Sunday, September 17, 2017

MERKEL, TRAS LOS RECORDS DE ADENAUER Y KOHL


Indispensable Angela

Merkel enfrenta su cuarto mandato desde una centralidad que empezó siendo alemana y ahora es ya europea y global

LLUIS BASSETS, DIARIO EL PAIS, MADRID, SABADO 16 DE SETIEMBRE DE 2017.




Así como hay una superpotencia indispensable, Estados Unidos, según la ex secretaria de Estado Madaleine Albright, también hay un personaje político europeo indispensable, según el semanario The Economist, y este es Angela Merkel. Si no fuera por la obsesión alemana por la discreción y por su reticencia al protagonismo, Merkel sería reconocida como la líder del mundo libre, especialmente desde que Obama dejó la Casa Blanca y le sustituyó el presidente más atrabiliario, errático e irresponsable que haya encabezado el Gobierno de Washington.

El próximo domingo los alemanes tendrán la oportunidad de darle por cuarta vez una mayoría parlamentaria, algo prácticamente asegurado a la vista de las encuestas, en las que las listas socialdemócratas, con su candidato Martin Schulz a la cabeza, se hallan a una distancia inalcanzable —entre 15 y 17 puntos por detrás— para aspirar a algo más que entrar como socios minoritarios en un gobierno de gran coalición. La única incógnita que dilucidarán los electores será la fórmula de gobierno, en función de la composición del Parlamento, pero no la centralidad de la coalición conservadora CDU-CSU y de la figura indispensable de Merkel.
La tonalidad del cuarto mandato de Merkel en la cancillería dependerá de los socios que se vea obligada a escoger entre las tres opciones posibles en un mapa parlamentario en el que no se dan mayorías de gobierno en solitario. La opción más clara son los liberales del FDP, el socio habitual de la CDU-CSU en la coalición burguesa durante los años de la Alemania de Bonn, con los que también Merkel hizo gobierno en su segundo mandato entre 2009 y 2013. Para que esta fórmula sea posible los liberales deben salir del bache en el que se metieron hace cuatro años, cuando se quedaron sin representación parlamentaria por primera vez desde la fundación de la actual república.
Siempre está a mano la gran coalición, la fórmula que mejor refleja el consenso central de la política alemana, que lleva a gobernar juntos a los dos partidos concebidos para actuar como adversarios, uno en el Gobierno y el otro en la oposición, con el inconveniente de que dan cancha política a quienes serán los extremos, la izquierda radical Die Linke y el partido anti inmigración AfD (Alternative für Deustchland).
Hay todavía una tercera fórmula inédita, en la que una insuficiente mayoría parlamentaria conservadora-liberal se vería completada por los diputados verdes, dando lugar a la Jamaica, una improbable coalición en la que ondean, como en la bandera de la isla caribeña, los colores negro (CDU-CSU), amarillo (FDP) y verde (Die Grüne). Para Merkel, tendría el atractivo de estrenar socio de coalición con el partido que gobernó con su antecesor Schröder y dio a Alemania un destacado ministro de Exteriores como Joschka Fischer, en el gabinete que mejor representó la llegada al poder de la generación revolucionaria del 68. Sentar juntos a liberales y verdes es algo con una dificultad objetiva en los programas contradictorios de ambas formaciones, especialmente respecto a los refugiados y a las emisiones contaminantes de los automóviles, pero también en una cuestión de culturas políticas opuestas e incluso enemigas.
Con 12 años de experiencia como canciller a sus espaldas y otros cuatro por delante, Merkel superará pronto a Konrad Adenauer, que permaneció 14 años al frente de la república de Bonn (entre 1949 y 1963), e igualará a quien fue su mentor, el canciller de la Alemania unida, recientemente fallecido, Helmut Kohl. Si el primero inauguró una Alemania en paz y el segundo consiguió reunificarla, Merkel se ha encontrado con el reto de responsabilizarse del rumbo de Europa entera en la época de mayores turbulencias para el proyecto de integración, que coincide también con la quiebra del liderazgo mundial de Estados Unidos.
El récord de permanencia en la cancillería llegará en 2021, cuando Merkel cumpla 67 años, todavía a seis de alcanzar la edad de Adenauer cuando fue investido como el primer canciller de la República Federal. Aunque muchos especulan con su jubilación al término del próximo mandato, nada está escrito sobre la eventualidad de un quinto mandato al que se presentaría con la edad de Hillary Clinton cuando aspiró a la presidencia de EE UU. Esta eventualidad, ahora remota, dependerá de dos factores: de su capacidad para superarse a sí misma en su balance de gobierno, de forma que se encuentre entonces en buen estado de forma política y de imagen pública; y del punto en que se halle el centro derecha, en cuanto a cohesión y liderazgos alternativos, ahora inexistentes.
Merkel, a diferencia de Adenauer y Kohl, ha adquirido envergadura gracias a las crisis existenciales con las que ha tropezado. No es lo mismo la oportunidad de un momento inaugural, como la Hora Cero que presidió Adenauer, o la caída del Muro, que correspondió a Kohl, que la dificultad de dos crisis como la del euro y la de los refugiados, que han hecho gravitar el peligro de desaparición sobre la propia idea de Europa.
Buena parte del éxito de Merkel tiene que ver con la solidez del sistema político e institucional alemán, en el que ella ha conseguido ocupar e identificarse con el centro ideológico e incluso topográfico. Pero también cuenta su personalidad, reflexiva y dubitativa, pragmática y posideológica, capaz de arriesgar pero alejada de visiones y fantasías (esa vision thing, que no tenían tampoco ni Bush padre ni Helmut Kohl) y con un sentido moral que la alejan del cinismo y de la arrogancia tan característicos de la profesión política masculina.
Una reciente encuesta del Pew Research Center, realizada en 37 países, revela el impacto global de la canciller, en contraste con el desprestigio de Donald Trump, Vladímir Putin y Xi Jinping. Un 42% de la mediana mundial de las encuestas confía en Merkel frente a un 31% que expresa su desconfianza, cifras que en el caso de Trump son del 22% y el 74%, respectivamente. En Europa, el grado de confianza llega al 60%, con la particularidad de que el Pew subraya el notable apoyo con que cuenta la canciller en la opinión de izquierdas.
Un exceso de expectativas puede también traducirse en nuevas decepciones, sobre todo cuando quien la espera son la Unión Europea en la salida de la crisis y el mundo sin presidente de Estados Unidos. Le sucedió a Obama solo llegar a la Casa Blanca y le puede suceder a Merkel en su cuarta investidura como canciller. Las tareas alemanas que tiene ante sí no son menores y no podrá desatenderlas en nombre de unos liderazgos europeos y globales que suscitan más reticencias que entusiasmos entre sus compatriotas.
La economía se halla en excelente forma pero todavía vive en buena parte del impulso reformista de su antecesor Gerhard Schröder. El país no tiene las infraestructuras que necesita, producto entre otras cosas de su aversión al gasto y al endeudamiento. Siendo un gigante industrial, la rama más puntera que es la digital se halla subdesarrollada. El prestigio de su industria automovilística se halla erosionado por el fraude de las emisiones. Sigue cayendo la capacidad adquisitiva de los trabajadores peor pagados, en una buena demostración de que Alemania no se sustrae al incremento global de las desigualdades que ha presidido la reciente crisis. Y es muy inquietante su demografía declinante con una población cada vez más envejecida.
A pesar de las exigencias interiores, hay demanda de Merkel en Europa —con Macron a la espera de dar juntos el gran impulso europeo— y la hay en el mundo, con esos liderazgos populistas y autoritarios, Trump, Putin, Xi Jinping, que hacen todavía más urgente una brújula orientada por el derecho internacional y por los valores europeos que son los de Angela Merkel.

