Saturday, March 21, 2015

KURDS: PEACE WITH TURKEY?

Politics

Ocalan urges PKK to move towards ending Turkey conflict

Jailed leader of Kurdistan Workers' Party says group should convene a congress to decide to end decades-long struggle.

 
 
 
Abdullah Ocalan, the jailed leader of the Kurdistan Workers' Party (PKK), has urged the group to establish a congress on ending its three-decade armed struggle against the Turkish state.
In a message relayed by Kurdish politicians to tens of thousands of supporters celebrating a spring festival in the southeastern city of Diyarbakir, Ocalan said the PKK should convene a congress to decide to abandon arms and seek a democratic solution.
He also suggested that the Turkish government should take democratic steps outlined in a vague 10-point declaration that both sides have agreed on.
Ocalan called for the establishment of committees to oversee the peace process and help the sides confront their violent past.
"As the principles of the declaration are agreed upon, I see it as essential and historic that the PKK holds a congress to ... bring an end the roughly 40-year armed struggle against the Republic of Turkey," he said.
The 66-year-old said that the longstanding conflict with Turkey had become "unsustainable", and called for moves towards a peaceful resolution to a violence that has killed tens of thousands of people since 1984. 
"This struggle of our 40-year-old movement, which has been filled with pain, has not gone to waste but at the same time has become unsustainable," Ocalan said in the message, read out at a rally to mark the Kurdish "Newroz" New Year celebrations.
"History and our people are demanding from us a democratic solution and peace in line with the spirit of the age," he said, calling for the congress to determine the PKK's "political and social strategy in harmony with the spirit of the new period".
'Digging a pit for Turkey'
Large screens each side of a stage showed Ocalan's face while many waved the flags of his group, deemed a terrorist organisation by Ankara, the United States and the European Union.
President Tayyip Erdogan, then prime minister, launched talks with Ocalan in late 2012 to end the fighting which has ravaged the region's economy and tarnished Turkey's image abroad.
Progress has been faltering since then, but Kurdish faith in Ocalan, who was captured in 1999, remains undiminished.
Devlet Bahceli, leader of the nationalist MHP opposition, has accused Erdogan's AK party and the PKK of "digging a pit for Turkey".
"Kurds are using this day, Newroz, as an occasion to challenge the state," he said.
"Those traitors who are throwing Turkey's future to the fire will be burned in that fire ... Don't test our patience and our love of this nation."
The peace efforts have also revealed tensions between Erdogan, who seeks executive powers as president but does not constitutionally have them, and the government.
In unusually direct criticism, Deputy Prime Minister Bulent Arinc accused Erdogan of being "emotional" and of meddling in government business after he said he did not agree with the establishment of a committee to monitor the peace process, a step agreed with Kurdish politicians.
"It is the government which is running the country," he told reporters. "The president speaking like this, to the point of criticising our government, may wear out the government."
Source: Agencies

Friday, March 20, 2015

LOS ESTADOS FALLIDOS RODEAN A TUNEZ

La inestabilidad de Argelia y Libia arrastra a Túnez

Los tres países comparten unas fronteras muy porosas

 
El Cairo, DIARIO EL PAIS, MADRID,  20 MAR 2015
 
 
 
