Sunday, November 8, 2015

EL FENOMENO BEN CARSON

ELECCIONES ESTADOS UNIDOS 2016

Ben Carson, un neurocirujano sometido al bisturí

El ascenso del aspirante republicano atrae el escrutinio sobre su vida

 Washington DIARIO EL PAIS, Madrid,8 NOV 2015

BEN CARSON tenía 14 años cuando intentó clavar un cuchillo en el vientre de un compañero de clase. Por suerte, la hebilla del cinturón paró el golpe y el amigo se salvó.
Después de una infancia de pobreza y violencia en Detroit, Carson sustituyó el cuchillo por el bisturí y se convirtió en una eminencia de la neurocirugía pediátrica, famoso por ser el primero en separar con éxito a dos gemelos unidos por la cabeza. Relata el episodio del intento de acuchillamiento en su autobiografía, Gifted Hands (Manos prodigiosas).
Carson es candidato para la nominación del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. En los últimos sondeos supera al magnate Donald Trump, favorito desde que irrumpió en la campaña a principios del verano con su retórica populista.
Lo habitual es que un candidato intente ocultar los episodios vergonzantes de su pasado y se irrite cuando los periodistas intentan revelarlos. Con Carson, de 64 años, ocurre lo contrario. En vez de ocultar sus fechorías, las exhibe. Son sus medallas: refuerzan su biografía ejemplar de pecado y redención.
Esta semana se ha enfrentado a la prensa porque ésta desconfía de su versión sobre el intento de acuchillar al compañero de clase. Y él se esfuerza por demostrar que sí, que todo ocurrió de esa manera, que, en contra de los que afirman sus rivales, él fue un auténtico delincuente juvenil.
Es cíclico. Cuando un candidato que no está entre los favoritos empieza a subir en los sondeos, los periodistas se lanzan en una competición por escarbar, no en su programa electoral sino en su biografía, en sus fallas morales, lo que aquí llaman el carácter, la integridad personal. Después, suele desparecer. ¿Quién recuerda hoy a Herman Cain, el empresario pizzero, afroamericano como Carson, que hace cuatro años lideró efímeramente los sondeos de los aspirantes republicanos?

El diezmo bíblico

El doctor Carson, miembro de la Iglesia adventista del séptimo día, combina un tono calmado, casi anestesiado, con un discurso fieramente conservador que excita a las bases más radicales del partido y atrae a los votantes evangélicos, un electorado clave. Compara los Estados Unidos de Barack Obama con la Alemania nazi, y el derecho al aborto o la reforma sanitaria impulsada por el demócrata Obama con la esclavitud. También sostiene que un musulmán no puede ser presidente de este país. Cuando, en los debates, los moderadores le preguntan por la viabilidad de su plan económico —un diezmo de inspiración bíblica: un tipo impositivo único del 10% para todos los contribuyentes— se enreda con respuestas vagas.
Carson es el hombre del día en la campaña republicana —con el ritmo frenético de las redes sociales y las noticias al minuto, los hombres o mujeres del día se suceden a velocidad vertiginosa— y nada escapa a la lupa de los sabuesos.
La cadena CNN investigó el posible apuñalamiento y no encontró nada. El diario Politico indagó en la supuesta beca que, según cuenta Carson en su autobiografía, la academia militar de West Point le ofreció. Y ha descubierto que la oferta, nada menos que del famoso general William Westmoreland, nunca fue formal: no consta en ningún registro. En realidad, West Point ni siquiera ofrece becas porque la educación allí es gratuita.
No está claro que las imprecisiones en su biografía afecten al doctor Carson. Se ha escrito que esta campaña desafía las leyes de la gravedad política. Así es. Trump ofendió a las mujeres, a los excombatientes, a los latinos y a periodistas estrella conservadores. En vez de hundirse en los sondeos, como indicaría el sentido común y los antecedentes, su popularidad se disparó.
Cuando faltan tres meses para el inicio de las primarias que elegirán al nominado republicano, Trump sigue en lo alto, junto a otro novato en la política como Carson. ¿Qué puede hundirles?
Un gobernador de Luisiana dijo una vez: “Sólo podría perder esta elección si me pillan en la cama con una chica muerta o con un chico vivo”. Las normas antiguas ya no valen.