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Sunday, August 13, 2017

CHARLOTTESVILLE: OTRA POSTAL DE LA DECADENCIA NORTEAMERICANA



Ayer, en la localidad de apenas 35.000 habitantes, Charlottesville (Estado de Virginia), un auto en carrera desenfrenada por una de las arterias de esa ciudad, atropelló a una multitud de personas, matando a tres e hiriendo a otras 19. Lo hizo en el contexto de una marcha de los supremacistas blancos, quienes portaban banderas racistas del Klu Klux Klan, de la Confederación sureña y símbolos neonazis, yendo al encuentro de la contramarcha de "liberals" y progresistas postmodernos, que reivindican valores como la pluralidad religiosa y moral, entre otros.

 

Esta vez, no fue un atentado de un musulmán radicalizado, cualquiera sea su lugar de procedencia (Arabia Saudita, Chechenia, Afganistán). Esta vez, fue un americano blanco, un joven de 20 años, oriundo de Ohio, que lleno de odio y resentimiento contra las minorías que el mismo país y su Constitución dejaron crecer y progresar, prefirió inmolar a quienes no piensan como él. Es otro signo inequívoco del desmoronamiento axiológico del otrora Imperio? No se hallan en cuestionamiento los mismos valores que lo engrandecieron? Recordemos que todo esto se da en el contexto de la era Trump, otro factor que podría ser interpretado en clave de decadencia.