A pesar de constituir el único caso de éxito reciente de una transición democrática en el mundo árabe, Túnez, cuna de las revueltas populares iniciadas en 2011, no recuperará fácilmente la estabilidad política. En parte, ello se debe al negativo influjo que ejercen dentro de la sociedad tunecina sus dos problemáticos vecinos, Argelia y Libia, con los que comparte unas porosas y desérticas fronteras. Las conexiones del yihadismo tunecino, responsable del sanguinario atentado del miércoles en el Museo Nacional del Bardo, con sus homólogos libios y argelinos representan todo un recordatorio del alcance del desafío.
El riesgo de contagio del extremismo religioso argelino no es nuevo, sino que se remonta a la guerra civil que asoló Argelia durante los años noventa y que se saldó con la muerte de más de 200.000 personas. La derrota de la insurgencia islamista a manos del Estado, dominado por el Ejército desde prácticamente la independencia del país, no implicó su completa erradicación, sino que más bien la forzó a un cambio de estrategia. El violento Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, creado en 1997 a partir de una escisión del Grupo Islámico Armado (el brazo armado del partido Frente Islámico de Salvación), se reconvirtió así en 2003 en Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), ampliando su cobertura y su radio de acción.
La capacidad de penetración de los radicales en Túnez durante la era del dictador Ben Alí fue bastante limitada, lo que no impidió que se produjera algún sonado atentado, como el que segó la vida de una veintena de personas, la mayoría turistas, en Djerba. El Estado policial en Túnez era tan eficiente como implacable, y ni tan siquiera toleraba el islamismo moderado de Ennahda. No obstante, todo cambió tras la deposición de Ben Alí. Las fuerzas de seguridad relajaron su control sobre la población, lo que fue aprovechado por los militantes yihadistas tunecinos y sus colegas argelinos.
Desde 2013 se advierte del riesgo de contrabando de armas al país
 "Hay pruebas de que células del AQMI se han infiltrado en Túnez. Además, existe un grupo yihadista tunecino llamado la brigada Uqba Ibn Nafi, y que en 2014 juró su lealtad al Estado Islámico, que está probablemente conectado con AQMI", explica Stefano Torrelli, un investigador del think tank italiano ISPI, especializado en islamismo. No en vano, es en la región de Jebel Chaambi, cerca de la frontera con Argelia, donde se ha registrado una actividad yihadista más intensa y donde se ha concentrado la ofensiva antiterrorista de las autoridades tunecinas durante los últimos meses.
En cambio, Libia ha exportado inestabilidad a su vecino occidental más recientemente. En otoño de 2011, junto con el régimen de Muamar el Gadafi cayeron también sus instituciones, creando un vacío de poder ideal para la expansión de mafias y grupos extremistas. Ya en 2013, el centro de estudios International Crisis Group alertaba del riesgo que representaba el contrabando de armas a Túnez. "La criminalidad y el islamismo radical tienden a convertirse en indisociables en las zonas suburbiales y en aldeas marginalizadas", rezaba el documento, que ya presagiaba el fortalecimiento del yihadismo en Túnez.
El hecho de que el Estado Islámico haya sido capaz de crear recientemente varios enclaves en ciudades como Sirte o Derna ha sido de gran utilidad para los movimientos yihadistas tunecinos. Sus instalaciones han servido de retaguardia y como campos de entrenamiento. Por esta razón, hasta allí se desplazó Abu Ayad al Tunisi, fundador de Ansar al Sharia, la principal organización extremista tunecina. Precisamente, la venganza por su asesinato la semana pasada se apunta como una de las posibles motivaciones del atentado del miércoles.
 

Magreb convulso

- Argelia fue pionera en el terrorismo islamista. En 1992, cuando el Gobierno interrumpió unas elecciones para impedir el triunfo del islamista Frente Islámico de Salvación (FIS), se desató un conflicto armado que costó 200.000 muertos en una década.
- Sus protagonistas fueron el Grupo Islámico Armado (GIA, brazo armado del FIS); su sucesor, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate y, desde 2003, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
- El colapso de Libia tras la caída de Gadafi ha facilitado la entrada de yihadistas en el país. El Estado Islámico se ha hecho fuerte en enclaves como Sirte y Derna.
- Túnez se mantuvo a salvo durante el régimen de Ben Alí, pero tras su caída se infiltraron células del AQMI.