La fuerza de los republicanos negros

En la campaña para las elecciones presidenciales de 2016, el Partido Demócrata es el que apela a las minorías, pero el Partido Republicano, percibido como un partido de hombres blancos, es el más diverso. Entre sus candidatos tiene a dos latinos (los senadores de origen cubano Marco Rubio y Ted Cruz), a un latino de adopción (Jeb Bush, casado con Columba, que nació en México) y a un negro, el neurocirujano retirado Ben Carson.
El primer senador negro tras la era de la segregación fue un republicano, Edward Brooke, elegido en 1966. El primer secretario de Estado negro fue un republicano, el general Colin Powell, en 2001. Y el segundo, Condoleezza Rice. Ambos, nombrados por el presidente republicano George W. Bush. El único miembro negro del Tribunal Supremo, Clarence Thomas, es uno de los más conservadores.
Pocas cosas gustan tanto a las bases republicanas como escuchar a un afroamericano denunciando las políticas del primer presidente afroamericano, Barack Obama. Es parte del atractivo de Carson: deshace las acusaciones de racismo. Que funcione con el electorado negro, el más fiel al Partido Demócrata, es más improbable.


Saturday, November 7, 2015

HISTORICO ENCUENTRO ENTRE CHINA Y TAIWAN

China ofrece más voz internacional a Taiwán si descarta la independencia

Los líderes de ambos lados del estrecho de Formosa se reúnen en Singapur por primera vez desde el fin de la guerra civil en 1949