En cualquier caso, parece ser también el grito desesperado de la cada vez más minoría blanca, representada por esta "alt-right" trumpiana, pero ya en el ocaso, frente a otras razas, más vigorosas en términos demográficos, como la latina. Una minoría blanca a la que, por propia decisión, están consumiendo la desocupación, el fanatismo televisivo y religioso, la obesidad, las drogas, el alcoholismo y la infertilidad, entre otros flagelos. Lejos quedó atrás el empuje propio de las familias aventureras, conquistando el Lejano Oeste, conduciéndolos al "sueño americano" en la segunda mitad del siglo XIX, como en los filmes hollywoodenses de la década del cincuenta. De ello, ya nada queda.

Es que tal vez, sea ésa la Estados Unidos que va muriendo y se resiste a hacerlo. Quizás esté naciendo "otra", con otros contenidos, con otros contornos, por qué no, más semejante a la resto del continente, que le tocó hegemonizar.

BUENA EXPLICACION DE LA SUPERVIVENCIA POLITICA DE MADURO EN VENEZUELA

TRAPITOS AL SOL
La Opinión de RAUL FUENTES
DIARIO EL NACIONAL, CARACAS, DOMINGO 13/8/2017.
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La toma del Fuerte Paramacay y el escape del muy bien apertrechado capitán Caguaripano, el ping-pong que juega el Sebin con Ledezma y López, la cohabitación imposible en el Palacio Federal del fraudulento concilio comunal y la Asamblea Nacional, el doble rol de acusador y defensor que interpreta el abogado Tarek William Saab, la persecución y encarcelamiento de alcaldes de la oposición, el dictamen del CNE que prohíbe a la MUD presentar candidatos en 7 estados, los cancilleres reunidos en Lima que desconocen la ANC y  tachan de dictador a Nicolás, la visita a sus amigotes… En fin, temas sobran para explayarse a placer. Me privaré de ese gusto para tratar de entender cómo el régimen consigue imponer sus demenciales criterios y por qué seres aparentemente humanos y pensantes respaldan y aplauden consensualmente, ¡bravo, así, así, así es que se gobierna!, las bravatas de Maduro, los desplantes de Padrino y la patanería de Cabello. Tanta aquiescencia es sospechosa. ¿Qué coco espanta, ¡bu!, a los que no ven con buenos ojos la deriva autoritaria del nicochavismo y desearían se respetase la Constitución bolivariana?
Citarse a uno mismo denota presunción o vanidad; pero, en este punto, a riesgo de ser tildado de pedante y engreído, incurriré en esa inelegante práctica, pues la pregunta no es retórica y me remite a un artículo, “Parecidos no tan casuales”, publicado hace poco más de un año en este mismo espacio,  en el que establecí algunas analogías entre el régimen militar instaurado por Chávez –y que, a su muerte, La Habana decidió endurecer y vestir, ¿camuflar?, de civil– y las hermandades criminales –Cosa NostraCamorra,  ′Ndrangheta–, enseñoreadas en el mezzogiorno italiano. Para ello, me valí de las cavilaciones respecto a la mafia del Inspector Anders, renco investigador romano, imaginado por el escritor australiano Marshall Browne (1935-2014), que disimula su minusvalía con una pata de palo –¿metáfora del capitán Ahab y su obsesiva persecución de la ballena blanca (Moby Dick) que le arrancó una pierna?– y la compensa con la sagacidad que distingue a los héroes de novelas detectivescas: “¿Qué droga han administrados al país? ¿Por qué la población se queda sentada como una liebre asustada? La respuesta (…) una gran fuerza económica; una sólida red de corrupción; el miedo y la crueldad; un secreto siniestro y una astuta planificación. Individualmente estos elementos son simples y brutales, pero al combinarlos la máquina es tan intrincada como un reloj suizo”. 

Monday, July 17, 2017

PULSEADA ENTRE DOS EN LA VENEZUELA DE MADURO



Ayer la oposición sumó más de 7 millones de votantes, diciéndole que no a la elección constituyente del Presidente Maduro, quien a su vez, realizó un simulacro de votación preparando a la población para el acto comicial de fin de mes.

Más allá de las discusiones y las dudas surgidas respecto a los números opositores (entre otras cuestiones, sorprende las razones alegadas de posibles represalias por lo que se procedió a quemar actas y cajas de votos) así como la poca visibilidad mediática del evento oficial, resulta claro que se inaugura un nuevo capítulo de esta compleja trama política de la Venezuela post Chávez.