OTRO ATENTADO EN YEMEN

Un ataque a dos mezquitas chiíes mata a 142 personas en Yemen

Una facción del Estado Islámico se responsabiliza de los atentados

Dubái, DIARIO EL PAIS, MADRID,  20 MAR 2015

Yemen: Al menos 120 muertos dejan dos ataques suicidas a mezquitas


142 personas han muerto este viernes en Saná, la capital de Yemen, cuando varios suicidas han atacado dos mezquitas chiíes, según fuentes hospitalarias citadas por las agencias de noticias. El objetivo eran sin duda los rebeldes Huthi que desde finales de enero se hicieron con el poder y cuyos seguidores son sobre todo chiíes zaydíes. Su golpe de mano no sólo ha abierto una grave crisis política en el empobrecido país árabe, sino que ha azuzado la baza sectaria que Al Qaeda lleva años tratando de explotar y de la que ahora quiere aprovecharse el Estado Islámico, que se ha responsabilizado de los atentados.
Los ataques, con escaso intervalo entre sí, se han producido durante la plegaria del mediodía del viernes, justo cuando las aljamas están más concurridas. El primer suicida ha hecho estallar su cinturón explosivo en el interior de la mezquita de Badr, en el centro de Saná; pocos minutos después, un segundo terrorista activaba su bomba entre medio de los fieles que salían despavoridos. Casi al mismo tiempo otro individuo (dos según la agencia yemení Saba) se reventaba en la mezquita de Al Hashush, al norte de la ciudad. En Saada, al norte del país, la policía logró interceptar a otro suicida que pretendía atacar la mezquita del Imam Hadi.
 En la de Badr ha resultado muerto su imam, Murtada al Mohadwari, considerado el líder espiritual de los Huthi. Entre los 350 heridos de distinta consideración que ha dejado la múltiple agresión, se halla Jaled al Madani, un destacado dirigente de ese grupo.
“Es sólo la punta del iceberg de lo que viene”, ha asegurado una desconocida división del Estado Islámico (EI) en Yemen a través de varias cuentas afiliadas en las redes sociales, según recoge la web de seguimiento del terrorismo SITE.
“Las huellas son de Al Qaeda… pero no me sorprendería saber que el EI esté operando ya allí también”, señala a este diario el embajador y analista yemení Mustapha Noman, en referencia al caos en el que se ha sumido su país.
Las dos mezquitas atacadas este viernes en Saná eran lugares habituales de rezo de los simpatizantes de Ansarullah, el grupo político armado más conocido por el nombre del clan que lo dirige, los Huthi. Se trata de un movimiento al estilo del Hezbolá libanés que tiene su feudo en las provincias del norte de Yemen fronterizas con Arabia Saudí. Sin embargo, desde el pasado verano, ha avanzado hasta tomar la capital y trata de extenderse a otras zonas del país con el apoyo de las fuerzas leales al ex presidente Ali Abdalá Saleh, quien en 2012 cedió el poder tras un año de protestas populares y ante la presión internacional.
Su espectacular éxito, apoyado en la lucha contra la corrupción y, según sus críticos, con ayuda de Irán, el líder regional de los chiíes, ha agravado las divisiones políticas, tribales y sectarias de Yemen, un país que lleva años al borde del abismo. A la pobreza, la explosión demográfica, la escasez de agua y penuria de alimentos, se superponen el separatismo del sur, la revuelta Huthi del norte, la amenaza de Al Qaeda en la Península Arábiga (una fusión de las ramas local y saudí de Al Qaeda que se halla entre su franquicia más activa) y, de confirmarse las reclamaciones de este viernes, ahora el EI.
El descontrol que supuso la toma del poder de los Huthi a finales de enero, y la consecuente dimisión del presidente Abdrabbo Mansur Hadi y el Gobierno en pleno, llevó al cierre temporal de numerosas embajadas extranjeras, incluidas las de EEUU y las europeas. Algunas legaciones árabes, entre ellas la de Arabia Saudí, han reanudado sus actividades desde sus consulados en Adén, el gran puerto del sur y segunda ciudad del país, a donde se trasladó Hadi cuando logró escapar del arresto domiciliario al que le sometieron los Huthi. Pero incluso allí, desde donde intenta recuperar la autoridad, fue objeto de un ataque el jueves.

Thursday, March 19, 2015

YEMEN PRESIDENT OUSTED OR HIDDEN?

Yemen president evacuated as airstrikes target palace

Unidentified warplanes attack residence in southern city of Aden, forcing President Abd-Rabbu Mansour Hadi to flee.

 
 
 
Yemen's president has been forced to flee his presidential palace after two fighter planes targeted his residence in Aden, a government official has said. 
President Abd-Rabbu Mansour Hadi was evacuated on Thursday after the planes opened fire, hitting his residence in the southern city.
"President Hadi has been evacuated to a safe place but he has not left the country," Hadi's aide told the AFP news agency as a plane made a second pass over the palace.
The aircraft dropped a bomb or fired a missile at the compound in al-Maasheeq district of the southern port city, where Hadi is based, the official said, in a sharp escalation of Yemen's months-long armed turmoil.
Residents said anti-aircraft guns opened fire at the planes, and smoke was seen rising from the area, but it was not immediately clear if Hadi was in the compound.
A Yemeni security source said the situation at the presidential palace "was under control and there was nothing to be worried about".
Airport clashes
The attack on Hadi's compound came after forces loyal to Yemen's former president forced the closure of Aden's international airport after clashes left at least thirteen people dead and 13 wounded, security sources said.
A special forces unit, led by renegade General Abdel Hafez al-Saqqaf, stormed the airport grounds on Thursday before being repelled by fighters linked to the current president, Abd-Rabbu Mansour Hadi.
A military source told the AFP news agency that "Saqqaf's troops were forced to retreat to their camp [north of the airport] after being subjected to heavy shelling."
During the hours-long fighting, more than a 100 passengers who had boarded a Yemenia aircraft flight to Cairo, were ordered off a plane as machinegun fire rang out and explosions shook the terminal building.
At least two shells hit the airport's grounds, security and aviation officials at the scene said, with at least thirteen people killed and 13 wounded. Another 10 others were captured.
Sporadic clashes also erupted throughout Aden. Sounds of explosions periodically shook the city, and streets were largely deserted as residents hid in homes.
Meanwhile, a fighter jet attempting to target Hadi's palace in Aden hit a nearby hill instead, leading to smoke billowing in to the sky.
Speaking to Al Jazeera from the Yemeni capital Sanaa, Hakim Al Masmari, editor in chief of the Yemen Post, said the forces who lanched the assault were still in Aden and were expected to continue attacks against Hadi.
Tensions have been building in Aden for days. Hadi loyalists dominate the city, but two army units are loyal to Saqqaf, a pro-Saleh commander, who leads a force of 3,000 special forces police.
Hadi unsuccessfully tried to remove al-Saqqaf from his post earlier this month, prompting some clashes.
Hadi insists he remains the country's legitimate leader and enjoys much support in Aden, where he has been based since fleeing house arrest in Sanaa last month.
Source: Al Jazeera and agencies