 /  Pekín / Hong Kong 7 NOV 2015

presidente chino, Xi Jinping, y el taiwanés, Ma Ying-jeou, mantuvieron este sábado un encuentro histórico en Singapur en el que ambos apostaron por el pragmatismo para lograr encauzar las difíciles relaciones entre ambos territorios. Los dos líderes reconocieron las evidentes diferencias políticas entre Gobiernos, pero se emplazaron a consolidar los consensos del año 1992 -origen de los pocos acuerdos que han alcanzado después del fin de la Guerra Civil en 1949- para mejorar los intercambios bilaterales. También encontraron un enemigo en común: el independentismo.
"Somos una familia. No importa por lo mucho que hayamos pasado en ambos lados del estrecho, nada puede separarnos", dijo Xi a Ma en los primeros minutos de su encuentro. Su interlocutor coincidió en los muchos lazos que unen ambos territorios y le pidió seguir con un diálogo "que beneficie a ambas partes y reduzca la animosidad". Poco antes, y ante cientos de periodistas, se dieron una encajada de manos histórica, de más de un minuto y sonriendo para las cámaras.
Mientras que el discurso de Xi apeló más a los sentimientos compartidos, el de Ma fue eminentemente práctico. El presidente taiwanés presentó, ya en su primera intervención, varias propuestas para mejorar las relaciones con su vecino. Una de ellas se basa en que Pekín flexibilice su posición en cuanto al papel de Taiwán en varios organismos internacionales, que ha quedado marginado después de que la gran mayoría de países del mundo hayan reconocido a la China comunista como interlocutor. Xi se comprometió a buscar fórmulas para atender esta demanda y ofreció a Taiwán unirse en el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), el nuevo prestamista multilateral dominado por el gigante asiático, y a ser partícipe del Fondo de la Ruta de la Seda.
Sin embargo, el presidente chino alertó a su homólogo taiwanés de la que es, en su opinión, "la mayor amenaza real a la paz y el desarrollo de las relaciones" entre los territorios: el independentismo. Ambos líderes defendieron el principio de 'una sola China', por el cual tanto China continental como Taiwán son partes inalienables de un solo país. Sin embargo, el Consenso del 1992 -un concepto con el que Taipei está mucho más cómodo y que Xi Jinping también mencionó hoy-, acepta esta circunstancia pero insiste en que ambas partes disienten en cuál de los dos Gobiernos es el legítimo para este Estado. El nuevo marco de relaciones pasaría de no reconocerse mutuamente a no negar la existencia de ambos gobiernos, pero de ninguna manera aceptaría las tesis independentistas. "Nuestra Constitución no lo permite", recordó Ma en la rueda de prensa.
Es un mensaje inequívoco hacia el Partido Democrático Progresista (PDP) taiwanés, proindependentista y gran favorito para ganar las elecciones del próximo enero. Durante los últimos siete años con el Kuomintang en el poder (la formación del actual presidente), la isla ha apostado por un acercamiento a Pekín que se ha traducido con la firma de 23 acuerdos, entre ellos el intercambio de estudiantes, de turistas y el aumento del comercio bilateral. Ma presumió este sábado de estos hitos, pero en Taiwán muchos ciudadanos ven tal aproximación como una amenaza. Ahora Pekín ve con estupor la posibilidad de que el PDP llegue al poder y de ahí que Xi haya accedido a una reunión con Ma, algo que los anteriores presidentes chinos siempre se habían negado por no querer legitimar al Gobierno de la isla.
"Ante la inminente victoria de la oposición y el crecimiento del apoyo a la independencia, Xi ha adoptado una postura pragmática. Manteniendo como línea roja el Consenso del 1992, le ha otorgado a la República de China (nombre oficial de Taiwán) su reconocimiento tácito", asegura Lee Chih Horng, investigador del Instituto Longus de Singapur.
La reunión ha sido un despliegue excepcional de pragmatismo ante los retos diplomáticos para ambas partes. No podía darse la imagen de que China reconocía la soberanía de Taiwán, pero tampoco la de un Taipei subordinado a Pekín. Así, el encuentro se celebró en Singapur (territorio amigo para ambos gobiernos) y en su transcurso no hubo ni banderas ni otros símbolos de Estado. Ambos líderes se trataron de 'señor' y no de 'presidente', mientras que la cena que prosiguió al encuentro se pagó a medias. Tampoco se publicó ningún comunicado conjunto y, mientras que por la parte taiwanesa fue Ma quien salió a rendir cuentas ante los periodistas, Xi envió al director de la Oficina para Asuntos de Taiwán. "No existe en ninguna parte del mundo una situación como la que hay en el estrecho de Taiwán", resumía Ma.

Monday, November 2, 2015

TURQUIA: TRIUNFO CONTUNDENTE DE ERDOGAN

El partido de Erdogan recupera la mayoría absoluta en Turquía

El islamista AKP logra cerca del 50% de los sufragios

La apelación al voto del miedo, el conflicto kurdo y la inestabilidad refuerzan al Gobierno

