dólares (18.829 millones de pesos), es decir, que cada graduado costó 64.633 dólares.

Véanse al respecto, estos links: 
http://chequeado.com/ultimas-noticias/fortuna-un-egresado-de-una-universidad-publica-cuesta-mas-que-en-la-privada-mas-cara/,
http://chequeado.com/el-explicador/claves-para-entender-el-presupuesto-universitario-y-su-vinculo-con-los-paros/
http://chequeado.com/ultimas-noticias/llach-el-porcentaje-invertido-en-2010-en-educacion-ciencia-y-tecnologia-es-casi-identico-al-del-periodo-1999-2001/
http://www.lanacion.com.ar/1820557-que-la-politica-no-corrompa-las-nuevas-universidades

Siguen existiendo alumnos crónicos, como en mi vieja época de estudiante, el plazo de permanencia promedio en las carreras aumentó y la desigualdad social también creció, porque si bien algunas Universidades del interior, permitieron graduarse a las primeras camadas en una familia, los alumnos de las Universidades más grandes en las capitales más pobladas, siguen siendo de clase media que bien puede costearse una Universidad privada. En la Argentina asiste a la Universidad, el 43% de los jóvenes del quintil superior en la distribución del ingreso, pero apenas son alumnos universitarios el 12% de los jóvenes de los hogares pobres -en Chile, el 17 %-. La calidad es menor, se sigue estudiando con fotocopias y no libros y no hay ningún incentivo en la escala salarial docente, para que un buen docente gane más que un mal profesor: ambos cobran por antigüedad. El docente universitario sigue ocupando un rol de poca relevancia social y hasta graduados de algunas carreras que contaban con prestigio social, hoy lo han perdido. Tantos años hablando de la plétora médica argentina, en uno de los países con mayor cantidad de médicos por habitante, se siguen abriendo sin control, nuevas carreras de Medicina y los graduados ya empiezan a trabajar en empresas de ambulancias, como choferes o camarilleros. En el lugar opuesto, no hay suficientes ingenieros en telecomunicaciones o geólogos. 

Cómo se explica entonces el "éxito" y la seducción del modelo K sobre los profesores universitarios? Vía la prédica y distorsión de la historia argentina, con el legado de los DDHH y los desaparecidos, cuestión a la que se ha referido suficientemente Ceferino Reato, incluso creando entre las 18 nuevas Universidades desde 2011, una con el nombre de "Popular de Madres de Plaza de Mayo" (hoy intervenida por sus enormes irregularidades); mediante la incorporación de docentes e intelectuales a los medios públicos de comunicación; con un léxico claramente antiprivatista; alimentando el resentimiento de enormes capas de clase media, contra el campo y empresarios, a través de su aparato propagandístico estatal; estimulando la inclusión de leyes postmodernas, como la de aborto o uniones civiles gays, con las que atraería más a los universitarios (docentes y estudiantes); pero sobre todo, con un enorme poder manipulador, vía la política rudimentaria pero eficaz de "la chequera y el látigo"sobre Rectores y Decanos de las ahora 58 Universidades públicas, el kirchnerismo logró que la Universidad argentina hoy, sea mayoritariamente recelosa o refractaria al proyecto Macri. Que no es el mismo de López Murphy, sin pretender siquiera en pensar en arancelar, privatizar, provincializar ni ajustar las Universidades, pero que decididamente y esto es lo más preocupante, a diferencia de otras áreas, no tiene muy claro qué hacer con ellas, tal vez, porque precisamente a priori, no les son tan afines aunque tampoco quisiera obrar de manera manipulativa, como lo hizo el gobierno antecesor. Un ejemplo elocuente de "ese mitad de camino" en el que queda el gobierno de "Cambiemos", fue el nombramiento de un verdadero "outsider" al sistema universitario argentino, como el productor televisivo de "Animales Sueltos", Juan Cruz Avila, al frente de la SPU en enero, lo cual fue rechazado de inmediato por toda la comunidad universitaria, por extemporáneo e irrespetuoso al "sistema".

Hace un mes, estalló el conflicto salarial. Producto de la devaluación de diciembre de 2015 y el tarifazo de febrero de este año, recrudeció el reclamo salarial de los 130.000 docentes universitarios que ocupan 170.000 cargos más 12.000 preuniversitarios (con 23.000 cargos en colegios de las Universidades) y entonces, Macri se enfrentó a un plan de lucha gremial docente a la antigua, como en los ochenta, que incluye paros, cortes de calles, marchas, clases públicas, etc., sobre la base de la unión de las cinco centrales sindicales docentes, que antes estaban desunidas. El jueves pasado, en Plaza Houssay, enfrente del Palacio Pizzurno, donde se sitúan el Ministerio de Educación y la SPU, los docentes y estudiantes fundamentalmente de la UBA y algunas Universidades kirchneristas, se concentraron para leer discursos en contra del "ajuste" y la "defensa" de la Universidad pública. Estamos en 2016 pero pareciera en las cabezas de quienes estuvieron allí, que estamos en el caótico 2001. Lo paradójico que allí, estaban todos, incluyendo los ex funcionarios K como Filmus, Sabatella, Abal Medina, Tomada, etc.




Independientemente de que se llegue a un acuerdo salarial final, lo que falta es otra cosa. Un verdadero debate sobre el sentido y el rol de la Universidad pública argentina. En tal sentido, es interesante el artículo de Luciana Vázquez, el mismo jueves 12 en el Diario La Nación: http://www.lanacion.com.ar/1897746-un-tabu-que-nadie-se-atreve-a-discutir.

Macri, un admirador del ex Presidente desarrollista Frondizi, el último estadista (intelectual) en tener claro un proyecto educativo universitario integral, debe admitir que no basta con afirmar que los docentes deben trabajar pensando en el "cambio climático" o generar nuevos emprendimientos en la cabezas de sus alumnos, futuros graduados.

Porque para que ello ocurra, tendrá que escoger y ejecutar políticas de mediano y largo plazo para modificar todo aquello que los actores de la Universidad argentina han resistido a lo largo de décadas: objetivos académicos y científicos más claros, que hagan converger planificación con autonomía; estructuras salariales y de incentivos, que premien a los mejores docentes; transparencia en la gobernanza, auditando oficialmente los presupuestos de cada Universidad; asegurar mecanismos de participación política genuina, con pluralismo en las listas de gobierno y sindicales,; un debates profundo y no cosmético al interior y al exterior de cada institución académica, sobre el papel de la Universidad en la sociedad; articular acciones con el nivel secundario -algo que sí está dispuesto a apoyar Bullrich-; complementar políticas y objetivos con el Ministerio de Ciencia y Tecnología y, revisar por qué no, los principios sacrosantos y poco realistas del ingreso irrestricto y el cogobierno universitario.

Lo peor que pueda ocurrir es que la Universidad pública, financiada por todos los argentinos, se anquilose, se aísle, se convierta en un "sistema" abroquelado de intereses particularistas, que la desvíen de su rol primordial: formar a millones de argentinos, con un nivel de calidad superador, no sólo inclusivo.