ISIS SE AUTOATRIBUYE ATENTADO TUNECINO

El Estado Islámico asume la autoría del atentado del museo de Túnez

Las fuerzas de seguridad detienen a nueve personas relacionadas con el ataque

 
/ Madrid / Túnez, DIARIO EL PAIS, MADRID,  19 MAR 2015
 
 

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha asumido la autoría del atentado del museo del Bardo de Túnez, en el que murieron al menos 23 personas, en una grabación de radio distribuida en Internet. En la grabación, el grupo yihadista elogia a los dos terroristas abatidos, que el Gobierno tunecino ha identificado como Yassine Abidi y Hatem Jachnaoui, a los que los terroristas llaman "caballeros del Estado Islámico".
 
Las nacionalidades de las víctimas
 
El ataque terrorista perpetrado ayer en las inmediaciones del Museo del Bardo, en la capital tunecina, causó 23 muertos, de los que 20 son extranjeros. Aunque 24 horas después la información es todavía confusa, estas son las nacionalidades confirmadas: dos polacos, dos españoles, una británica, cuatro italianos, dos franceses, un belga, un australiano y un colombiano.
 Las fuerzas de seguridad tunecinas han detenido este jueves a nueve personas sospechosas de estar relacionados con el atentado. "Cuatro personas están directamente vinculadas con la operación y cinco tienen lazos con la célula", han señalado fuentes presidenciales sin añadir más detalle. En cuanto a los dos terroristas abatidos, el primer ministro tunecino, Habib Essid, ha señalado que uno de ellos, Abidi, "estaba siendo vigilado". Los nombres, según ha admitido, parecen tunecinos.
El miércoles por la noche, un grupo tunecino que se hace llamar el Batallón de Uqba ibn Nafi alabó el atentado de Túnez en un vídeo publicado en Internet y difundido por Ifriqiyah Media, un grupo mediático yihadista, según ha publicado la web SITE, especializada en rastrear la actividad de grupos terroristas. Aunque no asumió la autoría del ataque, lo calificó de una “simple operación” y animó a los musulmanes a atentar contra turistas, especialmente americanos, británicos, franceses e israelíes.
Fuentes del ministerio de Salud de Túnez han elevado este jueves de 19 a 23 el número de víctimas mortales en el atentado, de las que 20 son extranjeros -tres más que el miércoles- y tres son de nacionalidad tunecina. Entre los fallecidos figuran turistas de España, Polonia, Japón, Francia, Colombia, Reino Unido y Bélgica. El grupo Costa Cruceros ha suspendido todas las escalas de sus buques en Túnez.
"Quiero que el pueblo de Túnez entienda que estamos en una guerra contra el terrorismo, que estas minorías salvajes no nos asustan", ha señalado el presidente de Túnez, Beyi Caid Essebsi, de 88 años, en un vídeo emitido en televisión. "Lucharemos contra ellos sin misericordia", ha añadido.
Mientras tanto, los forenses continúan este jueves con el proceso de identificación de los cadáveres de los 20 turistas asesinados. Entre los fallecidos hay una pareja de jubilados españoles. España ha localizado sanos y salvos a otros dos ciudadanos que no habían regresado al barco.
La matanza se produjo la mañana del martes cuando un joven de unos 20 años y aspecto occidental ametralló un autobús en el que viajaban cerca de 40 turistas hispanohablantes, viajeros de un crucero en el Mediterráneo que había hecho escala en Túnez. En el primer ataque murieron siete personas, según su guía, Wasel Busid.
Minutos después, al menos otros tres hombres atraparon a un numeroso grupo de rehenes en el interior del museo el Bardo, el más importante de Túnez, y se atrincheró en una zona ajardinada entre el museo y el edificio del Parlamento. En la operación de rescate posterior murieron otras 15 personas, entre ellas los asaltantes, algunos policías y una de las trabajadoras de la limpieza del museo.
El atentado supone un duro golpe para Túnez, que confiaba en el turismo y en la estabilidad para impulsar su economía, salir de la crisis y consolidar su proceso de transición política. Según los datos de una de las consultoras más respetadas del sector, el turismo suponía el 7,3% del PIB directo de Túnez en 2013 y algunos cálculos, todavía provisionales, apuntaban que podía haber alcanzado el 9% en 2014. Contando impactos indirectos y sectores inducidos, la industria turística representa más del 15% del PIB.  Sin embargo, el turismo aún no ha recuperado los niveles previos a la revolución de 2011 y la meta del Gobierno era lograr atraer a unos 6,4 millones de turistas este año, aún lejos de los 7 millones de 2010.