En efecto, serán dos semanas donde ambos pulsearán tratando a ningunear y anular al otro, porque se trata de dos lógicas de país enfrentados. La lógica opositora inauguró ayer mismo, su llamada "Hora Cero" y ya convocó para este jueves, a un paro cívico nacional. Maduro y la titular de la siempre discutida Comisión Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, han relativizado la masiva demostración pacífica opositora, han expresado que no es vinculante y planteado seguir adelante con la prepotencia oficialista para reformar la Constitución y con ello, un nuevo orden jurídico, que borrará la propia institucionalidad chavista. 

Venezuela vive horas fundamentales para su destino. O se embarca en el rumbo que la oposición marca y con ello, las horas de Maduro parecen contadas, en una trayectoria que se parecerá a la de Augusto Pinochet, cuando tuvo que aceptar su derrota en el plebiscito de octubre de 1988 e inició así la transición a la democracia en Chile o, negándose a tal sendero, se convierte en un dictador a lo Castro en Cuba, con una legalidad neoconstitucional de fachada?

Puede jugar el entorno internacional en la dilucidación de este bloqueo político? Varios ex Presidentes latinoamericanos fueron veedores del proceso electoral opositor como la OEA liderada por el uruguayo Almagro, festejaron el éxito de la coalición de los Borges, Capriles, Machado, López y Guevara. Pero quien sí puede influir decisivamente es la Estados Unidos de Trump. Este ya amenazó que si Maduro continúa su intención de reformar la Constitución, se verá obligado a sancionar al país caribeño. Sabemos que ese tipo de medidas refuerza a todo oficialismo y le dará la excusa perfecta para militarizar más el régimen, como ocurrió con el embargo americano sobre la Cuba de los Castro. Tal vez, un verdadero bloqueo petrolero sea una medida más fuerte y quizás eficaz. No podemos preverlo pero sí podemos conjeturar que las próximas dos semanas serán definitorias.

Wednesday, June 28, 2017

VENEZUELA: SUSTO MILITAR PARA MADURO?




Es un Presidente débil pero nada parecía inquietarlo. Había relegado el papel de la oposición legislativa, haciendo que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) invalide las credenciales electorales de algunos de sus integrantes, provocando un verdadero conflicto de poderes, rozando con el autogolpe. Hizo oídos sordos con los reclamos de DDHH de sus presos políticos (más de 140), como Leopoldo López. Pudo sortear el aislamiento internacional, tanto en la OEA, donde hizo valer sus acreencias petroleras con los países caribeños y frenó las sanciones de más media América, liderada por el uruguayo Almagro. Sobrevivió a los primeros meses de Trump en la Casa Blanca, que sin embargo, no le cortó el drenaje petrolero que lo sostiene, igual que lo hacía con Chávez. Pudo reemplazar a su Canciller militante Delcy Rodríguez y aún ratificando a su Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quitarle poder en la FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana). Mantuvo su vínculo especial con los asesores cubanos de Raúl Castro. Tuvo las manos limpias para reprimir en las calles a diestra y siniestra a la oposición que resiste su última e ingeniosa jugada de convocar a una Asamblea Contituyente para reformar "la Constitución de bolsillo" del chavismo, con todos militantes y adherentes cooptados, en una maniobra que sólo el fanático profesor argentino Atilio Borón puede defender creyendo qu es "poder de base". Unos 93 jóvenes muertos se han cobrado estas semanas de violencia para sostener un régimen al que ni siquiera las plegarias y airados reclamos de los obispos venezolanos en el Vaticano intentando convencer al populista Papa Francisco de la imhumanidad del mismo, lo han conmovido. 

Pero bastó para que este tarde, un policía y actor devenido en piloto de helicópteros disparara y arrojara granadas contra la sede del cómplice TSJ para que Maduro, delante de sus "prostituyentes" cercara Miraflores y denunciara una acción de la CIA a la que estaría ligada el improvisado piloto por medio del ex Ministro chavista del Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres. Es "el principio del fin" para Maduro? Finalmente, el chavismo caerá bebiendo de su propia medicina? Fue el golpismo de Chávez en 1992 el que lo catapultaría al poder por medio de elecciones, seis años después. Asoma ahora una "bacteria" semejante en el seno de un Ejército y fuerzas de seguridad que se hallan en marcada connivencia con el narcotráfico y la corrupción y por eso se mantienen leales a un Presidente decadente? O es simplemente, toda una mascarada urdida desde el propio Palacio de Miraflores para militarizar aún más el régimen, "blindando" así a "los prostituyentes"?

En cualquier caso, todos sabemos que la gran razón por la que Maduro y sus acólitos se aferran al poder, es que, no tienen ningún refugio en el mundo al cual ir, excepto, tal vez, La Habana. 

Las próximas horas serán decisivas para comprobarlo.

QUIEN ES EL PILOTO DEL HELICOPTERO, OSCAR PEREZ