 Estambul DIARIO EL PAIS, MADRID,2 NOV 2015

Turquia - Retrato de Erdogan
El partido del presidente Recep Tayyip Erdogan le torció este domingo el brazo a los sondeos en Turquía para recuperar en las urnas la mayoría absoluta, con cerca del 50% de los votos, que había perdido cinco meses antes, cuando sumó un 40% de los sufragios. Para dar la sorpresa, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista y conservador) no ha vacilado en apelar al voto del miedo y agitar ante los ciudadanos la amenaza de la inestabilidad económica por el fracaso en la formación de un Ejecutivo de coalición tras los comicios de junio. La ruptura, en julio, del alto el fuego que mantenía desde hace dos años la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) también ha contribuido a reforzar entre los votantes la opción por un Gobierno fuerte.
El cabeza de lista del partido islamista, el jefe de Gobierno saliente y exministro de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, llamó ya en la madrugada del lunes al resto de las fuerzas a pactar una nueva Constitución civil para sustituir a la heredada del golpe militar de 1980. Desde el balcón de la sede del AKP en Ankara, Davutuglu compareció sin Erdogan ante miles de simpatizantes para abogar por el fin de la polarización política en Turquía en un mensaje habitual de los líderes del partido tras una victoria electoral. 
Ni ellos mismos se lo esperaban. Los dirigentes del AKP consultados en la recta final de la campaña se mostraban partidarios de forjar una gran coalición con el Partido Republicano del Pueblo (CHP, laico y socialdemócrata), ya que veían muy lejana la posibilidad de superar el 47% de los votos que asigna la mayoría de 276 escaños en una Cámara de 550 diputados.
Los responsables del CHP de Kemal Kiliçdaroglu, que se vieron estancados en el 25% de los sufragios, descartaban anoche cualquier opción de pacto con el AKP, cuyo grupo parlamentario tendrá, con el 99% de las papeletas escrutadas, 316 diputados (49,4% de los votos)
El AKP ha contenido el avance de su principal rival laico pero también se ha hecho con buena parte de los votos de sectores religiosos del Partido de Acción Nacionalista (MHP, ultraderecha) que ha caído en apenas cinco meses del 16% al 12% de los votos.
Más dramático aún fue el recuento para los nacionalistas kurdos de Partido Democrático del Pueblo (HDP), que con el 10,7% de los sufragios a escala nacional, se mantuvo hasta el final en el filo de la navaja del umbral del 10%, por debajo del cual la vigente Constitución excluye la posibilidad de contar con representación parlamentaria.
El resurgir de la violencia del PKK ha pasado factura al partido de Selahattin Demirtas, el joven dirigente prokurdo que había intentado ampliar su base electoral entre sectores de la izquierda en Turquía identificados con Syriza, en Grecia, o Podemos, en España. El doble atentado suicida atribuido al Estado Islámico que causó 102 muertos el pasado 10 de octubre en Ankara también ha hecho tomar conciencia a muchos electores de la implicación de Turquía en la guerra en Siria, donde sus Fuerza Armadas han lanzado en los últimos meses bombardeos aéreos y de artillería contra posiciones yihadistas.
Los turcos parecieron escuchar este domingo la voz de Erdogan al depositar su voto en el distrito de Camilla, en la parte asiática de Estambul. “Es la opción que más beneficia a la estabilidad de la nación”, respondió el presidente turco al ser preguntado si esperaba la elección de un Gobierno con mayoría absoluta. La participación alcanzó el 85,8% del censo, prácticamente igual a la de los comicios del pasado junio, en una jornada electoral que se desarrolló sin apenas incidentes.
El presidente turco aspira a reformar la Constitución para que se otorguen poderes ejecutivos al jefe del Estado, según el modelo que rige en Francia desde 1958. En la actualidad sus funciones se ven limitadas a la moderación de la pugna entre los partidos y la promulgación de las leyes, con un relativo derecho de veto.
El AKP, sin embargo, no contará por ahora con la mayoría cualificada de 330 escaños (las tres quintas partes de la Gran Asamblea de Ankara) para poder someter directamente a referéndum de los ciudadanos la enmienda constitucional sobre la ampliación del poder del presidente.

Un país polarizado

El mapa electoral de Turquía mostraba anoche la polarización que divide a su sociedad en los últimos años de mandato del AKP, con una gran mancha naranja (el color del partido islamista de Erdogan) en la mayoría de las provincias turcas, incluidas Estambul y Ankara, y con porcentajes de voto de hasta el 75% en feudos como Konya.
Unas pocas circunscripciones en las costas del Egeo siguen siendo fieles a los principios laicos del CHP, con la ciudad de Esmirna a la cabeza, mientras la región del sureste de Anatolia se mantiene bajo el control abrumador del nacionalismo kurdo.
La deriva que adopte el partido de Erdogan mostrará en los próximos días si Turquía avanza hacia un proceso de reconciliación nacional mediante la elaboración por consenso de una nueva Constitución, o se dirige hacia un sultanato de facto bajo el mando de Erdogan, el líder que más poder ha acumulado en la historia reciente del país.
La represión de las protestas juveniles, como las del parque de Gezi de Estambul en 2013, el acoso a la prensa disidente y la creciente imposición de valores islámicos al conjunto de la sociedad hacen temer que Turquía seguirá aún años estancada a las puertas de la UE.